Marc Giró, en su mejor momento: “Hay que hacer el esfuerzo de hablar con quien no piensa como tú”
A sus 50 años, Giró vive un merecido momento de reconocimiento mediático. Periodista, activista y lúcido provocador, reflexiona en esta entrevista, con humor y contundencia, sobre el orgullo, el odio y los logros del colectivo LGTBIQ+
Marc Giró o el placer de ser realmente uno mismo. (RTVE)
Desde bien pequeño supo que no iba a cumplir con las expectativas depositadas sobre sus hombros. Como tantas otras personas, tuvo que buscar un camino alternativo en el que encontró a más gente como él.Hoy, con medio siglo a sus espaldas, protagoniza un boom mediático más que merecido que no le ha hecho, dice él, “ni más ni menos gilipollas de lo que ya era”. Militante convencido, su combustible es el amor, al prójimo y a sí mismo. Un tipo divino este Marc Giró (Barcelona, 1974) que cree firmemente que todos los haters viven en Ottawa y escriben cosas feas para que alguien les quiera y les haga algo de caso, criaturitas.
PREGUNTA. A estas alturas del año, con estos calores y estos agotamientos laborales, ¿cómo anda Marc Giró de batería?
RESPUESTA. Yo estoy a tope, porque me gestiono muy bien. Entre las revistas, la radio y la tele, llevo muchos años en esto y estoy acostumbrado a trabajar los veranos. Nunca he tenido muchas vacaciones estivales, así que estoy bien. Y con este calorazo, casi mejor en la oficina que fuera. Aunque, por supuesto, estoy muy a favor del 'concepto vacación' como derecho conquistado por la ciudadanía. Dicho esto, alguna que otra escapada habrá.
P. Otro junio más, otro Orgullo más. Tú que eres un ser sensible que todo lo capta, ¿el movimiento LGTBIQ+ está mejor o peor que antes?
R. Están pasando muchas cosas: estamos mejor que nunca, y peor que nunca también, todo a la vez. Venimos de unos años en los que parecía que esto estaba encarrilado, con sus flecos pendientes, claro, y que ya no hacía falta reivindicar. Pero ahora comprobamos que esos derechos, adquiridos con tanto dolor y esfuerzo —tanto por los del colectivo como por la gente de bien—, no pueden darse por garantizados.
Es parecido a lo que ocurre con el feminismo, o con la lucha contra el racismo —estoy a tope con la interseccionalidad, porque todas estas causas están conectadas—. Teníamos una sensación de estabilidad, pero, de repente, hemos comprobado que no era tan sólida.
Lo conseguido, conseguido está. Pero no hay que bajar la guardia, no podemos relajarnos. Las personas LGTBIQ+ y su entorno —cada vez más amplio, integrado por personas buenas, demócratas, respetuosas— estamos más preparados, más afinados y más sensibles a las agresiones. Ahora hay más denuncias, más visibilidad. Así que sí: estamos bien y mal, todo a la vez.
David Letterman, Jay Leno, Conan O'Brien, Jimmy Fallon… Javier Sardà, El Gran Wyoming, Andreu Buenafuente… Marc Giró. (RTVE)
P. Cuando hablamos de Orgullo LGTBIQ+ hablamos de un sentimiento realmente profundo. ¿Cuán orgulloso está Marc Giró de ser como es?
R. Me siento afortunado de ser maricón. Vivir en este planeta siendo gay, homosexual, queer —la etiqueta se va modulando— me ha hecho filosofar. Estar en este planeta obliga a pensar y a construir, pensar en cómo uno quiere vivir. Pensar es una de las cosas más valiosas que uno puede hacer en esta vida, aunque no a todos se les da bien (desde aquí les animo a esforzarse). ¿Quién soy yo y qué hago aquí?
Yo, desde pequeño —con esa sabiduría profunda que caracteriza a les niñes queer— supe que no iba a cumplir con las expectativas que se esperaban de mí. He tenido que buscar caminos alternativos, y ahí he encontrado a mucha otra gente, y también aliados.
“Aprendimos a hablar con quienes no pensaban como nosotros. Eso es lo que más se echa de menos hoy: la capacidad de dialogar con quien piensa diferente”
La aceptación del colectivo ha sido posible porque ha habido infinidad de personas —dentro y fuera— que han hecho un esfuerzo intelectual y emocional para entenderse. Nosotros también aprendimos a hablar con quienes no pensaban como nosotros. Eso es lo que más se echa de menos hoy: la capacidad de dialogar con quien piensa diferente.
P. Llevas en el periodismo toda la vida, pero estarás con nosotros en que el fenómeno Marc Giró estalla hace dos años. ¿Cómo te ha cambiado la vida tu propio boom?
R. Me ha cambiado poco. Esto me ha pillado con 50 años. Siempre he trabajado en medios —revistas, prensa, radio, televisión—, contratado o como colaborador. Conozco perfectamente el ecosistema. Lo que me está pasando ahora tiene más intensidad, pero no es nuevo.
