Alexandra y Ernesto júnior, los dos hijos ausentes durante los tres ingresos en el hospital de Ernesto de Hannover
Desde principios de abril, cuando comenzó el bucle de entradas y salidas de la clínica madrileña, han estado junto al príncipe alemán su hijo Christian y su nuera, los únicos con los que tiene relación
Ernesto y Alexandra de Hannover, junto al novio de Alexandra, en la boda de Christian y Sassa de Osma. (Gtres)
Llevamos prácticamente dos meses hablando de las entradas y salidas del exmarido de Carolina de Mónaco de una clínica madrileña. Han sido, de momento, tres ingresos en el hospital, durante los que ha estado apoyado por su novia, Claudia Stilianopoulos, y su hijo mediano Christian. Una situación delicada en la que se ha notado mucho la ausencia de sus otros dos hijos, Alexandra y Ernesto júnior.
No han pasado en ningún momento por el hospital, pero lo cierto es que tampoco se les espera. La relación con uno y otro es nula desde hace unos años. De hecho, no hay constancia de que coincidan en tiempo y espacio desde la boda de Christian y Sassa de Osma, en 2018 en Perú. Pero, mientras la distancia entre los dos Ernestos es notable y muy mediática, la que hay entre Alexandra y su padre ha sido mucho más silenciosa y discreta.
De hecho, hubo una época en la que el príncipe alemán no tenía trato con ninguno de sus tres hijos. Los dos pequeños se posicionaron al lado del mayor en esa batalla que mantuvieron por el patrimonio familiar, cosiguiendo el favor también de Carolina de Mónaco, que en su momento también se involucró para que esa fortuna y legado se gestionara de la mejor forma posible.
Ernesto de Hannover, en la boda de Christian y Sassa, en 2018. (EFE)
Pero hay que irse un poco más atrás en el tiempo para entender por qué el jefe de la Casa Güelfa no se habla con su primogénito y, por tanto, heredero en un futuro del título y el patrimonio. El punto de partida de las tiranteces fue la forma en la que Ernesto hijo decidió gestionar algunas propiedades que su padre le había donado como heredero.
Entre ellas se encontraban el palacio de Herrenhausen, donde actualmente vive Ernesto júnior con su mujer, Ekaterina, y sus cuatro hijos, o el castillo de Marienburg, escenario de su boda. Fue este último el más polémico, ya que el heredero decidió donarlo al Estado para que pudieran preservarlo, ya que él no podía afrontar los costes de mantenimiento.
Las tiranteces salpicaron también al único hijo varón de Ernesto júnior, con el que no pudo continuar la tradición de ponerle el mismo nombre que él mismo, su padre y sus antepasados al no contar con el permiso del príncipe alemán. Las tensiones incluso acabaron en los tribunales, con un Ernesto padre apoyado por una empresa de cobro de deudas y que puso a la venta su casa para poder afrontar los costes, aunque finalmente retiró la denuncia.
El cartillo de Merienburg, origen de las disputas entre padre e hijo. (EFE)
Desde entonces, padre e hijo no han hecho mucho más ruido mediático con esta batalla legal, pero la distancia sigue siendo igual tan insalvable como para que Ernesto de Hannover no sepa nada de sus cuatro nietos.
Y con su hija pequeña, Alexandra, tampoco es que las cosas sean muy diferentes. La joven se posicionó al lado de su hermano mayor y con ellos, como decíamos, la propia Carolina de Mónaco, que está dispuesta a proteger el patrimonio de su hija y sus hermanos aunque sea a costa de seguir casada con el príncipe alemán. Si la relación entre Ernesto y su única hija era hasta entonces cordial, desde entonces fue completamente nula.
La última imagen que hay de los dos juntos es de 2008. Hace 17 años. Cierto es que coincidieron en la boda de Christian y Sassa, pero sin que exista ninguna fotografía de los dos. De hecho, la propia boda y el comportamiento de Ernesto, según lo que escribieron medios alemanes en su momento, fue el motivo por el que también se distanció el príncipe de su hijo mediano, aunque hoy es uno de los pocos que permanecen a su lado.
Christian, el único hijo al lado de Ernesto de Hannover
La tensión que vivieron durante unos meses se disipó en 2021, cuando Christian y Sassa de Osma se convirtieron en padres de mellizos. No era el mejor momento personal ni a nivel público de Ernesto, que había sido arrestado en varias ocasiones y condenado de diez meses de prisión, aunque no los tuvo que cumplir y estuvo en libertad con algunas condiciones. Una de ellas, ingresar en una clínica de desintoxicación.
Con el nacimiento de los mellizos y la promesa de mejorar su estilo de vida, Christian y su padre se acercaron, haciendo el vínculo más estrecho desde que Ernesto comenzara a salir con la madrileña Claudia Stilianopoulos, por la que se ha instalado en nuestro país. La cercanía física de padre e hijo también ha provocado que la emocional sea mayor.
Ernesto de Hannover, junto a su pareja, Claudia Stilianopoulos, el año pasado en Madrid. (Gtres)
Alexandra, a pesar de ser fruto de un matrimonio diferente, ha mantenido una estrecha relación con sus dos hermanos mayores. De hecho, ha venido en alguna que otra ocasión a España, donde viven Christian y Sassa, para pasar tiempo así con ellos y sus sobrinos. Pero es verdad que, al menos que haya transcendido, desde que el propio Ernesto se instaló en nuestro país, sus viajes se han reducido o directamente desaparecido.
Pero solo hablamos de los viajes a nuestro país, ya que no es precisamente Alexandra una joven que no salga de Mónaco. A través de sus redes sociales, podemos comprobar sus numerosas citas sociales, dentro y fuera de las fronteras del Principado. Y la mayoría, al lado de su madre, Carolina de Mónaco, a cuyo lado ha permanecido siempre. Y en todas, aparentemente ajena al estado de salud de su padre, Ernesto de Hannover, y sus ingresos en el hospital.
Llevamos prácticamente dos meses hablando de las entradas y salidas del exmarido de Carolina de Mónaco de una clínica madrileña. Han sido, de momento, tres ingresos en el hospital, durante los que ha estado apoyado por su novia, Claudia Stilianopoulos, y su hijo mediano Christian. Una situación delicada en la que se ha notado mucho la ausencia de sus otros dos hijos, Alexandra y Ernesto júnior.