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El cineasta es habitual del Passadís del Pep

“¿Joan? Soy Ford Coppola. Prepárame unos percebes, que llego en una hora”

Tras recoger su premio Princesa de Asturias, el director de 'El Padrino' voló en su jet privado a Barcelona

Foto: Montaje realizado por 'Vanitatis'
Montaje realizado por 'Vanitatis'

Abrazar a tu amigo Francis debe ser una sensación maravillosa. Sobre todo si se apellida Ford Coppola, ha dirigido 'El Padrino' y 'Apocalypse Now' y vuela a tu restaurante para cenar contigo. En España, probablemente solo pueda presumir de tal gesta Joan Manubens, propietario del restaurante El Passadís del Pep y el lugar preferido del cineasta para degustar buena mesa y mantel. También excelentes vinos, de la cercana bodega Vila Viniteca, donde pueden encontrarse joyas de coleccionista.

Francis Ford Coppola recogió este viernes en Oviedo el premio Princesa de Asturias de las Artes. Pero tenía ganas de aprovechar su visita a España para saludar a algunos buenos amigos. Entre ellos, Joan Manubens y Quim Vila, propietario de Vila Viniteca. Para ello, tomó su jet privado y aterrizó en Barcelona hacia las 20:30 de la noche el sábado. Había reservado la semana anterior e iba acompañado solamente de su asistente y dos comandantes. Su esposa, Eleanor, se quedó en California ultimando un guión cinematográfico. “Me envió un e-mail muy educado avisando de que no podría estar con nosotros esa noche”, explica Manubens en conversación con 'Vanitatis'.

Lo que primero sorprende de este restaurante –además de una oferta gastronómica digna de reyes– es que es semisecreto. No tiene cartel fuera. El transeúnte no sabe que allí se oculta un templo del buen comer si no se lo ha dicho alguien antes. Un portal anodino abre a un pasillo (el passadís) y al final del mismo se encuentra el 'speakeasy' más antiguo de la ciudad. El segundo aspecto sorprendente es que se trata de un restaurante sin carta. El encargado, Modesto Baena, recita al comensal lo mejor de la cocina de mercado que pueda hallarse: pan con tomate y jamón ibérico de bellota, moluscos y crustáceos, pescado fresco, chipirones minúsculos salteados con láminas de ajo y arroz blanco, cañaíllas a la 'bourguignonne' con mantequilla… O espalda de cabrito si a usted se le antoja.

Don Juan Carlos, otro de los habituales

Manubens abrió El Passadís hace 36 años. Se levanta cada día a las cuatro y media de la mañana para supervisar la compra de un género de tal calidad que ha conquistado a George Clooney, Harrison Ford, Robert de Niro, Calista Flokhart, Richard Gere, Michael Douglas, Spike Lee, Plácido Domingo, Arnold Schwarzenegger, Woody Allen, Sigourney Weaver… Créannos: no hay restaurante en Barcelona que no pertenezca a un hotel con número más selecto de estrellas entre sus clientes. Naturalmente, el Rey Juan Carlos es un habitual.

El caso de Coppola es distinto. No es un vip, sino un amigo de la casa. “He tenido el honor de que me invitase a su finca, en California. Como sabes, en Napa Valley elabora muy buenos vinos, así que siempre que viene procura llevarse algunos europeos. Tiene muy buen paladar”, nos explica Manubens. “Espero que este próximo verano me haga el honor de ser mi invitado en Ciutadella (Menorca)”. La noche del sábado, Coppola, Manubens y Vila cenaron como campeones: “Pusimos cigalas gallegas de estas hermosas, de 300 gramos, calamares de la costa y percebes. Cómo le gustan los percebes... ‘Te vas a poner ciego’, le dije bromeando”, ríe Manubens.

Al menú marinero se añadieron dos quesos ibéricos, uno de vaca, el balda de la Vall de Llémena (Girona) y uno de cabra, el sevillano Castilblanco. El cineasta se llevó consigo varias muestras para disfrutar en EE.UU. La suerte de tener un jet privado transoceánico –una de ellas– es que uno está a salvo de los habituales problemas aduaneros que sufrimos el resto de mortales. Es habitual que se lleve también cajas de vino. Esa noche el ágape fue regado por un José María Fonseca 2007 Colección 75 Aniversario de Vila Viniteca elaborado por Terras Gauda y del que solo hay mil botellas; un La Mujer Cañón 2012; un Pingus 2011; Lustau Pedro Ximénez V.O.R.S. de más de 30 años (Coppola ama el vino de Jerez) y un Toro Albalá Pedro Ximénez Ginés Liébana 1910. Sí, un vino dulce de hace 105 años.

Cuando Coppola pernocta en Barcelona suele quedarse en el hotel Colón, frente a la catedral gótica de Barcelona y no lejos del barrio del Born, donde se encuentran el Passadís y Vila Viniteca. En esta ocasión, prefirió digerir su atracón de percebes volando sobre el Atlántico.

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