Toni Acosta, una madre imperfecta y excéntrica en su nueva película: "En un divorcio, si cuentas solo tu versión, no es justo"
La actriz interpreta a Famara, una madre excéntrica que, aunque no se parece en nada a ella, le ha permitido explorar una nueva forma de maternidad y reconectar con sus orígenes
Toni Acosta protagoniza 'A una isla de ti' como Famara. (Gtres)
Toni Acosta vuelve a casa. A Gran Canaria, a sus raíces, a ese lugar que, casi sin proponérselo, vuelve a cruzarse en su camino vital y profesional. Lo hace con 'A una isla de ti', la nueva película que protagoniza y que está dirigida por Alexis Morante, en la que se mete en la piel de Famara, una madre excéntrica, libre y alejada de los clichés, que acompaña a su hija sin juzgarla y reivindica que no existe una única forma de ejercer la maternidad.
Durante el rodaje, lejos de Madrid, la actriz ha vivido algo más que un proyecto profesional: una reconexión personal. “Me estoy dejando llevar y cada vez soy más buena leyendo las señales. Sí, las señales dicen que por ahí, por ahí voy a ir”, confiesa a Vanitatis. En esta conversación, Acosta se abre sobre maternidad, divorcio y la evolución del amor con el paso del tiempo, en un momento vital en el que, asegura, está aprendiendo a soltar… y a entender que echar de menos también es una forma de amar.
PREGUNTA. En la película das vida a Famara, un personaje muy libre y fuera de lo común. ¿Qué aspectos de ti, como madre, crees que se reflejan en ella?
RESPUESTA. ¡Uy, qué va! Ninguno. Una de las cosas que a mí me encantaba de este personaje es cómo representa que hay muchos tipos de maternidad. Esta madre se preocupa, cuida a su hija, pero de otra manera; no de una manera tan protectora. Está insistiéndole siempre en que sea libre, en que haga cosas y en que vea a sus padres como son, que vea a su padre como es, sobre todo a su padre. Cuando, como actriz, indagas otras maneras de hacer las cosas, eso para mí es un aprendizaje muy guay, porque es que no pasa nada. La maternidad es muy dura y cada una la ejerce a su manera, y todas son válidas.
P. ¿No será, sobre todo, porque el personaje de Famara evita tanto la bondad extrema como el tono de autoridad rígida?
R. No, es que, de hecho, yo al principio le decía a Alexis Morante, el director: "Es que no le sale bien ser madre". Ella es mucho mejor amiga, consejera, cuidadora, pero no le sale tan bien ser esa madre que tenemos como referente, como que tiene que ser así. La película va a colaborar con esto de las "malas madres". Ahora he leído un libro maravilloso que se llama 'Las hijas horribles', de Blanca Lacasa, que habla de cómo hemos idealizado tanto el papel de madre que luego, cuando lo eres, llegar ahí es imposible y llega la frustración. Pues Famara está relajada.
P. Hay una frase muy significativa en la película: "Tú y yo nunca hablamos de esto". La película toca ese silencio entre generaciones. ¿Crees que los hijos imaginamos más de lo que realmente sabemos sobre la vida de nuestros padres?
R. Bueno, muchas veces los padres no hablamos porque los hijos no preguntan, y los hijos no preguntan porque no quieren saber la verdad y prefieren imaginarla. Entonces, ahí Famara también le está diciendo a la niña: "Es que tú nunca has querido saberlo. Yo no te lo he contado, pero tú no me lo has preguntado". Entonces, es verdad que yo en mi casa, con Toni, intentamos hablar mucho, pero yo también, como madre, sé, porque fui adolescente y fui joven, que hay una parte que tú a tus padres no les cuentas y no les preguntas. Entonces, es un tema que habría que explorar y, bueno, decirle a los hijos: "Pregunta. Pregunta".
P. En tu caso, ¿se lo has dicho?
R. Yo sí, pero una protege. Si se atreven a preguntar, también hay cosas en las que tú no quieres entrar, que es el conflicto de un divorcio. En un divorcio, todas las versiones son buenas; para mí, todas las batallas son válidas. Entonces, si tú cuentas solo tu versión, no me parece justo.
P. ¿Te ha ayudado lo que comentas sobre el divorcio a sentirte más preparada para hablar de ciertos temas con tus padres?
