Es noticia
Menú
Carlos Saura cumple 90: Geraldine Chaplin, siete hijos y toda una vida de amor al cine
  1. Famosos
HOMENAJE

Carlos Saura cumple 90: Geraldine Chaplin, siete hijos y toda una vida de amor al cine

La vida sentimental del aragonés ha sido convulsa y casi siempre ha estado alejada del foco mediático, dedicado a estudiar su variopinta (y magnífica) obra

Foto: Carlos Saura en una imagen de archivo.(CP)
Carlos Saura en una imagen de archivo.(CP)

Los análisis concienzudos de ‘Cría Cuervos’, ‘La Caza’, ‘Sevillanas’ o ‘Ana y los lobos’, sus significaciones sociopolíticas, sus simbologías y el papel que jugaron en el tardofranquismo, en la posterior Transición o en los 90, han hecho de Carlos Saura uno de los cineastas más estudiados de nuestro país. Incluso por aquellos sectores de la crítica a los que les costaba encontrar rasgos propios en su personalidad fílmica, habida cuenta de la variedad de géneros que ha frecuentado. El cine de Saura, que este martes cumple 90 años, pocas veces ha sido un reflejo de su propia vida, pese a que por él se han colado incluso algunas de sus parejas sentimentales. El caso más famoso es el de Geraldine Chaplin, con la que compartió vida y filmes en los 70. Sin embargo, la vida sentimental de este aragonés que desechó los estudios de Ingeniería Industrial para dedicarse al cine casi nunca ha estado en el foco mediático.

A la primera mujer de su vida, Adela Medrano, se la encontró mientras estudiaba la carrera. Profesora, directora de documentales y periodista, se casó con él en Barcelona en la década de los 60 y ambos tuvieron dos hijos, Antonio y Carlos. Los dos se han acabado dedicando al mundo del cine de diversas formas. Una vez roto aquel matrimonio, en 1966 se cruzó en su camino Geraldine Chaplin en el Festival de Berlín. La entonces joven hija de Charlot acababa de triunfar en el cine con ‘Doctor Zhivago’ y nada hacía sospechar que, a partir de ese momento, conviviría trece años con el director, del que también sería musa en películas como ‘Elisa, vida mía’ o ‘Mamá cumple cien años’. El hijo que tuvieron se llamó Shane, una alusión cinéfila a aquel ‘Raíces Profundas’ de George Stevens que transformó el western. Poco o nada parecido a Alan Ladd, Shane vive en Estados Unidos y hay quien dice que nunca tuvo excesiva relación con su padre.

placeholder Geraldine Chaplin y Carlos Saura en 1969.(CP)
Geraldine Chaplin y Carlos Saura en 1969.(CP)

Aunque nunca llegaron a casarse, la imagen de Saura y Geraldine Chaplin forma parte del imaginario cinematográfico de la España de los 70, una década en la que el cine de Saura se apartaba de las convencionales comedias de la época y del Destape. Se cuenta que el propio Charles Chaplin estaba orgulloso del cine que hacía su entonces yerno. El binomio Saura-Chaplin hija no duró para siempre. A finales de aquellos 70, el cineasta se cruzó con Mercedes Pérez, una joven casi treinta años menor que él que había trabajado en su casa. Con el tiempo, se acabó convirtiendo en su tercera mujer, formalizando su unión civilmente una vez tuvieron a Manuel, el cuarto hijo para Saura.

Durante los 80, Mercedes fue algo así como un bálsamo para un Saura que había esquivado, sin éxito, cierta prensa del corazón mientras estaba casado con Geraldine Chaplin. El origen de la actriz y su popularidad pesaron más a la hora de aparecer en medios ajenos a lo estrictamente cinematográfico.

placeholder

Con Mercedes Pérez tuvo dos hijos más, Adrián y Diego. Pero, como su propia filmografía, que mutó hacia el género musical en los 90 con ‘Flamenco’ o ‘Sevillanas’, Saura evolucionó y volvió a enamorarse. En esta ocasión el amor no lo encontró ni un aula ni en un certamen cinematográfico, sino en un rodaje. Concretamente, el de ‘Dispara’, donde conoció a Eulalia Ramón. Aunque sus películas ya no contaban con la atención que despertaron en los 70, Ramón y Saura formaron un tándem director/actriz con títulos tan respetables como ‘Goya en Burdeos’ (1999) o ‘El séptimo día’ (2004).

Con Eulalia Ramón, Saura fue padre de Anna, que también ha querido, en cierto modo, seguir los pasos de sus progenitores. Sobre todo el de su madre, dedicada en cuerpo y alma al mundo de la interpretación. Tras ser padre de seis hijos varones, el director deseaba saber lo que significaba ser el padre de una niña. Anna fue el fruto de aquel anhelo paterno que se acabó convirtiendo en realidad. “En cierto modo, Anna ha vivido el síndrome de la hija única. Muchos de sus hermanos le llevan más de veinte años por lo cual el trato no ha sido el normal entre hermanos. Ella ha sido una niña criada sin hermanas y con necesidad de tener amigas y amigos que tuviesen su misma edad o intereses”, narraba una persona cercana al entorno familiar hace años.

placeholder Carlos Saura con su hija, Anna Saura Ramon. (CP)
Carlos Saura con su hija, Anna Saura Ramon. (CP)

A sus 27 años, Anna ha visto cómo sus padres contraían matrimonio en la más estricta intimidad en abril de 2006 (cuando ella tenía 12) para formalizar su unión. Eulalia Ramón ha sido, sin duda, el barómetro de la estabilidad para el director aragonés. Anna fue su gran ilusión desde que nació, cuando él pintaba canas y tenía 63 años. Juntos han compartido viajes a Venecia, largas sesiones de cine clásico “para cultivar su sentido estético” y festivales de cine. A Saura nunca le ha importado posar junto a su hija, bien sea para una red social o ante los 'flashes' de los fotógrafos. Una concesión a lo mediático para un hombre que, como su propio cine, alberga múltiples lecturas y en muchos sentidos sigue siendo un gran desconocido en lo personal.

Los análisis concienzudos de ‘Cría Cuervos’, ‘La Caza’, ‘Sevillanas’ o ‘Ana y los lobos’, sus significaciones sociopolíticas, sus simbologías y el papel que jugaron en el tardofranquismo, en la posterior Transición o en los 90, han hecho de Carlos Saura uno de los cineastas más estudiados de nuestro país. Incluso por aquellos sectores de la crítica a los que les costaba encontrar rasgos propios en su personalidad fílmica, habida cuenta de la variedad de géneros que ha frecuentado. El cine de Saura, que este martes cumple 90 años, pocas veces ha sido un reflejo de su propia vida, pese a que por él se han colado incluso algunas de sus parejas sentimentales. El caso más famoso es el de Geraldine Chaplin, con la que compartió vida y filmes en los 70. Sin embargo, la vida sentimental de este aragonés que desechó los estudios de Ingeniería Industrial para dedicarse al cine casi nunca ha estado en el foco mediático.

Actores y actrices
El redactor recomienda