Carla Méndez, doctora en biología molecular: “Las crucíferas ayudan muchísimo a acelerar el proceso de desintoxicación de nuestro cuerpo”
Frente a dietas extremas y soluciones rápidas, cada vez más especialistas insisten en volver a lo básico: apoyar su funcionamiento con alimentos concretos
La experta habla sobre la mejor forma de resetear el cuerpo (Tiene Sentido Podcast)
El hígado es uno de los órganos que más trabajo hace a diario y, sin embargo, suele pasar desapercibido cuando se habla de alimentación y bienestar. Más allá de modas y planes extremos, hay alimentos habituales que pueden ayudar a que funcione mejor si se consumen con regularidad. Entre ellos, las crucíferas, como el brócoli o la coliflor, vuelven a colocarse en el centro del interés.
Así lo explica Carla Méndez, doctora en biología molecular, en un vídeo reciente sobre hábitos saludables. “Las crucíferas ayudan muchísimo a acelerar el proceso de desintoxicación de nuestro cuerpo”, señala. Su planteamiento parte de una idea sencilla: introducir en la dieta sabores y compuestos que hoy apenas están presentes. “Mientras más amargo comas, son tónicos hepáticos”, comenta, añadiendo que “en nuestra cultura culinaria occidental casi nada” tiende hacia ese sabor, pese a sus beneficios.
Méndez recuerda que el hígado no actúa de forma simple. “El hígado tiene varias fases de desintoxicación”, explica, y subraya que la segunda es especialmente exigente. En ese punto, según detalla, ciertos alimentos pueden apoyar su trabajo: “Los ajos, las cebollas y las crucíferas como el brócoli o el coliflor ayudan a acelerar ese proceso”.
La divulgadora apunta que este enfoque no se limita a la teoría. En su experiencia, al introducir determinadas plantas en la alimentación diaria, algunas personas notan cambios. “Es impresionante ver cómo personas con artritis o migrañas introducen estas hierbas y el dolor empieza a bajar”, comenta, sin plantearlo como una solución única, sino como un apoyo más.
Para empezar, recomienda opciones conocidas y bien toleradas. “El cardo mariano, el diente de león o la alcachofa… empieza por ahí, que son hierbas depurativas”, indica. Si el cuerpo responde bien, existen alternativas más concentradas: “Puedes ir un poco más adelante con extractos de plantas, en cápsulas o tinturas, que tienen una mayor concentración”.
El mensaje que transmite es claro y práctico: cuidar el hígado no pasa por fórmulas radicales, sino por incorporar de forma constante ciertos alimentos y plantas que acompañen el trabajo natural del organismo.
El hígado es uno de los órganos que más trabajo hace a diario y, sin embargo, suele pasar desapercibido cuando se habla de alimentación y bienestar. Más allá de modas y planes extremos, hay alimentos habituales que pueden ayudar a que funcione mejor si se consumen con regularidad. Entre ellos, las crucíferas, como el brócoli o la coliflor, vuelven a colocarse en el centro del interés.