R. Bueno, en mi libro, 'Un caracol en mi armario', hablo en concreto de esto. Y había una frase que es: "Lo que no se pregunta se inventa, lo que se inventa acaba siendo la verdad y tú te crees una verdad". Entonces, vengo de una generación en la que a los padres no se les preguntaba. De eso no se habla, eso no se pregunta, de eso no se habla. He intentado mucho, mucho, y creo que con mis hijos he logrado tener una relación muy sana a base de: "No, no, preguntad y, cuando yo pueda, os lo cuento", y que ellos vayan descubriendo. A veces el amor no es tan amor, sino que es más un apego que tú tienes a alguien que a lo mejor no te hace bien, ¿no?
El elenco de 'A una isla de ti', dirigida por Alexis Morante. (Gtres)
P. ¿Se puede redescubrir el amor a los 50 como lo hiciste a los 20?
R. Sí, y el amor va cambiando. Evoluciona e incluso creo que lo bonito de Famara y Yaiza durante la película es cómo empiezan con una relación en la que ves que faltan muchas cosas por hablar, y ellas, a lo largo de la película, gracias a la otra historia de amor, se descubren como madre e hija.
P. Después de esta película y la serie que acabas de grabar en Tenerife, ¿la vida te está pidiendo que vuelvas a vivir en Canarias?
R. No te lo vas a creer, pero es que me acaba de salir otro proyecto en Canarias. Sí, hay algo que me está llevando al origen, aunque suene muy místico. Es como haber salido de la isla para hacer un camino como actriz y, como actriz, volver a la isla. Me estoy dejando llevar y cada vez soy más buena leyendo las señales. Sí, las señales dicen que por ahí, por ahí voy a ir.
P. En tus últimos años se percibe una etapa más introspectiva, con proyectos más personales como esta película, donde Canarias casi es un personaje. ¿Lo sientes así?
R. Sí, pero me han llegado. Es que la vida es muy bonita. Sé que ahora mismo el mundo está muy revuelto, pero la vida es muy bonita. Y no se elige, porque la vas gestionando según van llegando las cosas. Entonces, creo que estoy mucho menos en la pelea, ¿no?, como en preguntarme por qué y decir: "Bueno, voy a hacerlo, luego ya descubriremos por qué". Y esta peli fue así. Esta película llegó como un regalo. Alexis me conocía, él creyó que yo podía hacer este personaje y me dejé llevar porque era difícil encajarlo en mi agenda, pero dije: "Sí, sí, la quiero hacer". Y ahora lo estoy viendo ya con el cariño de la gente. Yo, cuando ya la hice, dije: "Esta peli me va a traer cosas bonitas, no sé cuáles son, pero esta película me va a traer cosas bonitas".
P. Y esas cosas bonitas, sobre todo a la hora de gestionar también tu vida personal, que está en Madrid, ¿está siendo fácil?
R. Sí, porque estoy en un momento de la vida de aprender a soltar como madre. Entonces, mi hija pequeña tiene 17 años y considero que este último rodaje en Canarias ha sido buenísimo para las dos. Para ella y para mí. Para decir... Ella me dijo el otro día: "Es que te he echado mucho de menos". Digo: "Y yo a ti, y yo a ti", pero que eso también es sano.
P. Y también es bueno aprender que madre e hija también se tienen que echar de menos.
R. Bueno, es que echar de menos es una forma de amar. Tú echas de menos a la gente que amas. Entonces, darte cuenta de eso y de cuánto la echas de menos es bonito. Vine todos los fines de semana, pero también le decía: "No alteres tu vida porque yo venga para verte". Pero luego, yo te llevo, te traigo... Yo soy actriz y realmente hasta ahora no me había atrevido a distanciarme con rodajes largos, y creo que está siendo un aprendizaje para las dos. Y creo que también somos capaces de decir: "Oye, no, ahora vamos a estar un rato juntas". Creo que estamos en ese nivel de intimidad.
Toni Acosta vuelve a casa. A Gran Canaria, a sus raíces, a ese lugar que, casi sin proponérselo, vuelve a cruzarse en su camino vital y profesional. Lo hace con 'A una isla de ti', la nueva película que protagoniza y que está dirigida por Alexis Morante, en la que se mete en la piel de Famara, una madre excéntrica, libre y alejada de los clichés, que acompaña a su hija sin juzgarla y reivindica que no existe una única forma de ejercer la maternidad.