Un gesto tan cotidiano como meter las patatas cocidas en la nevera puede suponer una mejora significativa en nuestra alimentación. Así lo explica el dietista-nutricionista Aitor Sánchez, quien recientemente ha compartido en sus redes sociales un truco nutricional avalado por la ciencia: la retrogradación del almidón.
Según detalla Sánchez, cuando cocemos alimentos ricos en almidón como la patata, el arroz o la pasta, ese almidón se gelatiniza. Pero si posteriormente los refrigeramos, se transforma parcialmente en almidón resistente, un tipo de fibra que no se digiere en el intestino delgado, pero sí fermenta en el colon, beneficiando así a nuestra microbiota intestinal.
"Puede que suene a bulo o magufada, pero se trata de ciencia", advierte el nutricionista. Esta transformación no solo mejora la salud intestinal, sino que también reduce el índice glucémico del alimento y disminuye ligeramente su aporte calórico, algo especialmente útil para quienes buscan mejorar su dieta sin hacer grandes cambios.
El proceso puede potenciarse, según Sánchez, añadiendo un poco de aceite de oliva antes de refrigerar los alimentos. En el caso de la patata, además de ser muy versátil y fácil de cocinar en el microondas, se conserva mejor en la nevera que la pasta o el arroz, y puede aguantar en buen estado hasta tres días.
Las patatas al horno se convierten en antiinflamatorias al día siguiente. (Pexels/ Marco Antonio Victorino)
Eso sí, el especialista recuerda que este truco no debe sustituir una dieta saludable: "No tiene sentido refrigerar patatas si no tomas ensaladas, legumbres ni hortalizas". Su recomendación sigue siendo una alimentación basada en productos vegetales frescos, con la patata cocida y refrigerada como un complemento útil, no como la base.
Un gesto tan cotidiano como meter las patatas cocidas en la nevera puede suponer una mejora significativa en nuestra alimentación. Así lo explica el dietista-nutricionista Aitor Sánchez, quien recientemente ha compartido en sus redes sociales un truco nutricional avalado por la ciencia: la retrogradación del almidón.