Así debes lavar y guardar tus chaquetas de invierno para que te duren años (según el material)
Antes de doblarlas y guardarlas al fondo del armario, conviene lavarlas de forma adecuada porque la suciedad, el sudor y los olores acumulados durante los meses fríos pueden dañar los tejidos si no se eliminan a tiempo
Un abrigo que se convertirá en tu aliado esta primavera. (Cortesía / Zara)
Con la primavera ganando terreno, es hora de despedirse de las chaquetas más abrigadas y pensar en cómo guardarlas correctamente para que estén impecables el próximo invierno. Pero antes de doblarlas y guardarlas al fondo del armario, conviene lavarlas de forma adecuada.
La suciedad, el sudor y los olores acumulados durante los meses fríos pueden dañar los tejidos si no se eliminan a tiempo. Cada material requiere unos cuidados específicos, y conocerlos puede marcar la diferencia entre una chaqueta que dura una temporada y otra que te acompaña durante años.
El cuidado especial que necesitan las chaquetas de plumas
Chaqueta de plumas de la colección cápsula de San Valentín de Massimo Dutti. (Cortesía)
Desde el plumón hasta el cuero, hay que seguir unos pasos concretos para no estropear estas prendas clave del armario de invierno. Las prendas de plumón o plumas tienen una fina capa de grasa natural que actúa como aislante térmico. Lavarlas con frecuencia puede deteriorar esa capa y hacer que pierdan volumen y eficacia.
Si se opta por lavadora, se debe seleccionar un ciclo suave a 30 °C y utilizar detergentes específicos, nunca los convencionales. “Colocar dos o tres pelotas de tenis en el tambor ayuda a evitar que las plumas se apelmacen”, explican desde 'Europa Press'.
Lana, sintéticos y americanas: cada tejido tiene su truco
Americana del traje chaqueta oversize de Primark que arrasa entre las influencers. (Cortesía)
El secado, mejor con secadora en ciclos suaves o sobre una toalla, agitando de vez en cuando la prenda. Los abrigos de lana son delicados y se recomienda lavarlos a mano o en programa específico, con detergente especial y agua tibia.
Nunca hay que colgarlos mojados: lo ideal es dejarlos secar en horizontal. Las chaquetas sintéticas, más resistentes, deben lavarse en frío, sin suavizante, y con un programa delicado. Las americanas requieren una lectura atenta de la etiqueta.
¿Y si la chaqueta es de cuero? Mucho mimo y mantenimiento
La chaqueta de cuero de Zara. (Zara)
Si el tejido lo permite, se puede lavar a máquina, aunque muchas veces conviene hacerlo a mano para no estropear la forma ni la tela. El cuero es uno de los materiales más delicados, y su limpieza suele dejarse en manos profesionales.
No obstante, se puede mantener en buen estado pasando un paño suave o un cepillo específico para eliminar el polvo. Una vez al año conviene aplicar un impermeabilizante y un bálsamo para evitar que la piel se agriete o reseque. Así, tus chaquetas no solo lucirán como nuevas, sino que resistirán el paso del tiempo sin problema.
Con la primavera ganando terreno, es hora de despedirse de las chaquetas más abrigadas y pensar en cómo guardarlas correctamente para que estén impecables el próximo invierno. Pero antes de doblarlas y guardarlas al fondo del armario, conviene lavarlas de forma adecuada.