Ramón Calderón: "Paquirri no merece lo que está ocurriendo"
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36 años después

Ramón Calderón: "Paquirri no merece lo que está ocurriendo"

El abogado defendió los intereses del hijo de la tonadillera y el torero, que tenía seis meses cuando su padre falleció

placeholder Foto: Paquirri, en una imagen de archivo. (Cordon Press)
Paquirri, en una imagen de archivo. (Cordon Press)

Ramón Calderón era uno de los mejores amigos de Paquirri y fue el abogado que defendió los intereses de Kiko Rivera, que tenía seis meses cuando murió su padre. El que fuera presidente del Real Madrid y el torero se conocían mucho antes de que Isabel Pantoja se hiciera novia del diestro. Calderón y su mujer estuvieron invitados a la boda y compartieron muchos momentos felices.

Los dos matrimonios tenían previsto viajar a Caracas al día siguiente de Pozoblanco. Calderón tenía en su despacho los pasaportes de ambos para volar todos juntos desde Madrid. Paquirri moría esa noche y a partir de ese momento el abogado se convirtió en el defensor de la herencia paterna. Asegura que cuando los herederos y representantes legales firmaron, todos estaban de acuerdo. No se explica cómo, después de treinta y seis años, Kiko Rivera quiere remover una historia dolorosa. Afirma que Paquirri se jugaba la vida cada vez que toreaba para que su familia tuviera un presente y futuro sin estrecheces.

PREGUNTA: ¿Cómo estás llevando esta historia de remover la herencia de Paquirri?

RESPUESTA: Con tristeza. Lo que estoy viendo es un enfrentamiento entre la viuda y el hijo del hombre que arriesgó su vida y la perdió para que ellos pudieran disfrutar como lo han hecho.

P: ¿Te imaginabas este enfrentamiento?

R: Nunca. Como amigo de Paquirri y como persona que viví su sufrimiento para conseguir ese patrimonio, sinceramente me da mucha pena. Los problemas entre la viuda y el hijo no deberían de ser como consecuencia de la herencia. A Paquirri le tenía mucho aprecio.

P: ¿Tenías mucha amistad?

R: Éramos muy amigos. Tanto que tres días antes de torear en Pozoblanco vino conmigo y cenamos en casa. Yo tenía el pasaporte de Isabel y el suyo porque al día siguiente de que falleciera teníamos previsto viajar los dos matrimonios a Caracas, donde él toreaba. Era un hombre de una gran entereza.

placeholder El diestro Rafaelillo y Ramón Calderón. (EFE)
El diestro Rafaelillo y Ramón Calderón. (EFE)

P: ¿Cómo recibiste la noticia de su muerte?

R: Me llamó Juan Carlos Beca desde la enfermería. Yo estaba fuera y mi secretaria me dijo que había llamado. Me sorprendió, pero no podía imaginar que el desenlace fuera el que fue. Pensé que la llamada era para ver si los pasaportes estaban en regla. Y lo que me dijo Beca me impactó. Recuerdo que le dije: “¿Como para morirse?”. Y me respondió: “Sí, está muy mal”. Entonces cogí el coche y primero fui a Córdoba y después a Sevilla.

P: Un impacto fuerte.

R: Sí. Llegamos a Sevilla y ya lo encontré en un ataúd en el salón de su casa de la plaza de la República Argentina, en el piso familiar.

P: ¿Le conociste antes de que apareciera Isabel Pantoja en su vida?

R: Sí, mucho antes. Viví el noviazgo y le ayudaba en cosas pequeñas de sus contratos y en consultas que me hacía sobre compras de cosas.

P: ¿Qué pensaría Paquirri de las complicaciones con su herencia?

R: Harían bien en pensar que a él todo esto le parecería tremendo. Tenía un patrimonio inmobiliario importante pero no tenía liquidez. Y muchos bienes los tenía comprados con garantías hipotecarias.

P: Tú representabas a Kiko Rivera, que tenía seis meses cuando murió su padre.

R: Sí. Al ser menor de edad tenía que tener un representante que defendiera sus intereses. Y por eso afirmo que conozco perfectamente cómo fue la herencia y ni él ni nadie puede sentirse perjudicado. Lo que se hizo no fue fácil porque había dos mujeres, tres hijos, tres hermanos... No era fácil encajarlo, lo hicimos y todos estaban contentos.

placeholder Isabel Pantoja, visitando a Kiko Rivera en 'GH Dúo'. (Telecinco)
Isabel Pantoja, visitando a Kiko Rivera en 'GH Dúo'. (Telecinco)

P: ¿Carmina Ordóñez, qué tenía que ver?

R: La sociedad de gananciales que tuvo con ella no estaba liquidada. Y quiero decir que el comportamiento de las dos mujeres fue ejemplar y no tuvieron ninguna actuación que pudiera complicar la repartición.

P: ¿Entonces fue una buena repartición?

R: Absolutamente justa. Cada hijo recibió lo que le correspondía y con la viuda se hizo una capitalización de su tercio. Se hizo el cómputo, se valoró y la herencia se convirtió en ocho herederos.

P: ¿Pantoja se fiaba de ti?

R: Claro. Yo a ella no la podía representar porque defendía el interés del hijo. Ahí estaban los albaceas y el contador partidor que tenía plenas facultades para decidir en nombre del testador en cómo se reparte la herencia. Desde el primer momento nos convocaron a todos. Volver ahora, 36 años después, me parece injusto.

P: ¿Con Isabel sigues teniendo relación?

R: La seguí ayudando con los contratos y conciertos. Negocié con la casa de discos. Nos llevábamos muy bien y poco a poco nos fuimos separando. Ella cambió su vida y no volvimos a vernos.

Kiko Rivera
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