Alcocer, Cortina, Borbón, Aznar y Oriol, en pie de guerra por sus fincas dentro de Cabañeros
  1. Famosos
PARQUE NACIONAL

Alcocer, Cortina, Borbón, Aznar y Oriol, en pie de guerra por sus fincas dentro de Cabañeros

La polémica en Cabañeros no es nueva. El Parque Nacional se crea en 1995, muchos creen que en un intento de Bono por ganar unas elecciones autonómicas que no le eran favorables

Foto: Algunos de los propietarios de fincas en Cabañeros. (VA)
Algunos de los propietarios de fincas en Cabañeros. (VA)

Los propietarios de fincas privadas situadas dentro del Parque Nacional de Cabañeros, enclavado entre las provincias de Toledo y Ciudad Real, se enfrentan desde el próximo día 5 de diciembre a la prohibición de cazar y pescar dentro de estas. Unas fincas cuyo principal valor es la caza y que quedarían, prácticamente, sin valor de prohibirse el ejercicio de la misma.

La Ley 30/2014 de 3 de diciembre de Parques Nacionales recoge esta prohibición, cuya moratoria termina el próximo jueves para todos los parques españoles. Los propietarios privados de Cabañeros han decidido unir fuerzas y se han agrupado bajo la presidencia del empresario Alejandro Aznar en la Asociación de Afectados por el Parque Nacional de Cabañeros, apostando por un diálogo e intento de negociación con la Administración que, según afirman, no se ha producido hasta el momento por parte de esta. Pero para cuando esto suceda ya están preparados: un informe de la Fundación Artemisan encargado a Deloitte cifra las indemnizaciones en torno a los 320 millones de euros.

Sin caza no hay valor

“Una finca cuyo aprovechamiento o uso principal es la caza y se expropia dicho uso o aprovechamiento queda carente de valor. En realidad es que, aunque la finca siga teniendo un valor en sí misma como bien material, vaciada de su aprovechamiento principal, se puede afirmar que la posibilidad de encontrar un comprador para dicho bien es nula”, afirma Rafael Sánchez, ingeniero técnico que gestiona dos de las fincas afectadas.

Cabañeros celebra el 25 aniversario de su declaración como Parque Nacional. (EFE)
Cabañeros celebra el 25 aniversario de su declaración como Parque Nacional. (EFE)

En la misma línea, otro de los propietarios afectados cuenta cómo de valorarse antes de la prohibición la hectárea en una cifra cercana a los 6.000 euros, pasarían a no tener apenas valor: “Son fincas muy peculiares y este tipo de mercado es muy estrecho, pero podríamos decir que el precio medio de mercado de una finca de monte del entorno de Cabañeros estaría en los 6.000 euros la hectárea. Con la actual regulación de Parques Nacionales, el valor pasa a ser cero y con un único posible comprador, el Estado. El que quiera hacer liquidez de la finca solo tiene dos opciones: llegar a un acuerdo con el Estado para vendérsela, lo cual con la crisis económica y el déficit lo veo complicado, o instar un expediente expropiatorio que tendrá solución en los tribunales después de muchos años”, zanja.

Vanitatis ha podido contrastar dicha información con un experto en la venta de fincas rústicas, quien comenta: “Se trata de fincas en un medio muy rústico donde la única capacidad productiva es la caza. Su atractivo serían las especies cinegéticas. Sin ellas se pierde la riqueza de las mismas”.

Las fincas de Cabañeros, además, poseen otra serie de limitaciones al estar en Parque Nacional como la prohibición de construir viviendas, limitaciones en reformar las ya existentes o la prohibición de explotarlas con ganado, entre otras. Además, los problemas derivados de esta prohibición de la caza, según los propietarios, serían, entre otros, daños al ecosistema por la superpoblación de especies y la proliferación de enfermedades como la sarna o la tuberculosis.

Términos municipales de las fincas privadas de Cabañeros

Las fincas privadas dentro del Parque Nacional de Cabañeros se aglutinan fundamentalmente en las poblaciones de Hontanar (Toledo) y Navas de Estena, Horcajo de los Montes, Alcoba de los Montes y Pueblo Nuevo de Bullaque (Ciudad Real). Ocupan una superficie total del 44.81% de las 40.856 hectáreas que tiene de extensión el Parque Nacional de Cabañeros.

