La princesa Michael de Kent, la prima de Isabel II infectada de coronavirus a la que persigue la polémica
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LA ROYAL CON 'HATERS'

La princesa Michael de Kent, la prima de Isabel II infectada de coronavirus a la que persigue la polémica

Ni estando enferma se ha librado de las acusaciones de racismo. Los 'haters' han aprovechado las noticias sobre su enfermedad para insultarla y desearle la muerte

Foto: La princesa Michael de Kent, en una imagen de archivo. (EFE)
La princesa Michael de Kent, en una imagen de archivo. (EFE)

La princesa Michael de Kent es la esposa de uno de los primos más queridos por la reina Isabel II y, como tal, miembro de la familia real británica. Pero ha vivido rodeada de polémica desde su llegada a los Windsor. Y las noticias sobre su contagio de coronavirus no han hecho sino reavivar algunas de las que ha protagonizado a lo largo de su vida, especialmente las que tienen que ver con el racismo, que no han sido aisladas. Y es que ni siquiera el saberse que su situación de salud es bastante delicada desde hace semanas -con fiebre muy alta y fatiga severa- ha hecho que sus 'haters' se compadezcan. Más bien al contrario: ha llegado a recibir insultos en Twitter -'racista' es el más habitual- e incluso algunos usuarios le han deseado abiertamente la muerte.

El odio hacia ella se ha acrecentado, además, desde que Meghan Markle llegara a la familia, ya que sus seguidores no han tenido compasión con María Cristina von Reibniz, su nombre real despojado de títulos. Ya le perseguía la sombra del racismo, pero el punto de inflexión llegó en diciembre de 2017, durante la comida de Navidad que la reina Isabel suele celebrar en Buckingham para despedirse de la familia y al personal de palacio antes de marcharse a Sandringham. La elección de vestuario de la princesa Michael de Kent no pudo ser más desafortunada: para la cita -la primera para Meghan-, no dudó en lucir un broche Blackamoor, un tipo de joyería originaria del siglo XVI, muy controvertida por fomentar el racismo. Las explicaciones de que era un regalo y había sido usado varias veces en el pasado, facilitadas por el portavoz de la familia, no le sirvieron y tuvo que prometer no volver a usarlo.

Los príncipes Michael de Kent, en la boda de Harry y Meghan. (Reuters)
Los príncipes Michael de Kent, en la boda de Harry y Meghan. (Reuters)

Pero no ha sido ni el primer ni el único desliz de este tipo protagonizado por María Cristina de Kent. En 2004, sugirió a un grupo de afroamericanos que cenaban en un restaurante de Nueva York que volvieran a las colonias. Y según confesó su exyerno, Aatish Taseer, expareja de Lady Gabriella Windsor, bautizó a dos ovejas negras que tenía en Kensington con los nombres de Venus y Serena, en alusión a las hermanas Williams. Y tampoco el racismo ha sido su único punto débil y tema de sus salidas de tono. Sin irnos muy lejos, Diana de Gales también ha sido víctima de sus desafortunadas palabras: "Era una ignorante que no sabía hacer frente a la fama porque no tuvo una madre estricta", dijo en una entrevista en la que promocionaba uno de sus libros. Y un año después, también se convertía en el centro de todas las críticas por unas cuestionadas declaraciones sobre los animales, afirmando que no tenían derechos porque no pagaban impuestos. Los medios de comunicación y las redes sociales no tardaron en echársele encima, ya que como miembro de la familia real, ella tampoco está obligada a pagar impuestos.

Como decíamos, la polémica la ha perseguido desde su compromiso con el príncipe Michael de Kent, no solo por todo lo que ha rodeado a su familia -su padre sirvió en las SS nazis-, sino también por su matrimonio, puesto que llegó a la familia real británica habiendo pasado ya una vez por el altar. Consiguió anular su primer matrimonio, pero su religión católica obligó a su marido a renunciar a sus derechos sucesorios, tal y como estipula la estricta ley de 1701. Así que, con la fama ya creada, ni siquiera su delicado estado de salud provocado por el contagio de coronavirus le ha permitido quitársela de encima y que sus detractores le den un respiro.

La princesa Michael de Kent, en la boda de su hija, Lady Gabriella Windsor. (Reuters)
La princesa Michael de Kent, en la boda de su hija, Lady Gabriella Windsor. (Reuters)
Familia Real Británica Isabel II Lady Gabriella Windsor
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