Logo El Confidencial
PRODUCTOR DE CINE

Andrés Vicente Gómez nos cuenta cómo es su vida con los hijos de Concha Gª Campoy

"He tenido muchos éxitos, pero más fracasos aún. Puedo echar carreras a quien quiera, a elegir... Esa es la esencia del cine", dice uno de nuestros más reputados productores

Foto: Andrés Vicente Gómez, en una imagen de archivo. (Getty)
Andrés Vicente Gómez, en una imagen de archivo. (Getty)

A Andrés Vicente Gómez no hace falta hacerle muchas preguntas. Por suerte para el entrevistador lo cuenta todo sin titubear. Es un torrente de datos que enumera sin dudar y lo mismo puede aplicarse cuando habla de sentimientos. No tiene que buscar cuidadosamente las palabras ni intentar ser políticamente correcto porque tiene su discurso más que interiorizado. Por eso, nos desvela de la manera más relajada algunos de los detalles más íntimos y dolorosos de su separación de Carmen Rico Godoy, que falleció víctima de un cáncer en 2001, así como de la terrible pérdida de su tercera mujer, Concha García Campoy, de cuya muerte se cumplieron seis años el 10 de julio y cuyos hijos (Lorenzo y Berta), fruto de su matrimonio con el periodista Lorenzo Díaz, siguen viviendo con él.

"Si hubieras venido hace unos días, habrías visto que este salón era el doble, pero hemos hecho reformas, porque Lorenzo tiene una novia y han decidido vivir juntos y seguir aquí, aunque con su intimidad. Él es periodista y está con Pedro Piqueras en Informativos Tele 5. Berta también vive aquí, pero justo ahora se ha ido unos días a Corea. Está estudiando Psicología y no ha acabado todavía la carrera", nos dice orgulloso el productor, que también es padre de dos hijos de su primer matrimonio con Tarja, una finlandesa que "no tiene nada que ver con este mundo y la única de las tres que vive".

En el estreno en Riad de la película 'Nacido rey'. (Cortesía del productor)
En el estreno en Riad de la película 'Nacido rey'. (Cortesía del productor)

Productor de algunos de los mayores hitos del cine español como 'La niña de tus ojos', '¡Ay, Carmela!' o 'Jamón jamón', nos recibe en su dúplex desde el que goza de unas privilegiadas vistas de El Retiro en Madrid, en plena vorágine de proyectos. Andrés está especialmente ilusionado con el estreno en España en los primeros meses de 2020 de 'Nacido rey', una superproducción dirigida por Agustí Villaronga, que ya ha recaudado más de cinco millones de euros en Oriente Próximo, y que recrea un viaje crucial al Reino Unido del entonces príncipe Faisal, hermano del actual rey de Arabia Saudita, pero, además, prepara un remake en árabe de 'Campeones', la gran triunfadora en la última edición de los Goya.

[LEE MÁS. Letizia, Felipe y Charles: el gran estreno de cine frustrado por el escándalo Khashoggi]

Andrés no echa balones fuera cuando le preguntamos si no le preocupa no recuperar los 18 millones de euros que le ha costado (la respuesta es 'no', ya se ha amortizado un tercio de la inversión solo con lo recaudado en Oriente Medio) y le recordamos dos de sus peores resultados financieros, 'El Dorado', en la que debutó Inés Sastre como actriz, y 'Manolete', protagonizada por Penélope Cruz y Adrien Brody: "He tenido muchos éxitos, pero más fracasos aún. Puedo echar carreras a quien quiera, a elegir... Esa es la esencia del cine. En 'Manolete' perdimos mucho dinero, pero no por el presupuesto, sino por la torpeza. Unas veces por el director, otras por el productor, otras porque no era el guion que teníamos que haber terminado... Cuanto más dinero tienes, mejor tiene que salirte la película".

PREGUNTA: Ya que hemos hablado de los fracasos, ahora tocan los éxitos... Usted es el productor de 'Jamón jamón', la película que lanzó a Penélope Cruz y Javier Bardem. ¿Cómo se siente al verlos convertidos en estrellas mundiales?

