La espectacular transformación del estilo de Beatriz de York: conoce al artífice detrás de su gran cambio
Nada queda ya de aquella joven que se convirtió en meme por su tocado en la boda de Guillermo y Kate Middleton. Beatriz de York es ahora una mujer estilosa y refinada gracias, en gran parte, a su marido
Beatriz de York y Edo Mapelli, en una imagen de archivo. (Gtres)
Beatriz de York cumple 37 años este viernes en uno de los momentos más dulces de su vida. La princesa, nieta de Isabel II, acaba de dar la bienvenida a su segunda hija, Athena, fruto de su matrimonio con Edoardo Mapelli Mozzi. La pequeña llega para completar una familia que ya formaban junto a Sienna, su primogénita, y Wolfie, el hijo que Edoardo tuvo en una relación anterior y al que Beatriz ha acogido con naturalidad y cariño.
Más allá de su papel como madre y royal de segunda línea, Beatriz se ha convertido en los últimos años en un inesperado referente de estilo. Un cambio que pocos habrían imaginado hace apenas una década, cuando ella y su hermana Eugenia eran blanco frecuente de burlas por sus looks. Uno de los episodios más recordados fue su aparición en la boda del príncipe Guillermo y Kate Middleton en 2011, cuando sus tocados se volvieron virales.
Beatriz y Eugenia de York en la boda de Guillermo y Kate Middleton. (Gtres)
Sin embargo, la Beatriz de hoy poco tiene que ver con aquella joven sin rumbo estilístico. Su evolución ha sido evidente, refinada y coherente. Detrás de esta transformación muchos señalan a su marido, el italiano Edoardo Mapelli Mozzi, como el gran artífice. Al igual que Jaime de Marichalar jugó un papel clave en la sofisticación del estilo de la infanta Elena en los años noventa, Edo ha guiado sutilmente a Beatriz hacia una imagen más elegante, favorecedora y acorde a su papel en la monarquía moderna.
A continuación, analizamos algunos estilismos que demuestran esa transformación de la que hablamos, como este que llevó en 2023 en la fiesta de 'Vogue World'. La princesa eligió un vestido negro con estallido de flores en amarillo y verde. Un diseño del británico Richard Quinn con manga larga y capa que le daba un toque muy regio a Beatriz, quien además le sumó unos guantes negros, pendientes de diamantes y unos salones negros de París Texas.
La princesa Beatriz junto a Edo Mapelli. (Getty)
Otro estilismo que nos enamoró de la hija de Andrés y Fergie es este que llevó en la fiesta de verano de la National Gallery. Beatriz se decantó por un vestido de gala con lentejuelas en color verde, de la firma Markarian. Presenta pronunciado escote en V, mangas abullonadas y cinturón negro incorporado. Lo combinó con unos espectaculares pendientes de diamantes de Chopard, valorados nada más y nada menos que en 57.000 euros, cartera de mano plateada de Tyler Ellis y unas sandalias con gran plataforma de Aquazzura.
Beatriz y su marido en la fiesta de la National Gallery. (Getty)
También en 2022, para asistir al jubileo de su abuela paterna, la reina Isabel II, Beatriz optó por un vestido de Beulah London que ha triunfado muchísimo entre las mujeres de la familia. De hecho, también lo han lucido en otros colores Kate Middleton, la duquesa de Edimburgo y Lady Sophie Windsor. El diseño es perfecto para un evento de este tipo, y además la princesa lo combinó a la perfección con un tocado de Juliette Botterill y salones grises.
La princesa y Edoardo Mapelli asistieron en junio de 2023 a la boda del príncipe Hussein y la princesa Rajwa de Jordania y para la ocasión Beatriz optó por un vestido de estreno de la firma británica Needle & Thread. Un vestido en azul pálido con volantes en el bajo de tul. Es de manga larga con trasparencias y acaba el puño también en volantes. Un diseño decorado con románticas ilustraciones de flores bordadas, con exquisitos detalles, al que Beatriz añadió un cinturón a contraste.
Beatriz de York y Edo Mapelli en la boda de Hussein de Jordania. (RHC)
Esa misma noche, Beatriz acaparó todas las miradas con el regreso de la tiara York, una joya que fue encargada por Isabel II y su esposo para Sarah Ferguson a la joyería londinense Garrard en 1986. Lo hicieron, según algunos tabloides de Reino Unido, porque no tenía una pieza familiar propia que lucir el 23 de julio en la abadía de Westminster. De modesta apariencia e inspiración vegetal, la tiara York está montada con diamantes sobre platino. Destaca, en la parte superior, un diamante de cinco quilates. Tras su separación del príncipe Andrés en la década de los ochenta, la tiara no había vuelto a ser vista, pues ninguna de las dos hijas de Sarah la eligió para su boda. Sin embargo, Beatriz quiso rescatarla para esta boda real, combinándola con un vestido de Reem Acra.
Beatriz en la cena de gala. (RHC)
Otro ejemplo de un gran estilismo de Beatriz lo encontramos en este look que llevó en 2023 en la apertura de una nueva tienda de la diseñadora Monique Lhuillier. Como no podía ser de otra forma, la princesa eligió uno de sus modelos, un vestido de lentejuelas rosa envejecido de tirantes con una capa a juego. A sus pies llevaba unos salones nude de Kurt Geiger.
Este mismo año, en Ascot, Beatriz llevó una creación de la diseñadora de invitadas Monique Lhuillier. La hija del príncipe Andrés y Sarah Ferguson conquistó todos los 'flashes' gracias a un diseño midi amarillo, de cuello redondo, manga larga y falda de vuelo, protagonizado por una maxiestampación floral azul. Completó su estilismo con salones de Manolo Blahnik, tocado de Justine Bradley-Hill y pendientes de diamante en forma de flor también de Chopard, estos valorados en 60.000 euros.
Beatriz de York, en el tercer día de Ascot 2025. (Gtres)
La transformación de Beatriz de York va más allá de la moda. Gracias al apoyo de su marido y a una imagen más cuidada y coherente, ha dejado atrás las críticas para consolidarse como una figura con estilo propio.
Beatriz de York cumple 37 años este viernes en uno de los momentos más dulces de su vida. La princesa, nieta de Isabel II, acaba de dar la bienvenida a su segunda hija, Athena, fruto de su matrimonio con Edoardo Mapelli Mozzi. La pequeña llega para completar una familia que ya formaban junto a Sienna, su primogénita, y Wolfie, el hijo que Edoardo tuvo en una relación anterior y al que Beatriz ha acogido con naturalidad y cariño.