No son muchas las ocasiones en las que podemos conocer algo más de su lado más privado, puesto que es una faceta que ha intentando mantener fuera del foco mediático. Pero la promoción de 'Hay un caracol en mi armario' nos está sirviendo para conocer algunos secretos de Toni Acosta y su vida familiar. El último, las rutinas para reforzar la comunicación con sus hijos y el consejo para evitar los móviles en estos momentos de reunión.
En esta ocasión, ha sido en el pódcast 'Como en casa', que consta de pequeños episodios en los que la actriz mantiene una charla con diferentes nombres. Y hace unas semanas, Toni Acosta se encontró con el psicólogo Alberto Soler para abordar algunos temas sobre la crianza, la infancia y la adolescencia. Los dos mantienen una interesante conversación sobre los límites, los castigos o sus alternativas y las conversaciones con los hijos.
Es en este punto donde la actriz y ahora recién estrenada escritora revala una de las costumbres que ha intentado mantener con sus hijos para reforzar la comunicación: "Por ejemplo, una cosa que ha sido siempre sagrada en la medida de lo posible, de mi rodaje y de mis viajes, es la cena. Nosotros siempre nos esforzábamos por cenar juntos y sin móvil, sin ruido".
Un gesto que el psicólogo comparte completamente: "Claro, porque si no, ¿cómo te enteras de la vida de tus hijos? A veces pasa que llegamos a la adolescencia y queremos enterarnos de todo lo que nos pasa. Si conseguimos generar ese ambiente alrededor de la mesa, estamos sentando la base para que luego ya tengamos generado ese hábito".
Precisamente, la actriz refuerza esta idea dando un pequeño consejo para que, durante esas conversaciones de padres e hijos, el móvil no sea una distracción: "Donde se cuelgan las llaves, tengo un cartel que dice 'móviles aquí, gracias'". Además, un poco más adelante, Toni Acosta afirma que otra de esas rutinas para favorecer el bienestar de sus hijos es que dejen el teléfono fuera de la habitación para dormir.
Una idea que es muy aplaudida por Alberto Soler: "Yo digo que tenemos que crear en casa zonas libres de distracciones. Y el principal enemigo que tenemos ahí son los teléfonos móviles, que están robando nuestra atención y no nos permiten hacer caso a lo que de verdad es importante. Yo hablo siempre el toque de queda digital, una hora a la cual no existen las pantallas".
No se nos pasa por alto que Toni Acosta habla de estas rutinas en pasado. Y lo hace por dos motivos. Primero porque su hijo mayor, Nicolás, ya ha pasado la barrera de los 20 años y no se puede considerar ya un adolescente, al contrario que la pequeña, que nació en 2009. Segundo, porque el joven ya abandonó la casa familiar para marcharse al extranjero a estudiar, tal y como ella contaba en la presentación de la obra de teatro 'Una madre de película', que aborda el síndrome del nido vacío.
Es precisamente su trabajo el que nos permite conectar con estos pequeños destellos de la vida íntima y familia de la actriz, que ha guardado con celo desde que se casara con Jacobo Martos, el hijo mayor de Raphael y Natalia Figueroa. A pesar de ser los nietos de una de las parejas más mediáticas y conocidas de nuestro país, ambos han conseguido un total anonimato.
Es en estos ambientes relajados y habitualmente extrapolando el contenido de sus diferentes proyectos cuando encontramos estos pequeños retazos de la parte más hermética de Toni Acosta y que toca directamente a sus dos hijos.
No son muchas las ocasiones en las que podemos conocer algo más de su lado más privado, puesto que es una faceta que ha intentando mantener fuera del foco mediático. Pero la promoción de 'Hay un caracol en mi armario' nos está sirviendo para conocer algunos secretos de Toni Acosta y su vida familiar. El último, las rutinas para reforzar la comunicación con sus hijos y el consejo para evitar los móviles en estos momentos de reunión.