Así, se supo que pronto se convertirá en una docuserie, aunque no es la única novedad que ha llenado los titulares. A lo largo de las últimas horas se ha conocido que el cruce de demandas entre Lively y Baldoni se remonta más atrás en el tiempo de lo que pensábamos. Una guerra judicial con 400 millones de dólares en juego, que no dejar de sorprender.
Por ponernos en situación, el 21 de diciembre de 2024, Blake Lively denunció a Justin Baldoni por acoso laboral y sexual. Unas semanas después, Justin Baldoni hizo lo propio, denunciando a Blake Lively y a Ryan Reynolds de acoso laboral y de difamación. A lo que se suma su demanda ampliada contra su expublicista. Además, a ello se suman diferentes ramas, como la denuncia del actor y director contra 'The New York Times'.
Un entramado judicial por todo Estados Unidos, con diferentes protagonistas secundarios, a los que ahora se suma un capítulo más, para seguir enmarañando la red. A través del 'Daily Mail' se ha conocido que Blake Lively presentó una demanda clandestina, aparentemente ideada para tener acceso a los mensajes de texto de la publicista de Justin Baldoni, sin que este último ni su equipo tuvieran conocimiento de su existencia, meses antes de presentar su denuncia oficial.
La demanda fue interpuesta por Vanzan, una empresa fantasma vinculada a la actriz, el 27 de septiembre de 2024. Una petición judicial anónima en la Corte Suprema de Manhattan, donde tampoco se daban los nombres de los demandados, identificándolos del 1 a 10.
A través de esta acusación se aseguraba, según detalla el periódico británico, que habían existido perjuicios al negocio y la reputación de Vanzan, incluyendo "no actuar en el mejor interés del demandante". A la par que se pedía documentación vinculada a Stephanie Jones, expublicista de Baldoni, y a su empresa Jonesworks (de la cual el actor se había separado recientemente), para conocer todas las comunicaciones sobre Lively, Baldoni y Ryan Reynolds.
Un movimiento que, tras salir a la luz pública ahora, ha sido criticado por el equipo legal del director de 'Romper el círculo'. Así, los abogados de Justin Baldoni han asegurado al 'Daily Mail' que esta demanda anónima es un "mecanismo fraudulento" con el que buscaban obtener poder de citación sin supervisión judicial.