“El odio forma parte del negocio. Todos los que trabajamos en esto asumimos que puede pasar”
P. ¿Imaginaste alguna vez que ibas a tener tantos 'lovers' como 'haters', amantes como odiadores?
R. Es un fenómeno reciente, que parece tener vida propia, como un planeta aparte. Lo de los haters… es como si me odiara alguien en Ottawa, Canadá. ¿Qué quieres que le haga? No puedo hacer nada. Me quedo con quienes disfrutan lo que hago y con las críticas constructivas.
P. ¿Cómo es tu fama: llevadera o incómoda por momentos?
R. Llevadera. A estas alturas no me pilla por sorpresa. No soy ni más ni menos gilipollas de lo que ya era antes. Simplemente, ahora tengo más ojos encima, pero sigo haciendo lo que me gusta. Y eso me hace feliz.
“No soy ni más ni menos gilipollas de lo que ya era antes. Simplemente, ahora tengo más ojos encima”
P. Domingo tonto por la tarde, ¿qué ponemos 'Harry Potter’ o ‘Emilia Pérez’?
R. Mmm… ¡'Memorias de África'! Chico, ¿qué quieres que te diga? (Risas) A ver, Karla Sofía Gascón es una señora que me cae estupendamente bien; con ella me ocurre lo mismo que con otra gente, que piensan diferente a mí, pero me caen bien. Karla Sofía es un fenómeno muy contemporáneo que, como decíamos antes, concentra muchas cosas a la vez. Hablar de todo ello me parece fundamental.
“Hay que hacer el esfuerzo de hablar con quien no piensa como tú”
Si no hubiésemos sido capaces de abrir el diálogo, no estaríamos donde estamos. La aceptación del colectivo ha sido posible gracias a ese esfuerzo conjunto, incluso con quienes pensaban lo contrario.
P. Vuelves a formar parte de los listados con los españoles LGTBIQ+ más influyentes, con Karla Sofía —indiscutible estrella del año—, Fernando Grande-Marlaska, Jaume Collboni, los Javis, Pedro Almodóvar, Soyunapringada, etcétera. ¿Qué tal llevas lo de ser un referente?
R. Lo de ser referente… es como lo del planeta Ottawa, algo que va más allá de mí. Yo no me considero un referente, esta pregunta habría que hacérsela a quienes piensen eso de mí.
Lo que sí siento es una responsabilidad al estar en la televisión pública, en la radio, en el ágora. Tener una voz ahí es un privilegio y también una responsabilidad. Pienso mucho lo que digo y cómo lo digo. Mi objetivo es llegar a cuanta más gente mejor.
Marc Giró, genio y figura. (RTVE)
P. Diecisiete años como editor jefe de moda en 'Marie Claire'. ¿Echas de menos las revistas de alta gama?
R. Las echo de menos yo y las echa de menos todo el mundo. (Risas)
P. ¿Qué tal le va la vida a Violet?
R. Violet está en 'Vogue', feliz. Una de las cosas buenas de salir de 'Marie Claire' es que, ahora, cuando llega el verano, puedo comprarme 'Vogue' libremente y presumir del neceser o de la tote bag que regalan con todo el logazo. (Risas). ¡Eso me encanta!
P. Hemos sido un poco groseros con el lector al hablar de Violet sin contextualizarla. En el inicio mismo de las historias de Instagram, en 2016, Marc Giró y su compañera de 'Marie Claire' Violeta Valdés —ella grabada, hablaba, pero nunca salía en cámara— se hicieron virales con una serie de entregas, desternillantes, sobre el funcionamiento interno de una revista femenina.
R. ¡Exacto! Así que, Violet, querida, nunca olvides que todo lo que sabes lo aprendiste de mí. (Risas). Violeta es maravillosa y en 'Vogue' ha encontrado una familia tan estupenda como ella.
P. 50 añazos. ¿Cómo se ve la vida a los 50?
R. Muchísimo mejor ahora. Una señora me dijo el otro día que de los 50 a los 60 es una década perfecta, y yo me quedo con eso. La verdad es que todas mis décadas han sido buenas y, sobre todo, he llegado hasta aquí en buenas condiciones. Probablemente, habré puesto algo de mi parte, pero también ha contribuido el entorno saludable, democrático, pacífico, creativo, dialogante y lleno de amor en el que me he desarrollado. Luchemos por mantener este tipo de entornos y que se extiendan por todo el mundo.
Desde bien pequeño supo que no iba a cumplir con las expectativas depositadas sobre sus hombros. Como tantas otras personas, tuvo que buscar un camino alternativo en el que encontró a más gente como él.Hoy, con medio siglo a sus espaldas, protagoniza un boom mediático más que merecido que no le ha hecho, dice él, “ni más ni menos gilipollas de lo que ya era”. Militante convencido, su combustible es el amor, al prójimo y a sí mismo. Un tipo divino este Marc Giró (Barcelona, 1974) que cree firmemente que todos los haters viven en Ottawa y escriben cosas feas para que alguien les quiera y les haga algo de caso, criaturitas.