Los negocios de Javier Hidalgo más allá de Globalia: relojes, energía y música
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Los negocios de Javier Hidalgo más allá de Globalia: relojes, energía y música

El empresario ha dimitido esta semana como consejero delegado del grupo familiar, un puesto que fue diseñado para él. La noticia le pilló fuera de España

placeholder Foto: Javier Hidalgo, ex-CEO de Globalia. (EFE)
Javier Hidalgo, ex-CEO de Globalia. (EFE)

A Javier Hidalgo, la noticia de su dimisión como consejero delegado de Globalia le pilló en Punta Cana (República Dominicana), donde pudo abstraerse un poco del revuelo generado por su salida de la empresa familiar gracias al cambio horario. En este momento, prefiere no dar entrevistas, aunque siempre ha sido amable y accesible con la prensa, al estilo de su padre. Javier fue durante un tiempo una presa codiciada por la prensa del corazón (lo sigue siendo, pero ahora es más escurridizo), aunque su perfil de empresario ha acabado por imponerse en el relato de su vida.

Hidalgo Jr. deja el primer grupo turístico español tras haber logrado cumplir con la misión que en 2016 le encomendó su padre: deshacer el holding (que facturaba más de 3.000 millones de euros al año) y vender la mayor parte de sus negocios para que a su muerte sus hijos heredaran básicamente dinero y el imperio no se desangrara. "El padre, ya con 80 años, le pidió que, ante los distintos puntos de los tres hijos (Javier, Maria José y Cristina), lo mejor era deshacerse poco a poco de las filiales, de tal forma que cada uno recibiese la herencia en dinero y que tomasen los caminos que consideraran oportuno", explica Agustín Marco en El Confidencial.

La pandemia se cruzó de lleno con estos planes cuando alguno de ellos, como la compra de Air Europa por Iberia, estaban muy avanzados. Al final, la labor de Javier se tradujo en 'salvar' al grupo logrando la ayuda del Estado para rescatar financieramente a Air Europa (con 475 millones) y Halcón-Avoris (320 millones). Una vez encauzada esta labor, considera que ha cumplido con la promesa que hizo.

Cuando ese 2016 se hizo público que Globalia tendría un consejero delegado (cargo inexistente hasta el momento) y que ese CEO iba a ser Javier Hidalgo, varios artículos de la prensa económica lo calificaron al día siguiente de "revolución". De los tres hijos de Juan José Hidalgo, Javier era sin duda el más conocido, pero no precisamente por sus habilidades empresariales.

Foto: Sol González, en una imagen de archivo. (Getty)

Juan José Hidalgo, el padre, emigró a Suiza a los 19 años, desde donde transportaba emigrantes a España con un Mercedes de segunda mano. Aquello fue el germen de Globalia, que hoy cuenta con una plantilla de más de 13.000 trabajadores. Es un hombre hecho a sí mismo, en la literalidad del concepto. Separado desde hace años de Eloísa Gutiérrez, con la que mantiene una relación más que cordial, tuvieron tres hijos: María José, Javier y Cristina, los tres dentro de las empresas familiares. Para Juan José no siempre fue fácil digerir sus diferencias con ellos.

placeholder Juan José Hidalgo atiende a los medios. (EFE)
Juan José Hidalgo atiende a los medios. (EFE)

Las tensiones familiares tuvieron un punto culminante en 2013, cuando Juan José llegó a mandarles una carta de despido (les retiraba las facultades ejecutivas) a los tres. Luego se suavizaron los términos (solo les bajó el sueldo), pero fueron tiempos de tormenta. Su hijo Javier vendió entonces todas sus acciones del grupo a Abel Matutes por una cantidad cercana a los 36 millones de euros y se marchó un tiempo a vivir a Estados Unidos.

En esos años no estuvo 'parado'. El regreso del hijo pródigo a Globalia tres años más tarde vino avalado por los 158 millones que pagó la plataforma Masmóvil por Pepephone. La operadora de telefonía de bajo coste, una idea propia que Javier puso en marcha en 2007 no sin ciertas reticencias familiares, fue un proyecto personalísimo que tardó años en despegar y que, sin embargo, se reveló como un pelotazo que Hidalgo y su socio, Rosauro Varo, vendieron a precio de oro.

Foto: Javier Hidalgo. (Carmen Castellón)

El 'joven' Hidalgo ha tenido tiempo de sacudirse los prejuicios de su actitud melenuda y salvaje del pasado. A día de hoy, cuando dice adiós por segunda vez a la empresa familiar, cuenta con un holding propio de sociedades e inversiones que suma más de 120 millones de euros en activos. JHG Investment Models tiene como objeto social una amalgama de actividades tan heterogéneas como él mismo: desde la explotación de bienes inmuebles a la operación con valores, la gestión de modelos publicitarios, la compra y explotación de barcos y amarres, o la adquisición, enajenación, mantenimiento y custodia de relojes nuevos y usados.

placeholder Javier Hidalgo, en Arco. (Cordon Press)
Javier Hidalgo, en Arco. (Cordon Press)

De JHG penden otras entidades, como Globasol Inversiones (dedicada a proyectos energéticos); Mediterránea Concerts (una promotora de eventos que tiene a medias con su amigo Pino Sagliocco, presidente de Live Nation); Nice Fashion & Music (dedicada al comercio textil al por mayor, con el restaurador Pio Di Biase); Gestasol Integral (también en el sector de la energía); Beach Resort (promoción inmobiliaria en Baleares) o La Restinga Inversiones (tiene un 25% del restaurante La Máquina de Jorge Juan). En diciembre de 2019 vendió las participaciones sociales que tenía en la agencia de modelos View Management. Además, a través de JHG, Javier tiene acciones de Telefónica valoradas en más de 24 millones de euros.

Foto: El empresario Javier Hidalgo, en su despacho. (Carmen Castellón)

El holding goza de buena salud y declaró unos beneficios en el último ejercicio de 630.000 euros. Suficientes para capear algún nubarrón que se ha ido presentando en el horizonte.

Por un lado, un proceso de inspección por parte de la Agencia Tributaria para los ejercicios 2014, 2015 y 2016 por el IVA y el impuesto de sociedades. Por otro, el contencioso judicial que han mantenido él y Rosauro Varo con el expropietario de Yoigo desde la famosa venta de Pepephone. La sueca TeliaSonera les pedía siete millones de euros en concepto de daños y perjuicios por el incumplimiento del contrato que mantenían con Yoigo. La Audiencia Provincial le dio la razón y ordenó el pago de ese dinero, así como la devolución de una opción de compra de 3,5 millones y el abono de las costas procesales. Aunque Varo e Hidalgo recurrieron, el Supremo no admitió a trámite sus recursos. En el balance de cuentas del holding de Javier Hidalgo, ya aparece una provisión de gasto de 4.725.000 euros por esta contingencia.

Javier Hidalgo