La familia real de luto: muere Gaudencio Fernández, a los 101 años, el chófer del rey Juan Carlos y su fiel escudero durante 53 años
A la tristeza por el fallecimiento de Tatiana Radziwill, amiga íntima de la reina Sofía, se suma el pesar por la pérdida del confidente del rey emérito, que dedicó su vida al servicio de la Corona, siempre desde la discreción
El rey Felipe VI y Juan Carlos I, en una foto de archivo. (Gtres)
Fin de semana marcado por el duelo en el entorno más cercano de la Familia Real española. A la tristeza por la muerte de Tatiana Radziwill, amiga íntima y confidente de la reina Sofía, se suma ahora la desaparición de otra figura clave, aunque discreta, en la historia reciente de la Corona, según ha adelantado '¡Hola!'. Gaudencio Fernández, durante más de medio siglo chófer deJuan Carlos I y uno de los hombres de mayor confianza del exjefe del Estado. Ha fallecido a los 101 años, cerrando una vida dedicada casi por completo al servicio de la institución y de una familia a la que conoció desde dentro.
Natural de Villalán de Campos (Valladolid), Gaudencio Fernández entró al servicio de la Casa Real cuando don Juan Carlos era apenas un adolescente de 17 años que ingresaba en la Academia Militar de Zaragoza. Desde entonces, su trayectoria quedó ligada de forma inseparable a la del futuro rey. Durante 53 años, fue mucho más que el hombre al volante: acompañó al monarca en desplazamientos oficiales y privados, viajes nacionales e internacionales y momentos decisivos de la vida institucional del país.
Residió 48 años en el Palacio de la Zarzuela junto a su mujer y sus hijas, formando parte de ese engranaje silencioso que sostiene el día a día de la Corona. Esa cercanía le permitió conocer como pocos las rutinas, los gestos y el carácter de sus miembros. En una entrevista concedida en vida a 'El Norte de Castilla', llegó a afirmar con orgullo que podía presumir de ser una de las personas que mejor conocía a don Juan Carlos.
Don Juan Carlos, en el entierro del Agha Khan IV. (Gtres)
Su relación con la familia fue siempre de confianza y afecto. No solo fue testigo de los grandes hitos oficiales, sino también de episodios íntimos: llevó a la reina Sofía al hospital en el nacimiento de sus tres hijos. También llegó incluso a ser invitado a la boda de los entonces príncipes en Grecia, un gesto poco habitual que evidenciaba el vínculo personal que había tejido con los monarcas.
Gaudencio hablaba del rey con admiración y respeto, destacando su cercanía y sencillez. También se refería con cariño a Felipe VI y a las infantas Elena y Cristina, a quienes sentía casi como parte de su propia familia. "Casi los he criado yo", comentó convencido de la preparación del entonces príncipe para asumir el trono.
Cuando se retiró oficialmente en 1989, con 65 años, don Juan Carlos pidió expresamente que siguiera vinculado a la Casa Real, encargándose del mantenimiento de los vehículos. Él mismo se definía entonces como "fuera de combate", aunque seguía presente en La Zarzuela, fiel a su papel hasta el final.
Reservado y leal, siempre evitó airear intimidades, convencido de que la discreción era parte esencial de su trabajo. Con su muerte desaparece una figura fundamental de la intrahistoria de la Corona: un testigo privilegiado de décadas decisivas, un servidor silencioso y un hombre que hizo de la lealtad su forma de vida.
Fin de semana marcado por el duelo en el entorno más cercano de la Familia Real española. A la tristeza por la muerte de Tatiana Radziwill, amiga íntima y confidente de la reina Sofía, se suma ahora la desaparición de otra figura clave, aunque discreta, en la historia reciente de la Corona, según ha adelantado '¡Hola!'. Gaudencio Fernández, durante más de medio siglo chófer deJuan Carlos I y uno de los hombres de mayor confianza del exjefe del Estado. Ha fallecido a los 101 años, cerrando una vida dedicada casi por completo al servicio de la institución y de una familia a la que conoció desde dentro.