Homenaje al duque de Alburquerque en el Hipódromo de la Zarzuela
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Homenaje al duque de Alburquerque en el Hipódromo de la Zarzuela

Jefe de la Casa Real de don Juan, destacó como uno de los mejores jinetes españoles de todos los tiempos. Una escultura lo homenajeará desde el domingo en el hipódromo

placeholder Foto: El duque de Alburquerque. (Cortesía)
El duque de Alburquerque. (Cortesía)

Beltrán Osorio y Díez de Rivera, XVIII duque de Alburquerque (entre otros muchos títulos nobiliarios) será homenajeado el domingo 18 de abril en el madrileño Hipódromo de la Zarzuela. El duque, además de personaje clave en la Historia de España como jefe de la Casa Real de don Juan, fue uno de los mejores jinetes españoles de todos los tiempos.

No había disciplina hípica que se le resistiera, pero destacó especialmente como jockey de carreras. Además de haber sido jinete olímpico en la disciplina de concurso completo (salto, doma y cross), fue uno de los jockeys que más trofeos acumuló en su palmarés a lomos de sus codiciados caballos pura sangre inglés, pues en su finca de Soto de Mozanaque (Algete) criaba caballos de esta raza.

placeholder El duque de Alburquerque, momentos antes de disputar una carrera. (Cortesía)
El duque de Alburquerque, momentos antes de disputar una carrera. (Cortesía)

Desde el próximo domingo, una escultura del duque realizada por su hija Cristina Osorio Malcampo homenajeará su figura. Cristina es hija del segundo matrimonio del duque de Alburquerque con María Cristina Malcampo, duquesa del Parque y de San Lorenzo de Valhermoso. Beltrán Osorio estuvo casado con Teresa Bertrán de Lis y Pidal, quien falleció en accidente automovilístico en diciembre de 1969 llevando a su hijo Johannes Osorio al colegio. Johannes, quien heredó el ducado de Alburquerque, está casado en la actualidad con la modelo Blanca Suelves y continúa criando y entrenando caballos de carreras.

Foto: Casilda Finat con sus íntimas, Isabelle Junot y Tamara Falcó. (Redes)

Cristina Osorio, que realiza espléndidas esculturas desde hace años, cumple así su sueño de homenajear a su progenitor, tal y como cuenta a Vanitatis. “Hacer una escultura de mi padre fue un sueño que tuve cuando comencé a esculpir hará veinte años. Además, soñé que esa escultura estaría en el hipódromo de Madrid y ¡mi sueño se ha cumplido! Para mí es importante porque siempre digo que los sueños son la gasolina de la vida. Supone además un merecido homenaje a mi padre, con quien tenía una relación muy especial. Él fue una persona importante más allá de lo social por sus valores, por ser un gran señor, por su valentía, su honor y su lealtad. Todo el mundo le admiraba y es lo que quiero que represente esta escultura”.

placeholder Cristina Osorio, la hija del duque de Alburquerque. (Foto: Alfonso Gordon)
Cristina Osorio, la hija del duque de Alburquerque. (Foto: Alfonso Gordon)

La relación padre-hija siempre fue cómplice y estrecha. El duque de Alburquerque destacó por su valentía y su capacidad de superación; de hecho, llegó a correr en el hipódromo con varios huesos fracturados y padeció un doloroso cáncer del que solo se quejaba en un diario personal que su hija encontró una vez fallecido. Una fortaleza que sin duda heredó Cristina, quien padece esclerosis múltiple desde 2001 y a pesar de ello ha conseguido correr triatlones o cruzarse a nado el Estrecho de Gibraltar. “Mi padre fue mi gran ejemplo y su recuerdo y legado me dan fuerzas para que nada se me resista”, explica. La complicidad entre el duque y su hija también se fraguó alrededor de las carreras de caballos. Ella madrugaba para entrenar con los caballos del duque y Cristina llegó a convertirse en jockey de carreras hasta que en 2008 colgó las botas por un problema de salud derivado de su enfermedad.

placeholder Una de las esculturas realizadas por Cristina Osorio. (Cortesía)
Una de las esculturas realizadas por Cristina Osorio. (Cortesía)

Este homenaje coincide con el Gran Premio Memorial Duque de Alburquerque que se celebrará el domingo. Una carrera en la que los caballos correrán 2.000 metros en hierba y al ganador se le concederá un premio de 40.800 euros. El homenaje no será el primero que se le concede al duque de Alburquerque. En 1968 le fue otorgada la medalla al mérito deportivo y en 1993 el rey don Juan Carlos le concedió el toisón de oro. Un hombre valiente que no dejó de participar en carreras de caballos hasta cumplir los 68 años, y aun así lo hizo a regañadientes, tal y como nos confirma su hija. Genio y figura.

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