Como marca la tradición, el rey Carlos III y la reina Camilla han presidido este 2 de abril el tradición servicio religioso del Jueves Santo en Gales, marcando así un hito al celebrarse por primera vez en esta región. En sus más de 800 años de historia, esta es la primera vez que este servicio se celebra en el norte de Gales, concretamente en la catedral de St Asaph (la catedral antigua más pequeña del Reino Unido) y la segunda en toda la nación. La vez anterior fue en 1982, cuando Isabel II lo celebró en la catedral de St. David en Cardiff.
Durante esta ceremonia, el rey se encarga de repartir dinero entre los lugareños, una cantidad igual a la edad del monarca, entregando así este 2026 obsequios a un total de 77 hombres y 77 mujeres a los que se les reconoce su contribución cristiana. Cada una de ellas recibio dos bolsas: una rosa y una blanca.
Los reyes Carlos y Camila a su llegada al servicio religioso de Jueves Santo en Gales. (Gtres)
La presencia del rey Carlos III en este acto marca su segundo año consecutivo desde que tuviera que ausentarse en 2024 a raíz de su diagnósticos de cáncer. Por aquel entonces, el monarca estaba recibiendo el tratamiento contra la enfermedad, haciendo imposible su presencia en el servicio religioso del Jueves Santo.
El pasado mes de marzo, en el Día de la Commonwealth, cuando la familia real británica se reúne en la abadía de Westminster para asistir a un servicio religioso en honor a la Mancomunidad de Naciones, los reyes y demás miembros han tenido que enfrentarse a gritos contra ellos. También a diferentes protestas, como la del grupo Republic, una organización abiertamente anti-monárquica que promueve reemplazar la monarquía por una república parlamentaria. Sus miembros portaban pancartas amarillas con lemas como "No es mi rey" y un enorme cartel que preguntaba: "¿Qué sabías? Abolid la monarquía, ¿Carlos, qué escondes?"
Carlos III saludando a la gente a su llegada al servicio religioso de Jueves Santo, este año celebrado en Gales. (Gtres)
El conocido como Royal Maundy Service se celebra siempre el jueves anterior a la Pascua, y es una de las tradiciones más antiguas y cargadas de simbolismo de la monarquía británica. Sus orígenes se remontan a la Edad Media, cuando los soberanos europeos imitaban el gesto de humildad de Cristo lavando los pies a los pobres.
En Inglaterra, esta práctica quedó documentada ya en el siglo XIII, durante el reinado de Enrique III , que participaba personalmente en este ritual. Con el paso del tiempo, el acto fue evolucionando, pero siempre mantuvo su esencia: reforzar el vínculo entre la Corona y los más vulnerables. Sería durante el reinado de Isabel I de Inglaterra cuando esta, además en el lavado de pies, también entregaba ropa, comida y limosna.
Carlos y Camila, en Gales para el servicio religioso de Jueves Santo. (Gtres)
Fue apartir del siglo XVIII cuando el lavado de pies desaparición de la tradición, dando paso a una versión más simbólica en la que el monarca distribuía monedas especiales acuñadas para la ocasión. Este cambio reflejaba tanto la transformación de las sensibilidades sociales como la adaptación de la monarquía a su contemporaneidad.
En su forma actual, el servicio está presidido por el soberano —hoy Carlos III— como cabeza de la Iglesia de Inglaterra, y se celebra cada año en una catedral distinta del país. El número de hombres y mujeres que reciben las conocidas Maundycoins coincide con la edad del monarca. Más allá de su dimensión ceremonial, el Royal Maundy Service se ha consolidado como una herramienta de proximidad, una manera en la que la Corona proyecta una imagen de servicio, continuidad histórica y compromiso con la comunidad en pleno siglo XXI.
Como marca la tradición, el rey Carlos III y la reina Camilla han presidido este 2 de abril el tradición servicio religioso del Jueves Santo en Gales, marcando así un hito al celebrarse por primera vez en esta región. En sus más de 800 años de historia, esta es la primera vez que este servicio se celebra en el norte de Gales, concretamente en la catedral de St Asaph (la catedral antigua más pequeña del Reino Unido) y la segunda en toda la nación. La vez anterior fue en 1982, cuando Isabel II lo celebró en la catedral de St. David en Cardiff.