El misterioso desmayo que sufrió Tana Rivera en Ronda: todos los detalles
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El misterioso desmayo que sufrió Tana Rivera en Ronda: todos los detalles

La hija de Francisco Rivera y Eugenia Martínez de Irujo fue atendida en la enfermería de la plaza y evacuada en camilla. Inconsciente, su padre la llevó en brazos por el callejón

Foto: El misterioso desmayo que sufrió Tana Rivera en Ronda: todos los detalles
El misterioso desmayo que sufrió Tana Rivera en Ronda: todos los detalles

El sábado 31 de agosto hacía mucha calor en Ronda. Se celebraba la corrida Goyesca, que este año se adelantaba a la celebración de las fiestas de la localidad. Cayetana Rivera, vestida de rojo coral, guapísima, con un traje camisero, llegaba a la plaza en compañía del chico con el que sale desde hace unos meses, Quique González de Castejón. Él, unos pasos por delante; ella, algo rezagada pero sonriente. La pareja se unió en la plaza.

Tana, como la llaman la familia y los amigos, acude a este festejo desde antes de cumplir su primer año de vida. A punto de cumplir 21 años (el próximo mes de octubre), ha heredado el testigo de las Ordóñez. Su parecido físico con Carmen Ordóñez, su abuela paterna, es cada vez mayor, y su encanto y don de gentes es muy similar. Tanto Carmen como Belén, hijas de Antonio Ordóñez, eran la imagen femenina de la Goyesca. Tana se ha convertido también en imagen de Ronda, la tierra de su familia paterna, por la que siente gran cariño.

Tana Rivera, en la corrida Goyesca de Ronda. (Cordon Press)
Tana Rivera, en la corrida Goyesca de Ronda. (Cordon Press)

Había transcurrido solo una hora desde el comienzo del festejo en el que toreaban mano a mano Morante de la Puebla y Pablo Aguado, cuando Francisco Rivera abandonaba la plaza rodeado de algunos amigos. Rostro angustiado y lágrimas en los ojos. Los fotógrafos que esperaban el término de la corrida, ante la salida inesperada del empresario de la plaza, se acercaron a toda velocidad para tomar imágenes. Los acompañantes de Fran increparon a la prensa.

“¡Lo que faltaba es que hiciérais fotos ahora!”, gritó uno de ellos. Los profesionales no entendían qué pasaba, pero unos segundos más tarde apareció Tana en una camilla por la misma puerta. Iba inconsciente, pero el llamativo color de su vestido hizo que los fotógrafos se dieran cuenta de que era ella y en señal de respeto al momento no hicieron ninguna fotografía.

Quique González de Castejón, en la Goyesca de Ronda. (CP)
Quique González de Castejón, en la Goyesca de Ronda. (CP)

La trasladaron a la enfermería de la plaza. Tana sufrió el desmayo cuando se encontraba con su novio en el callejón. Hacía mucho calor y se sentía un poco agobiada. Su padre reaccionó inmediatamente, la llevó en brazos por el callejón y la sacó de la plaza de inmediato. Afortunadamente todo quedó en un susto. Francisco regresó a la plaza, pero su hija ya no.

No es esta la primera vez que le ocurre algo parecido. Desde el mes de diciembre, en el que estuvo ingresada en Madrid tres días por otra pérdida de conocimiento, han sido varias las veces en las que Cayetana ha sufrido un desvanecimiento. Su madre, Eugenia Martínez de Irujo, la ha llevado a numerosos médicos, que le han hecho las pruebas oportunas, y ha comentado a su círculo de amistades que “no le encuentran nada, no hay ninguna causa para que ocurra esto”. Es posible que se deba a factores externos, como la presión o incluso los cambios de temperatura.

Tanto Eugenia como Francisco tienen la tranquilidad de saber que no se trata de nada grave, pero es inevitable que se preocupen y al vivir esa situación se asusten. Francisco acudió nada más finalizar el festejo a ver a su hija y comprobar que seguía bien. El hecho de que regresara a la plaza es la prueba evidente de que solo se trató de un susto.

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