Por qué el retinol irrita la nariz pero no debes dejar de aplicarlo sobre ella según una cosmetóloga y dos directoras dermocosméticas
Recurrimos al retinol para renovar la piel y actuar sobre los signos de envejecimiento, pero hay zonas como las aletas de la nariz, donde suele generar irritación… ¿Es algo malo?
El retinol se ha convertido en el activo antiedad más recomendado y usado. Los beneficios de este derivado de la vitamina A son acelerar la renovación celular y estimular la producción de colágeno y elastina. Por ello se incorpora en cosméticos con la finlaidad de reducir arrugas y líneas de expresión, la reducción de las manchas al unificar el tono con esa renovación de la piel y, por supuesto, como consecuencia, mejora la textura de la piel, así como su firmeza.
Tal compendio de beneficios de los que catalogamos 'anti age', porque actúan sobre los signos más visibles de envejecimiento de la piel, han popularizado el uso del retinol. Entre sus indicaciones, te sonará eso de que lo apliques por la noche y al día siguiente uses protección solar o que lo introduzcas en tu rutina primero un par de noches a la semana y luego en noches alternas, lo que conocemos como periodo de retinización.
Sin embargo, puede que te haya pasado que, al aplicarlo, aun siguiendo las instrucciones, ciertas zonas de tu rostro, como las aletas de la nariz y sus proximidades de hayan picado o incluso haya aparecido algo de irritación.
Esto se debe a que “ es una zona muy reactiva: la piel es más fina, hay más movimiento y, cuando usamos activos potentes como el retinol, suele ser de las primeras en irritarse o descamarse”, indica Raquel González, cosmetóloga y creadora de Byoode.
En el caso, por ejemplo, de tener una piel sensible o con tendencia reactiva, la recomendación es aplicar “fórmulas con retinal, retinART o con retinil retinoato, que son más fáciles de tolerar.
A pesar que se trate de una piel fas fina y sensible y por tanto pueda reaccionar de una forma más marcada a los cosméticos con retinol, según Irene Serrano, directora dermocosmética de Dermalogica, eso no significa que no debamos aplicar el retinol en ella, como podríamos pensar por eso de ‘si me irrita, mejor lo dejo’.
“Una de las funciones de los retinoides es, con un uso continuado, ir engrosando y mejorando la calidad de la piel, por lo que nos hará un favor en esa zona a largo plazo si la tenemos ahora más sensibilizada”, explica. Lo que se debe hacer es espaciar su uso en el inicio, pero no dejar de aplicar retinol.
“Por ejemplo, usándolo los primeros 15 días solo dos noches, los siguientes 15 días en días alternos e ir viendo tolerancias para ir ajustando días de aplicación, pero nunca retirando su aplicación en la zona”, recomienda la directora dermocosmética de Dermalogica.
Pero, que esta zona sea más sensible también puede ser la propia consecuencia de nuestros actos. Explica Mireia Fernández, directora dermocosmética de Perricone MD, que, además de tratarse de una zona que acumula grasa, en el día a día no solemos prestar atención a la zona de la nariz.
“Desde la limpieza hasta el sérum o la crema, solemos pasar rápido o aplicar menos producto del que deberíamos, y eso hace que se acumulen impurezas o que la piel esté más desequilibrada y reactiva a activos potentes”, precisa la experta, aclarando que, el hecho de que sea más reactiva es un poco consecuencia de ese olvido constante.
En resumidas cuentas, el retinol no es un enemigo de tu nariz, aletas y aledaños, sino un aliado al que hay que aprender a utilizar de la forma adecuada.
El retinol se ha convertido en el activo antiedad más recomendado y usado. Los beneficios de este derivado de la vitamina A son acelerar la renovación celular y estimular la producción de colágeno y elastina. Por ello se incorpora en cosméticos con la finlaidad de reducir arrugas y líneas de expresión, la reducción de las manchas al unificar el tono con esa renovación de la piel y, por supuesto, como consecuencia, mejora la textura de la piel, así como su firmeza.