Logo El Confidencial
la exposición se clausura el 14 de octubre

El idilio madrileño de Sofía Loren, Marlene Dietrich y Audrey Hepburn (entre otras)

La muestra 'MAD about Hollywood' recoge 150 fotografías de esta época dorada, además de revistas y una amplia documentación audiovisual. Imprescindible si estás en Madrid

Foto:  La princesa Sofía charla con Sofía Loren en el set de 'La caída del imperio romano' (Las Matas). Julio, 1963. (Keystone/Hulton Royals Collection/Getty Images)
La princesa Sofía charla con Sofía Loren en el set de 'La caída del imperio romano' (Las Matas). Julio, 1963. (Keystone/Hulton Royals Collection/Getty Images)

A finales de los años 50, Sara Montiel rechazó interpretar el papel de Jimena Díaz en la superproducción hollywoodiense ‘El Cid’ (1961), protagonizada por Charlton Heston. “Llama a Sofía Loren, que también es muy guapa”, le aconsejó a su entonces marido Anthony Mann, director de la cinta. El Gobierno de Franco puso a disposición del productor Samuel Bronston los 1.500 castillos repartidos por la piel de toro y el ejército, a cuyos miembros –previo pago- vistieron de musulmanes. Durante el rodaje de ‘La caída del imperio romano’ (1964), también de Mann, el caudillo envió a los príncipes Juan Carlos y Sofía a estrechar lazos con el reparto al embalse de Santillana y a la sierra de Guadarrama. La fotografía que encabeza este artículo recoge un momento de aquellos días entre las Sofías. El agua y el aceite.

España, y más concretamente la Comunidad de Madrid, llevaba una década sirviendo de plató para diversas películas estadounidenses. Durante el rodaje de ‘Alejandro Magno’ (1955), Richard Burton paseó armadura, palmito y aires de superioridad por Manzanares el Real; los exteriores de ‘Espartaco’ se rodaron en la Casa de Campo, Colmenar Viejo y Alcalá de Henares; la estación de Delicias y un enorme decorado de 20.000 metros cuadrados sirvieron para recrear el Moscú de ‘Doctor Zhivago’ (1966). Realizadores como Terry Guilliam, Paul Greengrass, Jim Jarmusch o Marc Foster venían atraídos por la luz, la buena climatología, la diversidad de los paisajes y el bajo coste de contratación, además de beneficios fiscales. A la dictadura, esta moda le sirvió para dulcificar la opinión internacional que se tenía del régimen.

Yul Brynner, caracterizado para la película 'Salomón y la reina de Saba', junto a un Mercedes. (Getty)
Yul Brynner, caracterizado para la película 'Salomón y la reina de Saba', junto a un Mercedes. (Getty)

De noche todos los gatos son pardos. Estrellas del tamaño y ego de Bette Davis, Cary Grant, John Wayne, Rita Hayworth o Debbie Reynolds acudían después de los rodajes a la Gran Vía a templar gaitas con sus compañeros de rodaje. Chicote y Pasapoga eran los locales favoritos para ahogar el cansancio de estas figuras. La actriz María Asquerino describe el ambiente de la siguiente manera: "A principio de los cincuenta, las noches madrileñas tenían parada obligatoria en los locales de la Gran Vía, en Pasapoga o en el Rex, en los bajos del hotel, pero se fueron poniendo imposibles de gente, y nosotros, los de la farándula, comenzamos a buscar locales más apartados. Cenábamos en Rical y luego, cuando llegaba la hora del puterío fino salíamos de allí y nos íbamos a bailar al Florida".

Grace Kelly, de misa en Los Jerónimos

A plena luz del día, algunos casuales afortunados pudieron toparse con Grace Kelly asistiendo a misa en Los Jerónimos y con Audrey Hepburn quemando billetes en las tiendas del barrio de Salamanca. Mucho más multitudinario fue el funeral del actor Tyrone Power, que falleció de un ataque cardíaco durante el rodaje de ‘Salomón y la reina de Saba’ (1959), en la iglesia de San Francisco el Grande el 20 de noviembre de 1958.

El animal más bello del mundo, Ava Gardner, vino a Madrid huyendo de sí misma y de Frank Sinatra, y se instaló en la capital de 1954 hasta 1968. Entre los pecados cometidos en la ciudad se incluye el polvete que echó con Dominguín y que le dio al torero fama de guapo. Sorprendente es que repitiesen hasta constituirse como pareja oficial teniendo en cuenta que una vez que la serpiente pitón de Luis Miguel había saciado su hambre abandonó el lecho para proclamar a los cuatro vientos lo ocurrido. Según el madrileño, lo mejor de acostarse con Ava era contarlo.

Con el tiempo llegaron las coproducciones y en 1957, Carmen Sevilla protagonizó ‘Aventura para dos’ junto a Richard Kiley. Pese a la intentona, no logró sustituir a la Montiel en los corazones del otro lado del charco. El productor Samuel Bronston fue el único norteamericano que se asentó en Madrid con la idea de producir todas sus cintas en España.

Audrey Hepburn comprando en Madrid, 1966. (Getty)
Audrey Hepburn comprando en Madrid, 1966. (Getty)

Madrid es protagonista de las comedias románticas ‘Empezó en beso’ (1959) y ‘Los alegres ladrones’ (1961), ambas de George Marshall, donde se adivinan perfectamente el Museo del Prado, la fuente de la Cibeles, el paseo de la Castellana y el de Recoletos, la calle Bailén o la plaza de toros de las Ventas.

La muestra ‘MAD about Hollywood’ recoge 150 fotografías de esta época dorada, además de revistas y una amplia documentación audiovisual. Comisariada por Esperanza García Claver se puede disfrutar, gratis, hasta el 14 de octubre en la Sala El Águila de la capital. Después comenzará una turné por pueblos y villas de la región.

Ava Gardner y Luis Miguel Dominguín.  (Fondo fotográfico Martín Santos Yubero. Archivo Regional de la Comunidad de Madrid)
Ava Gardner y Luis Miguel Dominguín. (Fondo fotográfico Martín Santos Yubero. Archivo Regional de la Comunidad de Madrid)

Noticias
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios