Es noticia
Menú
30 años sin Gracita Morales: la enfermedad mental y la cara trágica de un icono del cine
  1. Famosos
UNA DE LAS CÓMICAS MÁS QUERIDAS

30 años sin Gracita Morales: la enfermedad mental y la cara trágica de un icono del cine

La protagonista de 'Sor Citroën' vivió la infelicidad del desamor y sufrió depresión. Pese a su infierno personal, sigue siendo una de las secundarias imprescindibles de la historia del cine español

Foto: Gracita Morales en 'Cómo está el servicio'. (FlixOlé)
Gracita Morales en 'Cómo está el servicio'. (FlixOlé)

Su rostro y, sobre todo, su voz, les suena incluso a aquellos jovencitos que no saben acertar su nombre. Gracita Morales fallecía en abril de 1995, hace ahora treinta años, con tan solo 66. Una vida llena de infelicidad, depresiones y fármacos para aliviar la soledad fueron minando poco a poco la existencia de la que sigue siendo una de las cómicas más reconocidas (y de las mejores) del cine español.

Todos aquellos espectadores que crecieron viéndola gritar aquello de “¡Señorito!” jamás imaginarían que la actriz de ojos claros y apariencia tan inofensiva como la Sor Citröen que encarnó en pantalla pudiese ser tachada de “déspota”, por personas que compartieron rodaje con ella. Pero en tiempos en los que la salud mental está en el ojo de la palestra habría que matizar estas palabras que vertieron algunos de sus compañeros a este mismo medio hace diez años.

placeholder La actriz en sus últimos años de vida. (EP)
La actriz en sus últimos años de vida. (EP)

Nos contaba una amiga, allá por 2015, que “pasó los últimos años de su vida con pastillas, totalmente ida y hasta sus apariciones en televisión daban algo de pena”, refiriéndose a una intervención de la antaño ‘chacha’ del cine en el programa 'La ruleta de la fortuna' que por aquel entonces (primeros años 90) presentaba Fernando Esteso.

Duro final para alguien que protagonizó éxitos taquilleros y que, en un principio, iba destinada a ser una bailarina de éxito. Hija de un empresario del teatro Calderón antes de la Guerra Civil, su meta era “ser bailarina, pero los médicos le aconsejaron que no lo hiciera por un tema de sus piernas”, declaraba la misma amiga, que en su momento no quiso dar su nombre.

Luego llegaría a su vida el teatro, pero sería el cine el que la catapultó al éxito con títulos como 'Atraco a las tres' o la citada 'Sor Citröen'. En esos años en los que rodaba películas como churros ya empezaban las manías que relataron en su momento compañeros de profesión como José Luis López Vázquez, con el que formaba un tándem a lo Laurel y Hardy, o Alfredo Landa. Este último dijo, en sus memorias, que cuando la conoció "era encantadora, y poco a poco se fue convirtiendo en una mujer caprichosa, despótica, intratable…Dejaron de llamarla porque no cumplía y, francamente, porque no la aguantaba nadie”.

placeholder Gracita, en uno de sus famosos personajes de criada. (EP)
Gracita, en uno de sus famosos personajes de criada. (EP)

Las consecuencias de un corazón roto

Al parecer, la raíz de esa mala salud mental vino después de tener un matrimonio fallido, que le duró apenas ocho años. Gracita se casó en junio de 1960 con Martín Zerolo, un pintor canario con el que no tuvo demasiada fortuna ni tampoco descendencia. Limpiar obsesivamente las roulottes en las que se alojaba durante los rodajes, gritar al director de turno o quejarse de las compañeras más jóvenes eran algunos de los comportamientos que forjaban un carácter difícil, irascible e incomprensible para el resto de las personas con las que compartía rodaje.

placeholder La actriz en uno de los raros momentos emocionales que también demostraron su faceta dramática. (FlixOlé)
La actriz en uno de los raros momentos emocionales que también demostraron su faceta dramática. (FlixOlé)

Durante el rodaje de 'Operación bi-ki-ni', otra de esas llamadas ‘españoladas’ que triunfaron aquí y allá y se convertirían, con los años, en carne de programación televisiva de relleno, vivió un momento tenso con una compañera de trabajo. Contaba el fallecido José Luis López Vázquez su compañero más fiel en la gran pantalla, que la actriz llegaba tarde día sí y día también a los rodajes.

"Era bastante envidiosa en algunos sentidos y cuando veía a una actriz más joven y guapa se sulfuraba mucho. Fue vetada porque era temperamental. Estaba enferma mentalmente, lo que le creó un estado de ansiedad que nos hacía la vida imposible a todos. Siendo una persona maravillosa, con un carisma y una personalidad asombrosa, gracia espontánea y arrebatadora… no compensaba trabajar a su lado", manifestó el actor en sus memorias.

placeholder La cómica en 'Operación cabaretera'. (FlixOlé)
La cómica en 'Operación cabaretera'. (FlixOlé)

Esos problemas provocaron que se fuese alejando progresivamente de otros actores, que llegaban a huir de sus continuados ataques de cólera, de su mal humor y de su comportamiento errático. En sus horas más bajas, cuando la Transición y los nuevos aires en nuestro cine la dejaron sin trabajo, se llegó a rumorear acerca de un intento de suicidio y, al parecer, llegó a ingresar en un psiquitátrico.

La alegría del payaso se había tornado eterna tristeza, que se transmutó incluso en las parodias de su propio arquetipo. Un ejemplo: en una película de Eloy de la Iglesia llegaba a parodiar su sempiterno papel de ‘chacha’ y lo convertía en triste sombra de lo que fue.

A duras penas pudo participar en un capítulo de la mítica ficción televisiva 'Los ladrones van a la oficina' y, desde ese momento, toda su existencia fue cuesta abajo y sin frenos en una amalgama de pastillas que la mantenían sedada y un sinfín de abandonos personales que la habían llevado a vivir completamente sola.

El 3 de abril de 1995, entre el ostracismo y el delirio, se iba para siempre la mujer que más hizo reír al público español de una época en la que España necesitaba ‘chachas’ y comediantes que le pusiesen una sonrisa en la boca. Aunque esta fuese postiza

Su rostro y, sobre todo, su voz, les suena incluso a aquellos jovencitos que no saben acertar su nombre. Gracita Morales fallecía en abril de 1995, hace ahora treinta años, con tan solo 66. Una vida llena de infelicidad, depresiones y fármacos para aliviar la soledad fueron minando poco a poco la existencia de la que sigue siendo una de las cómicas más reconocidas (y de las mejores) del cine español.

Noticias de Famosos
El redactor recomienda