La prensa de Estados Unidos, incluyendo a medios como 'Los Angeles Times' o 'The Business Standar', han confirmado que Britney Spears ha vendido los derechos de su catálogo musical. Tras varios meses de especulaciones, se ha hecho público que la cantante estadounidense ha alcanzado un acuerdo con la compañía especializada en gestión de derechos musicales Primary Wave.
Una empresa que controlará la explotación de gran parte de su repertorio, incluyendo algunos de los mayores éxitos de 'la princesa del pop', como 'Baby One More Time', 'Toxic' o 'Gimme More'. Sin conocer aún los detalles exactos del contrato, se cree que la venta implicaría los derechos de publicación y explotación musical. Es decir, los ingresos derivados del uso de las canciones en plataformas de streaming, licencias para cine, televisión, publicidad y otros formatos.
Un paso empresarial que habría reportado a Spears 200 millones de dólares, aunque no se sabe la cifra exacta. Una operación que no significa necesariamente perder toda relación con su obra, pero sí supone ceder el control y gran parte de los ingresos futuros.
Más allá de los complicados momentos vividos por la artista en el pasado, la realidad es que lleva sin lanzar un álbum original desde 2016, cuando presentó 'Glory'. Por lo que muchos de sus fans han visto esta venta como un adiós simbólico a su pasado musical. Aunque no es la única famosa artista que se ha sumado a este tipo de negocios.
De Bob Dylan a Bruce Springsteen, Justin Bieber o Shakira, muchos cantantes y compositores han vendido sus temas a fondos y editoriales musicales. Así, Britney Spears puede volver a entonar aquello de "Oops!…I Did It Again", en materia de protagonizar titulares, esta vez sí vinculados a su trabajo.