Gallardón 'hace caja' con las fiestas privadas del Palacio de Cibeles
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Gallardón 'hace caja' con las fiestas privadas del Palacio de Cibeles

El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, ha sabido sacar provecho del alquiler de ciertos espacios del Palacio de Cibeles, sede del Ayuntamiento de la capital,

El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, ha sabido sacar provecho del alquiler de ciertos espacios del Palacio de Cibeles, sede del Ayuntamiento de la capital, para la celebración de diversos eventos y fiestas privadas. La iniciativa, puesta en marcha la pasada primavera, ha salido muy rentable, teniendo en cuenta que por cada celebración el Consistorio se embolsa entre 5.000 y 35.000 euros, según las tarifas del Área de las Artes del Ayuntamiento de Madrid (IVA no incluido).

Para muestra, un botón. Sólo en los dos últimos meses, chez Gallardón -así ha sido bautizada la sede del Ayuntamiento por la clase política- ha acogido tres de los eventos más relevantes del año en lo que al panorama social se refiere. Tres "eventos de primer orden", como calificó en su momento Gallardón las celebraciones que acogería el Palacio de Cibeles.

El pasado mes de octubre, los directivos de Dior, entre los que se encuentra Sidney Toledano, decidían alquilar uno de los espacios del Ayuntamiento madrileño para organizar una de sus célebres y cotizadas fiestas. Allí se daban cita desde Jaime de Marichalar hasta Eugenia Silva; pasando por el embajador francés, Bruno Delaye, y la baronesa Thyssen.

Tan sólo una semana después, el Palacio de Cibeles volvía a engalanarse para acoger el prestigioso evento que, cada año, organiza la revista Telva, y que suele contar con representación real -en esta ocasión, la infanta Elena declinó la invitación, molesta por el trato de El Mundo a su cuñado, Iñaki Urdangarín, a raíz de los negocios de éste-. Gallardón ejercía, de nuevo, de arrendador, en este caso con Pedro J. Ramírez, para hacer caja y contribuir así a reducir la desorbitada cifra que supuso la reconversión del antiguo Palacio de las Telecomunicaciones en la nueva sede del Consistorio madrileño.

El alcalde de la capital tuvo que esperar un mes para volver a ver alquilado uno de los espacios interiores del Palacio de Cibeles. Fue a finales del mes pasado, cuando alquiló la galería de cristal -cuyo arrendamiento es el más elevado de los lugares disponibles- para acoger la promoción de una nueva edición de la ginebra Bombay Sapphire, amadrinado por la heredera del imperio Hearst y expareja de Luis Medina, Amanda Hearst.

Por este último evento, el Ayuntamiento se pudo haber embolsado cerca de 40.000 euros, teniendo en cuenta que sólo el alquiler de dicho espacio cuesta 35.000 euros (el del Auditorio se cifra en 20.000, mientras que el del Mirador se paga a 5.000 euros). Si el evento se alarga más allá de las 21 horas y hasta la medianoche, como ha ocurrido en alguno de los casos, hay que añadir 584 euros más por hora a la factura. Por su parte, si se prolonga entre la medianoche y las 3 de la madrugada, la cantidad a desembolsar adicionalmente es de 668 euros cada hora.

El alcalde, eso sí, tuvo a bien implantar rebajas a aquellas fiestas que necesitaran alquilar uno de sus espacios únicamente durante media jornada (40% de descuento), así como para los que optaran por celebrar una evento de larga duración (75%).

Las idas y venidas del alquiler de Cibeles

La intención del alcalde de Madrid con esta iniciativa era acercar el Palacio de Cibeles a los madrileños y hacer su Ayuntamiento más monumental, con un enorme contenedor cultural que acoja exposiciones y eventos de primer orden al estilo de El Prado, el Reina Sofía o el Guggenheim, una “excepcional oferta cultural”, según el equipo de Gobierno.

La iniciativa del alcalde de alquilar espacios internos del Palacio de Cibeles fue, en su momento, muy criticada por IU por no estar abierto "a todos los vecinos", y lo tachó de “parque temático de festejos privados”, al no especificar el consistorio quién podría alquilar dichos espacios públicos.

Alberto Ruiz-Gallardón Cibeles