“A mis queridos hijos, porque han sido y serán el pilar fundamental de mi vida y una fuente constante de alegría”, declaró Isabel Preysler durante la presentación de sus memorias. La socialité filipina se ha decidido, por primera vez, a contar su vida en primera persona, alejándose de rumores y titulares, con el propósito de desmontar los mitos que siempre han rodeado su nombre.
Al igual que Mar Flores, parece haber seguido un recorrido similar en la promoción de su libro, ya que fue en ‘El Hormiguero’ donde reapareció, un día después de su gran presentación, para revelar nuevos detalles de su historia.
Durante su visita a ‘El Hormiguero’, Isabel Preysler ejemplificó exactamente lo que narra en 'Mi verdadera historia'. Entre anécdotas y recuerdos, la socialité no solo repasó momentos clave de su vida personal, sino que también ofreció un retrato vivo de la sociedad española a lo largo de las últimas décadas. Comentó cambios de costumbres, la apertura del país al mundo y la irrupción de nuevas figuras en la vida social, mostrando cómo ha sabido adaptarse y mantenerse relevante. Su relato reflejó cómo, desde Puerta de Hierro o las portadas de las revistas, ha encarnado el glamour y los dilemas de toda una generación.
A falta de un minuto para las 10 de la noche, Preysler hacía su gran entrada al son de Sabrina Carpenter, una de las nuevas pop star mundiales. Con el libro en la mano lleno de pósits, Motos reconocía que su lectura era "algo adictivo". "Se lo he dedicado a mis nietos, porque querían que tuviesen la verdadera historia de su abuela", reafirmo en directo.
Entre los episodios más dolorosos del libro, explicó en el programa también cuál es el momento que más le afectó públicamente. "Han exagerado incorrectamente lo de mis hermanos, Enrique y Carlos, por eso lo escribí yo para que se viera la verdadera historia”, relató por las adicciones y enfermedades que ambos padecieron.
Motos ha querido también retrotraerse al principio de la vida de Preysler y lo que la motivó a mudarse a España. Una decisión, que como otras en su vida, fue a raíz de un noviazgo. "Era un chico filipino, de una familia de banqueros y políticos, que era un ‘playboy’ y eso no gustó a mis padres. Si a eso se le suma que me llevaba 10 años, peor. Tenía 18 años y estaba locamente enamorada", ha detallado. Fue cuando le pillaron con el chico, que se la llevaron a nuestro país, donde vivió con sus tíos en plena Castellana".
"Tuve una vida fácil y una niñez feliz, mis padres nos han dado una vida privilegiada. Lo único que pasa que tenía unos padres estrictos y durante la adolescencia fue un poco más complicado", matizaba. Sin embargo, su llegada a España también traería una de sus grandes historías, la de Julio Iglesias. "Me tuve que casar embarazada y eso fue durísimo porque no estaba preparada para ello y seguramente Julio, tampoco", relató
“No se lo podía decir a nadie. Solo lo sabía la ‘seño’ de mi primo hermano, que vivía con mis tíos. A mi madre se lo dije ya casada”, confesó sobre como fue su enlace en enero de 1971. "No es que no quisiera a Julio, pero que me pasara eso, a mí no me lo podía creer y era como una desgracia", añadió, matizando que aunque quería mucho al cantante, no era el momento. Eso sí, añadía que él se portó como 'un señor', "éll estaba en América y me dijo inmediatamente, nos casamos, vuelvo a Madrid y organizo todo enseguida. Lo hicimos todo precipitadamente".
Aunque su romance de ensueño se truncó en el momento en el que ella descubrió la infidelidad del cantante. "Yo no sospechaba nada, pero cuando se lo dije, no lo negó porque yo tenía nombres y apellidos", dijo recordando su divorcio en 1978.
Julio Iglesias e Isabel Preysler, el día de su boda. (Europa Press)
Uno de los detalles más llamativos de su charla con Pablo Motos ha sido al confesar qué es lo que más le llama la atención de un hombre. "Cuando me llamaba un chico, siempre miraba con quién había salido. Cuenta si las mujeres son interesantes, atractivas", contaba ante la sorpresa de Motos. Ese visto bueno pareció también haberle encandilado de Miguel Boyer o Carlos Falcó.
Su historia de amor con el político está ligada al que fue su segundo marido, una infidelidad a la que Preysler hizo frente en prime time. Cuando conoció a Boyer, 2el problema es que los dos estabais casados”, espetaba el presentador. "Sí, en nuestro caso, el amor fue imparable y muy doloroso. No fue posible pararlo, pero paso", apostillaba enmudeciendo al público.
De Miguel le enamoró "su inteligencia y su sentido del humor", lo que le llevó a verse a escondidas. "Después fue un secreto a voces, pero cuando me lo pregunto a Carlos yo no le mentí y le dije que estaba enamorada de Miguel", confesó.
Miguel Boyer e Isabel Preysler. (Gtres)
A Boyer, de quien ya dijo que fue su gran amor, le recuerda como "una persona que en casa era feliz" con Tamara y con Ana, a quienes "adoraba". Una familia, el cual es uno de sus pilares, de la que también ha querido hablar. "Somos una familia muy numerosa y pública, entonces apoyamos las decisiones que toma uno. Soy la que estoy encima, pero siempre apoyamos", añade.
Entre sus cinco hijos, hizo hincapié en Chábeli, la más desconocida, y a quien describe como "la perfecta madre de familia y cuidadora de todos nosotros”. Por otro lado, estaba allí una Tamara que a minutos reía u observaba atrapada en las palabras de su madre. De ella, reconoció que no le expresaba su afecto. “Yo no soy una de esas personas que alaban fácilmente, pero no quiere decir que no esté orgullosísima de ella", dijo.
Fue Tamara precisamente quien intervino cuando su madre relataba cómo conoció a Vargas Llosa, su último amor. Preysler confesó la divertida anécdota de cuando su hija le expresó al premio Nobel: “Oye Mario, ¿tú estás casado?’, a lo que él respondió que sí, y ella le dijo ‘es que me ha chocado que sea la tercera vez que vienes a comer a casa", afirmó entre risas, pero que Falcó quiso matizar aclarando que ella le preguntó directamente por la que era entonces su mujer, Patricia Llosa, para aclarar que él estaba casado.
“A mis queridos hijos, porque han sido y serán el pilar fundamental de mi vida y una fuente constante de alegría”, declaró Isabel Preysler durante la presentación de sus memorias. La socialité filipina se ha decidido, por primera vez, a contar su vida en primera persona, alejándose de rumores y titulares, con el propósito de desmontar los mitos que siempre han rodeado su nombre.