Lejos de ser un momento de declive, a partir de los 50 entramos en una fase crucial de nuestra vida en la que podemos reinventarnos, descubrir nuevas pasiones y practicar aficiones que favorezcan nuestra salud mental y nuestro bienestar general.
Dentro de todas las actividades disponibles, los expertos suelen englobarlas en cuatro categorías en las que esos nuevos hobbies nos permitirán conectar con nosotros mismos, explorar nuevas facetas de nuestra personalidad y mejorar la salud mental y el bienestar físico.
Pilates es una actividad crucial. (Pexels)
La primera es la de llevar a cabo una actividad creativa, una excelente manera de reavivar nuestraimaginación y ofrecer un espacio para la expresión personal. Actividades como la cocina, la cerámica, la pintura o las manualidades, no solo nos enseñan nuevas habilidades, sino que también nos ofrecen la oportunidad de mantener nuestra mente ocupada.
Estas actividades tienen un impacto muy positivo en nuestra salud mental, ya que la satisfacción de crear algo con nuestras propias manos fomenta una sensación de logro y bienestar. La segunda categoría hace referencia a las actividades físicas, disciplinas como Pilates, baile, caminar o yoga, son perfectas para mejorar la coordinación, la fuerza y la resistencia. El ejercicio físico libera endorfinas, las hormonas responsables de generar sensaciones de felicidad.
Practicar yoga para mejorar la coordinación, la fuerza y la resistencia. (Pexels)
La tercera categoría hace referencia a aquellos pasatiempos con los que perdemos la noción del tiempo. Para cada persona, esta actividad puede ser diferente, algunas logran este estado de concentración y relajación en la lectura, mientras que otras lo encuentran en el cuidado de sus plantas o en la limpieza del hogar.
La última categoría hace referencia a dedicar tiempo a actividades como la meditación o la conexión con la naturaleza, ya que puede tener efectos muy beneficiosos en nuestra salud mental. Estas prácticas fomentan el autocontrol, mejoran la gestión de los pensamientos y nos permiten alcanzar una mayor paz interior.
Practicar la meditación es otra de las claves. (Pexels)
Combinar estas cuatro categorías de actividades nos permitirá desarrollar diferentes aspectos de nuestro cuerpo y nuestra mente, aspectos que son vitales para procurarnos un bienestar emocional y físico a una edad tan importante en la que el crecimiento personal sigue estando presente.
Lejos de ser un momento de declive, a partir de los 50 entramos en una fase crucial de nuestra vida en la que podemos reinventarnos, descubrir nuevas pasiones y practicar aficiones que favorezcan nuestra salud mental y nuestro bienestar general.