Al funeral de la princesa Irene de Grecia, celebrado este lunes en Atenas, no solo acudieron miembros de las familias reales española y griega, sino también de distintas casas europeas, la mayoría de ellas desaparecidas. Entre ellos, destacaba un joven cuya identidad pasó desapercibida para muchos: se trata de Simeón Muñoz Sajonia-Coburgo-Gotha, hijo de Kalina de Bulgaria y Kitín Muñoz, nieto de los últimos reyes de Bulgaria y ahijado de la princesa Irene.
El joven, que alcanzó la mayoría de edad en marzo de 2025, hizo así su primera aparición oficial en un acto real en solitario, una asistencia más que justificada, ya que Irene era su madrina de bautismo. Simeón llegó a la catedral metropolitana de Atenas en un grupo en el que se encontraban también Christian de Hannover, Sofía Elisabeth de Baviera, esposa del príncipe heredero Ludwig, y la duquesa Elisabeth de Baviera, hermana de Sofía de Liechtenstein.
Simeón a su salida de la catedral metropolitana de Atenas. (Efe)
Vestido completamente de luto, Simeón saludó con cariño al príncipe Pablo y siguió la ceremonia desde segunda fila, con el resto de invitados reales. Y abandonó el lugar con la misma discreción con la que había llegado, tras dar su último adiós a su querida madrina, Irene.
Simeón Hassan Muñoz ha vivido desde su nacimiento una vida marcada por la historia y los viajes. Nieto de un rey destronado y ahijado de una princesa en el trono, su infancia y adolescencia han transcurrido entre Bulgaria, Marruecos y Madrid, siguiendo el estilo de vida nómada de sus padres, ambos amantes de la aventura.
Kalina y Kitín, junto a su hijo Simeón Hassan. (Cortesía)
Su bautizo en la ermita del palacio de Tsarska Bistritsa, antiguo hogar de invierno de la familia real, fue toda una declaración de intenciones y un acto simbólico de recuperación de la historia familiar. La princesa Irene, madrina de Simeón, desempeñó un papel fundamental en su formación, Su padrino fue Mohamed VI, monarca de Marruecos, que no pudo asistir al acto, siendo el rey Simeón, abuelo de Simeón Hassan, quien representó la figura paterna en la ceremonia.
Simeón ha crecido entre culturas, respetando siempre sus raíces y tradiciones familiares. A pesar de su juventud, se le describe como “muy educado y sociable, sensato, tranquilo y cariñoso”, según su madre. Ha heredado el espíritu cosmopolita de sus padres, quienes le han enseñado a valorar la vida, la historia y la herencia familiar.
Simeón Hassan, hijo de Kalina de Bulgaria y Kitín Muñoz, en los premios Influencia Hispana. (Gtres)
Su presencia en Atenas fue discreta, sin protagonismos, pero significativa: representa la continuidad de los lazos familiares entre Grecia y Bulgaria, y la importancia de la figura de Irene como madrina.
Al funeral de la princesa Irene de Grecia, celebrado este lunes en Atenas, no solo acudieron miembros de las familias reales española y griega, sino también de distintas casas europeas, la mayoría de ellas desaparecidas. Entre ellos, destacaba un joven cuya identidad pasó desapercibida para muchos: se trata de Simeón Muñoz Sajonia-Coburgo-Gotha, hijo de Kalina de Bulgaria y Kitín Muñoz, nieto de los últimos reyes de Bulgaria y ahijado de la princesa Irene.