Adiós a 'El verano en que me enamoré': las cifras de un fenómeno global adolescente, literario y seriéfilo
Prime Video ofrece hoy, desde las 9 de la mañana, el capítulo 11 de la tercera temporada con el que la serie finaliza de manera definitiva. Analizamos sus datos, desde las páginas de los libros a su llegada a la plataforma
Conrad y Belly, ¿juntos para siempre?. (Prime Video)
Belly, Jeremiah y Conrad. El amor estable o el efímero asociado a los dos últimos nombres. La adolescencia, el verano, las playas y el romance. El mismo que hemos visto en cientos de películas y series, pero ahora convertido en el boom seriéfilo de la década gracias a una serie de Prime Video.
'El verano en que nos enamoramos' no será el colmo de la originalidad, pero sus colores pastel, sus localizaciones de infarto y la indudable belleza física (y el talento, que no cualquiera protagoniza el acontecimiento adolescente de moda) de sus protagonistas, la han convertido en un fenómeno mundial incluso para aquellos a los que la adolescente Belly y los dos hermanos Fisher les suena lo mismo que la fórmula de los Chupa Chups.
La serie, que llega a su último capítulo, a su desenlace definitivo, este miércoles 17 de septiembre (las 9 de la mañana hora española, para más señas), ha provocado incluso una estrategia muy determinada por parte de Prime Video. Desde este medio les confirmamos que todo intento de acceder a un visionado previo de ese capítulo 11 e incluso a fotografías del mismo es misión imposible.
Desde la plataforma nos aseguran que esta forma de proceder se está llevando a cabo "a nivel mundial y sin excepciones". Para entendernos: se está siguiendo a rajatabla. Nada de privilegios periodísticos, ni siquiera para hacer una crítica previa que pueda estropear la magia de este folletín teenager.
La fórmula de Amazon en torno a la serie no se reduce a la información que se proporciona a la prensa, sino también a cómo se 'vende' al espectador cada capítulo como si se tratase de un tesoro (y Prime Video los ha tenido: desde los mimados por la crítica, como 'La maravillosa sra. Maisel' o 'Fleabag', a aquellos que rompían los datos de visionados, como 'El señor de los anillos: Los anillos del poder').
Pese a todo lo que rodea a la propia ficción en si, la adaptación de las novelas superventas de Jenny Han ('El verano en que me enamoré' (The Summer I Turned Pretty), 'No hay verano sin ti' (It's Not Summer Without You) y 'Siempre nos quedará el verano' (We'll Always Have Summer) nació de forma modesta y con las pretensiones justas.
Belly, una protagonista a contracorriente. (Prime Video)
En junio de 2022, 'El verano en que me enamoré' se estrenó como un producto meramente adolescente. Sobre el papel, la serie tenía un target muy definido: Belly (Lola Tung) atrae la atención de Conrad (Christopher Briney) y Jeremiah Fisher (Gavin Casalegno), dos hermanos que han sido amigos íntimos desde la infancia y que, hasta el momento, no habían reparado en su cambio físico.
Uno es el mayor y atormentado. El otro, el cuqui y el estable. Los dos, unos rompecorazones de ojos claros y transparentes como el mar y sonrisa Profident.
Los hermanos de ficción han generado un #TeamConrad o #TeamJere que ha inundado las redes. Es solo un ejemplo que, unido a las cifras o al aumento de visitantes a las playas de Wilmington, Carolina del Norte (donde se ubica la célebre Cousins Beach en la que se desarrolla la acción), da buen ejemplo de la fenomenología de 'El verano en que me enamoré'
Como cualquier plataforma, Amazon también es alérgica a ofrecer datos de audiencia. En este caso, sus responsables de comunicación sacaron pecho y anunciaron, al principio de la temporada, que el visionado de los dos primeros capítulos era un 40% mayor que el del estreno de la segunda.
Estrenada dos partes el 16 de julio, 'El verano en que me enamoré' congregó a 25 millones de espectadores únicos durante sus primeros siete días de disponibilidad.
Belly y los hermanos Fisher. (Prime Video)
Más allá del estreno, y pese a esa repercusión generalizada, Prime Video también ha analizado el público al que se dirigen. Un ejemplo: esta ha sido temporada de televisión más vista de la plataforma entre mujeres de entre 18 y 34 años.
También la quinta más vista si eliminamos de la ecuación las primeras de cualquier serie (por detrás de las temporadas 3 y 2 de 'Reacher', la 2ª de 'El Señor de los Anillos: Los Anillos del Poder' y la 4ª de 'The Boys').
El referente a la edad es un dato que explica la preeminencia de la serie entre las milenials y por qué a tu abuela no le suenan ni Jeremiah ni Conrad ni la pobre madre (Sussanah, adorable personaje al que, SPOILER ALERT, perdimos en la segunda temporada) que los parió.
Belly y Jeremiah, el hermano pequeño de los Fisher. (Prime Video)
Parte del éxito también se explica gracias a la fórmula de ofrecer un episodio por semana. Vernon Sanders, director de contenido televisivo de Amazon MGM Studios, defendió en 'Variety' una estrategia que no nacía con esta serie. Un plan de acción que es totalmente antiNetfix (aunque incluso ellos han dividido la actual temporada de 'Miércoles'en dos pese a su costumbre de despachar temporadas enteras el mismo día del estreno).
“La hemos implementado con nuestras segundas temporadas y posteriores, ya sea con 'The Boys' o 'Reacher'. Incluso la segunda temporada de 'El verano en que me enamoré' fue semanal. Y vemos que, aunque la audiencia ansía cada episodio, podemos entablar una conversación más larga”, aseguró.
Ha sido ese regreso semanal a sus líos de instituto y sus casas de ensueño el que ha aumentado el 'boca oreja', como si estuviésemos en los viejos tiempos alérgicos a las prisas y al 'lo quiero todo y lo quiero ya'.
Lo paradójico es que ocurra con una ficción con personajes de hormonas revolucionadas que habla de una edad (y apela a una generación) en la que los tiempos de espera son especialmente cortos.
Poster promocional de la tercera temporada de 'El verano en que me enamoré'. (Prime Video)
Hay que recordar que el éxito parte de los libros de Han.Unos 8 millones de ejemplares vendidos a lo largo y ancho del mundo han convertido a esta autora en una especie de J.K Rowling pubescente. A sus 45 años, ha visto cómo sus obras se traducían a más de 30 idiomas.
Además del éxito popular, la crítica también ha valorado que huya de los estereotipos para dar complejidad a los personajes y no caiga en el cartón piedra tan habitual en productos similares. También su lucha para que la protagonista fuese, como ella misma, de origen asiático-estadounidense, algo que no era tan habitual en obras del mismo tipo.
Belly y Conrad, ¿un amor imposible?. (Prime Video)
Como binomio literario y televisivo, solo se puede calificar de genial la estrategia de márketing seguida por un producto que generado pasiones, críticas y anhelos entre aquellos que, lo confiesen o no ('El verano en que me enamoré' no deja de tener algo de placer culpable) siguen teniendo alma púber. Este miércoles, todos ellos están de enhorabuena.
Belly, Jeremiah y Conrad. El amor estable o el efímero asociado a los dos últimos nombres. La adolescencia, el verano, las playas y el romance. El mismo que hemos visto en cientos de películas y series, pero ahora convertido en el boom seriéfilo de la década gracias a una serie de Prime Video.