Hasta ahora, ciervos y jabalíes se cazaban en estas fincas únicamente con criterio cinegético y se les cuidaba reforzándoles la alimentación y suministrándoles agua en los meses más duros del verano. Con la aplicación de la ley, todo esto quedaría también prohibido. La caza en esta zona supone además un motor económico que genera más de 50 puestos de trabajo directos e innumerables indirectos en época de monterías. De llevarse a cabo esta prohibición, el colegio de Horcajo de los Montes (Ciudad Real) se tendría prácticamente que cerrar al dejar de vivir en las fincas los hijos de los guardeses y no existir el número mínimo de alumnos. Javier Camarena, teniente de alcalde de la localidad ciudadrealeña, confirma a Vanitatis este hecho y se muestra preocupado por la pérdida de la economía que generaban las fincas de la zona: “Los fines de semana que se realizan monterías en la zona hay alegría en el pueblo, movimiento en bares, restaurantes y hoteles además de jornales para trabajadores… Por eso en el pleno del Ayuntamiento vamos a mostrar nuestro apoyo a los propietarios”.

Dueños poderosos

Actualmente, el Parque Nacional de Cabañeros tiene un porcentaje del 44.81% de terreno en manos privadas. Entre esos terrenos privados destaca Cabañeros, la finca propiedad del matrimonio formado por Alejandro Aznar, presidente de las Bodegas Marqués de Riscal y Mónica Oriol, expresidenta del Círculo de Empresarios. Su finca, de igual nombre que el parque, tiene un total de 6.500 hectáreas, todas ellas afectadas por la prohibición. Cabañeros es propiedad de los Aznar desde mediados del siglo XX aunque, por entonces, tenía una extensión de más de 20.000 hectáreas, hasta que una parte fue vendida al Ministerio de Defensa por 4,8 millones de euros a finales de los años 80.

Alberto Cortina y Elena Cué, en una imagen de archivo. (EFE)
Alberto Cortina y Elena Cué, en una imagen de archivo. (EFE)

Por su parte, Alberto Alcocer, íntimo amigo del rey Juan Carlos y compañero de monterías del mismo, es propietario de El Avellanar, una finca de 4.500 ha de las que 400 están dentro del parque. Su primo, Alberto Cortina, posee Las Cuevas de 6.000 ha, de las que estarían afectadas por la ley 1.000. Begoña Elzaburu y Pérez de Guzmán, marquesa de las Claras, y su marido, Jean Françoise Denizot de Borbón-Dos Sicilias, conde de Aquila, son propietarios de Muelas, de 1.700 ha incluidas todas ellas dentro del parque. Explotan la finca con cacerías y alquilan la casa en la plataforma Airbnb para compensar los elevados gastos de mantenimiento. Cabe destacar que el anterior propietario de Muelas fue Antonio Catalán, fundador de NH y AC Hoteles.

Antonio Catalán, en una imagen de archivo. (EFE)
Antonio Catalán, en una imagen de archivo. (EFE)

La familia Comenge es dueña de El Maíllo, también en su totalidad inmersa en el parque nacional. Otra célebre empresaria, Isabel de Mandalúniz y Castelo, que ocupa el puesto 69 de las fortunas españoles de 'Forbes' gracias a su compañía Seguros Ocaso, posee la finca Robledo Hermoso. Con una fortuna estimada en 400 millones de euros amplió sus terrenos hace unos años adquiriendo una finca aledaña. Isabel está casada con Cristóbal Colón de Carvajal. Los propietarios de turrones Delaviuda, la familia toledana López Rojas, son dueños de la finca La Torre, también afectada por la ley, así como los Sainz de Vicuña que tienen afectadas 2.000 ha de las 4.000 totales de su finca Ciguiñuelas, la cual explotan mediante la caza.

Polémico desde su nacimiento

La polémica en Cabañeros no es nueva. El Parque Nacional se crea en 1995 con una superficie de 40.856 ha, muchos creen que en un intento de José Bono de ganar unas elecciones autonómicas que no parecían muy favorables. Lo cierto es que un Parque Nacional por definición debería buscar la protección de terrenos vírgenes con escasa o nula intervención humana a lo largo de los tiempos. Cabañeros no lo es ya que en él existe o ha existido ganado, aprovechamiento forestal, reforestaciones y caza. Son muchas las objeciones a la ley que manejan los propietarios. Desde hace varios días, se ha avivado la polémica con un vídeo anónimo que circula por la red mostrando cómo se sacrificarán animales supuestamente cuando se prohíba la caza en los Parques Nacionales.

Si los propietarios consiguen llegar a un acuerdo con la Administración, solo el tiempo lo dirá. Por el momento han solicitado una ampliación de plazo de la moratoria ya que afirman que a consecuencia del covid y los confinamientos no han podido disfrutar de las fincas, pero no han obtenido respuesta. La polémica está servida.

Alejandro Aznar