Viajar en el tiempo puede parecer imposible, pero cada año una localidad del sur de la provincia de Alicante lo consigue. A pocos minutos de Murcia, Orihuela transforma su casco histórico en un escenario medieval con la celebración de su emblemático mercado, considerado uno de los más importantes del país. Durante la última edición, celebrada del 30 de enero al 1 de febrero de 2026, la ciudad se sumergió por completo en la Edad Media con una propuesta cultural y turística que atrae a miles de visitantes.
Además del ambiente medieval, el mercado destaca por su oferta para toda la familia. Entre los puestos se pueden encontrar productos de joyería, cuero, textiles, especias o juguetes de madera. En las tabernas, la gastronomía ocupa un papel protagonista con carnes a la brasa, dulces tradicionales y recetas inspiradas en la cocina medieval. Para los más pequeños, se habilitan zonas infantiles y exhibiciones de cetrería que completan la experiencia.
La organización del mercado corre a cargo de la empresa La Fragua de Vulcano – Espectáculos AMB, que asumió los costes del evento y garantizó su continuidad en futuras ediciones. Esta planificación también ha permitido impulsar la promoción turística de la ciudad, que presentó el mercado en Fitur 2026 con recreaciones en directo y material audiovisual.
Más allá del evento, Orihuela cuenta con otro atractivo cultural destacado: es el lugar de nacimiento del poeta Miguel Hernández, cuya figura está presente en distintos espacios de la localidad. Esta combinación de patrimonio literario, arquitectura histórica y actividades culturales convierte al municipio en un destino ideal para una escapada.
Viajar en el tiempo puede parecer imposible, pero cada año una localidad del sur de la provincia de Alicante lo consigue. A pocos minutos de Murcia, Orihuela transforma su casco histórico en un escenario medieval con la celebración de su emblemático mercado, considerado uno de los más importantes del país. Durante la última edición, celebrada del 30 de enero al 1 de febrero de 2026, la ciudad se sumergió por completo en la Edad Media con una propuesta cultural y turística que atrae a miles de visitantes.