La Navidad también se cocina en palacio. Lejos de los salones oficiales y de los actos institucionales, los príncipes Estelle y Oscar de Suecia han protagonizado una escena doméstica y entrañable en uno de los espacios más cálidos del Palacio Real: la cocina. Allí, con delantales puestos y gesto concentrado, los hijos de la princesa heredera Victoria se han sumado a los preparativos navideños elaborando algunos de los platos más tradicionales de la gastronomía sueca.
El ambiente del vídeo difundido por la Casa Real es deliberadamente sencillo. Una cocina amplia, luminosa, de líneas clásicas, donde la madera, la piedra y los utensilios tradicionales conviven con naturalidad. Viendo a los pequeños fuera del protocolo, se respira calma, complicidad y ese punto de nerviosismo propio de quien se estrena entre fogones. Estelle, más segura, guía algunos pasos; Oscar, atento, observa, mezcla y prueba, con la curiosidad propia de su edad.
La jornada culinaria gira en torno a recetas profundamente ligadas a la identidad sueca y a la Navidad. La base de muchos de estos platos es sencilla: carne, patatas, cebolla, verduras de raíz y salsas elaboradas con bayas.
Entre lo que parece que están preparando destacan las köttbullar, las clásicas albóndigas suecas hechas con una mezcla de carne de ternera y cerdo, cebolla, huevo y pan rallado. Pequeñas, doradas y servidas tradicionalmente con salsa cremosa, puré de patatas, pepinillos en vinagre y arándanos rojos, son un imprescindible en cualquier mesa del país.
El pequeño Oscar toma las riendas en la cocina. (Instagram / @kungahuset)
Junto a ellas, otros platos habituales de estas fechas no faltan en el imaginario navideño: el Janssons frestelse, un gratinado de patatas con cebolla y anchoas; el gravlax, salmón marinado con eneldo; o el lutefisk, bacalao acompañado de salsa blanca. Todo ello suele servirse con knäckebröd, el pan crujiente de centeno tan apreciado en Suecia, y regado con julmust, la bebida de malta típica de estas fiestas.
Uno de los momentos más comentados del vídeo es la aparición de un invitado muy especial: Río, el perro de la familia. Es cavapoo que vive con ellos desde 2020 y que se mueve con absoluta familiaridad por la cocina del palacio. El animal aparece curioso, atento a cada gesto y a cada plato, robando protagonismo en una escena que refuerza el tono doméstico del vídeo. Río ya fue uno de los grandes protagonistas en las fotografías difundidas por el noveno cumpleaños de la princesa Estelle.
Los príncipes suecos preparan albóndigas navideñas. (Instagram / @kungahuset)
El toque dulce lo pone el postre por excelencia de la Navidad sueca, el risgrynsgröt, unas gachas de arroz espolvoreadas con canela y azúcar, ingredientes que reinan en la repostería del país junto a la manzana. Tradiciones que, más allá del plato, hablan de tiempo compartido, de recetas transmitidas y de una forma de entender las festividades desde lo cotidiano.
Feliz Navidad desean Estelle y Oscar en un mensaje sencillo que acompaña las imágenes. Una felicitación que, esta vez, llega desde la cocina y no desde el balcón. Y es que las fiestas también huelen a comida casera, a velas encendidas y a recetas de siempre.
La Navidad también se cocina en palacio. Lejos de los salones oficiales y de los actos institucionales, los príncipes Estelle y Oscar de Suecia han protagonizado una escena doméstica y entrañable en uno de los espacios más cálidos del Palacio Real: la cocina. Allí, con delantales puestos y gesto concentrado, los hijos de la princesa heredera Victoria se han sumado a los preparativos navideños elaborando algunos de los platos más tradicionales de la gastronomía sueca.