RESUESTA: Les tengo mucha simpatía a los dos. No es solo 'Jamón jamón', hice cinco o seis películas con ella, 'La niña de tus ojos', 'Belle Epoque'... Con Javier lo mismo, he hecho películas con él con Bigas Luna y sin él, e incluso otras que me ha propuesto él como 'Pass de baile', en la que le dirigió John Malkovich. He tenido mucha relación con ellos. Su historia de amor estaba muy clara... Cuando se conocieron había tensión sentimental desde el principio, pero no cuajó. Javier tenía entonces una novia maravillosa, y Penélope quería triunfar, viajar, hacer películas con mucha gente... Hasta que se reencuentran en el rodaje de 'Vicky Cristina Barcelona'. Para los que les conocemos a los dos era una historia que tenía que acabar así. Es bonito que 20 años después se reunieran.

P: Son casi vecinos suyos, ¿no se los encuentra?

R: Sí, sé que viven cerca de aquí, pero no hemos coincidido.

Penélope Cruz y Javier Bardem, en una imagen de 'Jamón, jamón'.
Penélope Cruz y Javier Bardem, en una imagen de 'Jamón, jamón'.

P: En una filmografía tan extensa como la suya, ¿de qué películas se siente más orgulloso?

R: No me siento orgulloso de ninguna, es que es como los hijos, los quieres a todos. Hay una que no nos salió bien, pero es el proyecto que más he perseguido, 'La noche más larga', que dirigió José Luis García Sánchez. Está basada en los fusilamientos del 27 de septiembre de 1975, unas semanas antes de morir Franco. Carmen Rico Godoy -su segunda mujer- fue testigo de lo sucedido. Ella y cuatro periodistas más, entre ellos, Miguel Ángel Aguilar, se colaron en Hoyo de Manzanares y les dejaron presenciarlos detrás de una roca. Era muy amigo de Emiliano Piedra en aquella época y yo un productor pequeño. Le intenté convencer para que la hiciéramos juntos, pero no salió adelante porque quería que la protagonista fuera su mujer, Emma Penella, que no era adecuada para el papel de la periodista protagonista. Años más tarde la intenté hacer con Jaime Chávarri e Imanol Arias tuvo una hepatitis y le hospitalizaron, por lo que tampoco se pudo. Años después, Pedro J. escribió un libro que se llamaba 'El año que murió Franco' en el que lo contaba y lo retomé. Escribieron el guion Manuel Gutiérrez Aragón y Carmen Rico. La protagonizaron Carmen Conesa, que era una chica que prometía y que yo creía que iba a ser la nueva Carmen Maura, Juan Echanove y Juan Diego. Nos salió mal porque Pepe es un director que para los productores es muy cómodo porque todo le vale, pero esa película necesitaba tiempo, mimo... Aún así me encanta la película y el guion.

P: ¿'Belle Epoque' no sería también un buen ejemplo?

R: Ganó el Oscar, efectivamente, pero yo me refiero más al nivel de implicación mía en la película. Un buen ejemplo sería 'El día de la bestia', que no existiría si no hubiera intervenido yo, porque Álex de la Iglesia quería rodarla en Bilbao, de cualquier manera, era otro guion. Le convencí para que lo reescribiera. Cambié el reparto. Él quería a Javier Bardem y yo propuse a Santiago Segura, a quien había conocido por casualidad una noche. Es una película en la que tuve mucho que ver.

Con Albert Boadella y Concha García Campoy, promocionando el musical 'El último jinete', del que fue productor. (EFE)
Con Albert Boadella y Concha García Campoy, promocionando el musical 'El último jinete', del que fue productor. (EFE)

P: Una de las leyendas que más le persigue es que se le favoreció para conseguir subvenciones.

R: Copaba las subvenciones porque hacía más películas que nadie. Es una estupidez porque todas las películas las tenían, pero ellos hacían una y yo seis. Me llegaron a acusar de que el PSOE me financiaba, a lo que contestaba con artículos y entrevistas diciendo que había que ser ignorante para afirmar eso. Pensar que un partido político te va a financiar cuando toda la vida se ha demostrado que piden dinero, pero no te lo dan. Eran chorradas sin ninguna base. De hecho, estas afirmaciones me perjudicarn durante los gobiernos socialistas. Mi vinculación viene por mis mujeres, porque estaba casado con Carmen Rico, que era una tía muy combativa y luego con Concha. Asumen que eres socialista y les he votado, pero no soy militante ni he hecho campaña de ningún tipo.

P: Con Carmen Rico Godoy estuvo casado más de 20 años, pero su ruptura fue muy traumática porque ella enfermó de cáncer.

