La inmobiliaria de Omar Montes duplica beneficios en un año y refuerza su patrimonio
El artista consolida su faceta empresarial tras cerrar 2024 con beneficios al alza y operaciones inmobiliarias de alta rentabilidad
Poca broma con Omar Montes. El músico lleva tiempo demostrando que su éxito está no solo en unos cuantos hits, sino en saber convertir ese foco mediático en un plan a largo plazo. Mientras la sombra del malditismo sigue persiguiendo a parte de la música urbana, él está a sus cosas. A profesionalizar su carrera y a aprender a rentabilizarla con negocios tangibles, dentro de una estrategia, por lo demás, bastante clásica: diversificar, hacer caja y reinvertir.
Montes, el chaval de Pan Bendito (Carabanchel), contó en aquel famoso documental de Amazon Prime cómo le atravesaron la dureza de la infancia, el acoso escolar y el carácter de barrio. Antes de ser uno de los nombres más escuchados del país, encontró disciplina en el boxeo (llegó a ser campeón de peso wélter) y esa lógica de constancia (entrenar, fallar, volver) es la que luego ha trasladado a su trayectoria pública: insistir cuando no sale, apretar cuando llega la oportunidad y no dormirse cuando entran los primeros ingresos serios.
Su carrera musical empezó a asomar en 2015, pero el salto masivo llegó más tarde, cuando su presencia en televisión lo colocó en el radar generalista. En 2018, tras hacerse pública su relación con Isa Pantoja, se convirtió en habitual de platós; lejos de quedarse en el cameo de turno, lo usó como trampolín: ganó 'Supervivientes' y se centró en la música, encadenando bolos, crecimiento y popularidad. De ahí vinieron conciertos más grandes, festivales, colaboraciones y un perfil que hoy transita con naturalidad entre lo pop y lo urbano, sin perder esa idea de "currárselo" como identidad.
Un buen ejemplo de su estrategia es Orijin, su primer local de kebabs en Madrid, que abrió hace unas semanas en el centro comercial Plaza Río 2. Se trata de un homenaje a la cultura de su padre, Ismael, que llegó desde Irak a España a comienzos de los ochenta e introdujo los kebab en nuestro país. Orijin reivindica el kebab "original", en pan de pita, con una carta sencilla y el foco puesto en la salsa que siempre se hizo en su familia.
Otro fue su primer gran movimiento inmobiliario: una operación que en el sector se consideró un "pelotazo" y de la que dimos todos los detalles en Vanitatis. Fue la primera inversión de su sociedad inmobiliaria, Montes Inversión de Capital. La empresa incorporó a su cartera una vivienda unifamiliar en la urbanización Valdecabañas (Boadilla del Monte): 320 metros cuadrados construidos sobre una amplia parcela. La compró a un fondo de inversión por casi 400.000 euros en julio de 2021 y, tras cancelar las deudas que pesaban sobre el inmueble, la vendió en septiembre con un margen de beneficio de en torno a 200.000 euros.
La senda inversora ha seguido dándole alegrías, como se ha demostrado esta misma semana cuando Montes Inversión de Capital ha presentado sus cuentas de 2024. En ese ejercicio, la compañía prácticamente duplicó beneficios, hasta 61.411 euros, reforzó fondos propios y destinó el resultado a reservas, según las cuentas depositadas. La empresa presenta un perfil muy prudente y bastante adulto: caja elevada, crecimiento de patrimonio y un modelo de negocio clásico.
En conjunto, la foto encaja con la idea de fondo: Omar Montes está convirtiendo la notoriedad en estructura, y la fama en patrimonio, con una disciplina que desmiente el cliché del artista condenado a vivir al día.
Poca broma con Omar Montes. El músico lleva tiempo demostrando que su éxito está no solo en unos cuantos hits, sino en saber convertir ese foco mediático en un plan a largo plazo. Mientras la sombra del malditismo sigue persiguiendo a parte de la música urbana, él está a sus cosas. A profesionalizar su carrera y a aprender a rentabilizarla con negocios tangibles, dentro de una estrategia, por lo demás, bastante clásica: diversificar, hacer caja y reinvertir.