R: Cuando murió tuve mucho dolor pero lo superé más fácilmente porque estaba muy enamorado de Concha. Fue un momento complicado porque la mayoría de nuestros amigos, los de Concha y los míos se pusieron muy a favor de Carmen. Lo que nadie sabía era que la única que no se puso en contra de la relación fue ella. Cuando le dije que debíamos separarnos, estuvimos una semana en la que no me preguntó quién era la otra. A la semana me preguntó y se lo dije. Y me respondió que lo sabía, en el sentido de que lo intuía, porque era la persona de la que me podía enamorar. Creía que podía ser mi tipo. Carmen era cuatro años mayor que yo y cuando empezamos a salir su propia familia y sus amigos pensaban que iba a ser una historieta que durara tres o cuatro años y duró veintitres. Ella al principio tenía un cierto temor de que me pudiera enamorar o dejarla por una chica por el ambiente en el que yo me movía y nunca pasó. He sido muy fiel, tanto a Carmen como a Concha. Al final pensaba que era para siempre, que si yo me hubiera separado al séptimo año lo hubiera aceptado, pero ya pasado el tercer periodo de siete le resultó más dificil. Ella me dijo que creía que iba a ser para siempre

P: Carmen, por decirlo de alguna forma, se vengó literariamente en la novela 'Fin de fiesta', en la que la protagonista también enferma y tiene un marido infiel.

R: Sé en qué circunstancia la hizo... Cuando nos veíamos nos hartábamos a llorar y su hermana Mercedes me llamaba para decirme que hablara con ella, que la viera, nos íbamos a comer, pero era muy doloroso. Carmen no me reprochó nada, solo que cuando se descubrió fue porque 'Semana' publicó unas fotos de un puente del Pilar en Marrakech y llamó el marido de Concha, Lorenzo, que alguien de la revista le había avisado para decirle que se iba a publicar. Volvimos como un flan, porque entonces todavía vivía con Carmen. "Lo peor es verte hacer el gilipollas en una calesa de caballos", me dijo. Carmen lo asumió y hasta que murió la estuve viendo. Intentamos hacer un paréntesis y estuvimos unos tres o cuatro meses sin vernos. Luego hubo un momento que mejoró, que es la mejoría normal en estos procesos, que te lleva a creer que te estás recuperando y te mueres después.

P: Un proceso que también vivió después con Concha.

R: Es muy fuerte lo que pasó. Estábamos muy enamorados. Concha, durante muchos años, fue una de las mujeres más deseadas de España. Era muy atractiva, muy calurosa, muy culta, se había preparado muy bien y era una periodista fantástica. Muy buena madre, muy buena esposa... Lo tenía todo. Carmen también era una mujer excepcional, pero Concha superaba a cualquiera. Lo pasamos muy bien. Me identifico mucho con Fernando Savater cuando habla de lo que echa de menos a su mujer. De los que nos quedamos sin pareja se apenan por la soledad, pero la soledad es un lujazo. Lo que se nota es la ausencia. Yo solo me lo paso genial, me gusta ver películas, salir, tengo amigos, amigas...Lo que sucedió es muy difícil de superar. Me imagino que si eres más joven y te vuelves a enamorar, resulta más sencillo.

El productor, con Rosa León y Lorenzo Díaz García-Campoy. (Cordon Press)
El productor, con Rosa León y Lorenzo Díaz García-Campoy. (Cordon Press)

P: Ahora vive con sus dos hijos.

R: He vivido siempre con ellos. La historia de esta casa es muy graciosa. Concha vivía en el octavo, que tiene un altillo. Cuando empezamos a salir juntos, yo vivía en la calle Argensola. Lo lógico es que hubiéramos vendido nuestras respectivas casas y nos hubiéramos comprado un chalet en La Moraleja, lo convencional. Berta tenía dos años y Lorenzo cuatro e iban a ir al colegio del Pilar, que está aquí cerca, y no se querían mover. Lo que decidimos fue hablar con el vecino del séptimo y comprarle la casa. Era un periodista que había trabajado en Telefónica y su mujer, pero ellos no querían venderla. Estaba desesperado, porque me era muy necesaria para poder hacer mi vida con Concha. Hablé con el presidente de Telefonica y le pedí ayuda. Al final le convenció. Pactamos que él pedía a su banco una tasación y yo al mío y sacamos la media, pero pidió un sobrecoste que accedí a pagarle. Concha y yo nos mudamos a Torrelodones y estuvimos allí casi un año mientras nos hacían las obras que, además, unieron las dos casas mediante una escalera interior y trajimos unos decoradores y pintores de Ibiza. Posteriormente, murió la vecina de al lado, así que lo compramos también.

Famosos
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
3 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios