Ana Jara, actriz protagonista junto a Óscar Casas: "He descubierto a un compañero generoso"
Ana Jara estrena hoy ´Me has robado el corazón´ y, con Vanitatis, nos adentramos en la historia de la actriz española que, de la mano de Disney Channel, se convirtió en un fenómeno internacional
Hay trayectorias que parecen escritas al margen de cualquier lógica, como si avanzaran guiadas por una geometría secreta. La de Ana Jara (Valencia, 1995) es una de ellas. Actriz que hoy reúne a casi tres millones de seguidores y que conquistó Latinoamérica y Europa con ´Soy Luna´, relevo directo del fenómeno Violetta en el panorama juvenil de Disney Channel, su historia no se inicia en un set iluminado ni en un teatro consagrado. Nace, en cambio, sobre unas tablas mal ensambladas en la plaza de una apacible localidad conquense: La Cierva. Allí, entre fiestas patronales y luces improvisadas, comenzó a delinearse la intérprete que ahora encabeza ´Me has robado el corazón´, comedia romántica que llega a los cines junto a Óscar Casas.
Ana confiesa con ternura que si aquella niña que ensayaba sus coreografías hubiera sabido que más de dos décadas después protagonizaría una comedia romántica, difícilmente lo habría creído. Y, sin embargo, Vera, su personaje en la película, encarna hoy ese sueño infantil. La trama la enfrenta a Eric (Óscar Casas) y entrelaza un romance con toques de thriller y tensión sostenida: “Si te sumerges en la historia, sientes la adrenalina constante de ¿les pillarán o quizá no…?”, dice Ana, orgullosa de su cómplice de escena.
Sobre Óscar Casas: "Es un compañero generoso y empático"
“Hace unos días, unos jóvenes que salían del visionado de prensa me comentaron que se percibía nuestra conexión. Fue el mejor halago: esa química representa, sin exagerar, gran parte de la película”, relata, recordando los procesos previos al rodaje. La selección no fue inmediata.“Al principio hice pruebas con otros actores, y Óscar con otras chicas. Finalmente nos reunieron para un casting que determinó nuestra propuesta definitiva. Había visto algunos de sus trabajos, pero no nos conocíamos. Descubrí un gran aliado en el set”, añade, transportándose a las jornadas de filmación.
Óscar, dice, es un intérprete generoso y empático. “De él he aprendido muchas cosas, sobre todo la constancia. Yo tiendo a buscar justificaciones; él, por ejemplo, se toma a rajatabla sus rutinas de deporte y, a nivel interpretativo, si algo no le convence, repite la secuencia hasta dominarla. No se salta ni un detalle”.
Muchas de las anécdotas surgidas durante el rodaje parecían superar, por imprevisible y viva, cualquier ficción. “Fuimos a una localidad de Ourense para grabar durante las Farrapadas, una fiesta real en la que se lanzan pañuelos de barro. La secuencia exigía que estuviéramos limpios, y de repente me cayó un trapazo en la cara. Óscar me miró con preocupación, como diciendo: ‘le ha dado fuerte’. Imagínate todos esos trapos volando mientras rodábamos…”, concluye Ana, trasladándonos al caos controlado de aquella jornada.
"Mi madre nos llevaba al teatro y pensaba ¿Esto puede ser un trabajo?"
Ana estrena hoy ´Me has robado el corazón´; en paralelo, también se proyecta en cines ´Coartadas´, de Martín Cuervo, director con quien ya había trabajado en la obra teatral ´Las 3 desgracias´. Y fue, precisamente, el teatro el que transformó la ensoñación infantil en formación sólida y proyecto de futuro.
“A mi madre le fascinaba el teatro. Cuando yo tenía once años, nos llevaba a mi hermano y a mí a ver funciones, y aunque residíamos en Valencia, llegaban algunas obras itinerantes, sobre todo musicales, que me dejaban maravillada. Recuerdo el asombro al comprender que aquellas personas que ocupaban el escenario estaban trabajando, que aquello era un oficio por el que podían ser remunerados. Fue entonces cuando supe con absoluta claridad que eso era lo que quería”, recuerda Ana, con la certeza que solo conceden los momentos fundacionales de una vocación.
"Intenté traer una obra teatral de Argentina a España"
Tal era su devoción por el teatro que, tras regresar de Argentina —donde había cosechado un éxito arrollador del que más tarde nos habla—, adquirió los derechos de una obra que le había fascinado y se propuso traerla a España. Se encargó de la preproducción, montó un equipo de dirección y producción, y volcó en el proyecto toda su energía y convicción.
“Creo que fue una mezcla de inconsciencia y pasión. No sabía exactamente lo que estaba haciendo, pero seguía adelante. Justo antes del estreno llegó la pandemia y no pudimos llevarla a escena. Fue un pequeño fracaso que se me enquistó durante un tiempo; me costaba asumir la magnitud de lo que estaba ocurriendo y, de manera irracional, me culpabilizaba a mí misma. Mentalmente fue duro, hasta que logré colocarlo en su justo lugar y comprender que aquello no estaba en mis manos”, confiesa.
"Disney nos preparó y teníamos el ejemplo del éxito de Violetta"
La palabra “inconsciencia” reaparece cuando recuerda el instante en que decidió tomar un avión rumbo a Argentina, tras haber sido seleccionada para ´Soy Luna´. Tenía apenas diecinueve años. Disney le ofreció la posibilidad de viajar acompañada de sus padres, y ella declinó.
“Necesitaba demostrar que podía valerme por mí misma, tanto profesionalmente como ante mis padres en lo personal. Preferí que llegaran cuando yo ya estuviera asentada allí”, explica, consciente de la fuerza que tienen las referencias. Y las suyas estaban marcadas por otro fenómeno social: Violetta. “Disney nos preparó para aquello desde el principio. Incluso tuvimos un encuentro con todo el elenco de Violetta; yo me uní especialmente a Alba Rico y Diego Domínguez, los dos españoles de la serie”, recuerda. Cuando su madre se preocupaba por aquel billete que la separaba por más de diez mil kilómetros, Ana le mostraba entrevistas de Alba desde Argentina, relatando su experiencia con Violetta. “Cuando finalmente la conocí, le transmití cuánto me había ayudado su ejemplo, no solo a mí, sino también a mi madre”, dice, dejando flotar casi como un espejismo todo lo ocurrido.
"Disney tiene la fórmula para crear productos y saber que serán un éxito"
“Disney tiene una capacidad asombrosa para construir un producto sabiendo que será un éxito. Nos cuidaron mucho, pero ahora, con perspectiva, alucino. No era solo actuar frente a una cámara; cuando iniciamos la gira, aprendías a normalizar actuar en un Wizink o en un Palau Sant Jordi completamente llenos. Todo sucedía tan rápido que apenas tenías tiempo de comprender la dimensión y, al mismo tiempo, el privilegio de lo que estabas viviendo”, reflexiona sobre la gira musical de ´Soy Luna´, que recorrió trece países de Latinoamérica y ocho de Europa.
"Voy a terapia por mantenimiento"
Otra de las herramientas que Disney puso a su disposición fue la ayuda psicológica para preparar al elenco. “En 2015, en España apenas se empezaba a hablar de terapia. Allí estaba plenamente instaurada y normalizada. Disney nos proporcionaba psicólogos, y ha sido algo que nunca he dejado de mantener, teniendo la suerte de poder permitírmelo”, comenta, antes de soltar quizás una de las reflexiones más troncales de toda la conversación: “Siempre digo que voy a terapia por mantenimiento”.
"Aunque hagas un papel en Disney, pueden no encasillarte. Tini es un ejemplo de eso"
Tras años de éxito internacional, regresó a España sin miedo a ser encasillada. “Yo no era ni Tini de Violetta ni Karol Sevilla que interpretaba a Luna, la protagonista. Ellas también continuaron su propio camino; Tini, por ejemplo, ha construido una carrera extraordinaria”, recuerda. Y la propia Ana ha seguido ampliando su recorrido: series como 4 Estrellas, Sequía o Barrio Esperanza de RTVE Play, Bosé para SkyShow, La reina del pueblo en Atresplayer.
Si hay algo que realmente desea, es un papel que visibilice un conflicto social, que dialogue con la realidad. Como dijo Leticia Dolera en los Premios Ondas: “El arte y la comunicación se ponen al servicio de la vida. Las historias nos invitan a reflexionar sobre quiénes somos, qué tipo de sociedad queremos construir. Nos recuerdan que la vida es una búsqueda y que no estamos solos en ella”.
Mientras tanto, Ana encuentra su expresión actoral en proyectos como ´Me has robado el corazón´, concebidos para el disfrute y la desconexión: cine que permite sumergirse en otra historia, dejar la realidad a un lado y disfrutar de la ficción. Porque el cine es ambas cosas: refugio que permite escapar y, cuando se desea, espejo que refleja lo que nos rodea. El cine español ofrece grandes historias, y depende de todos seguir llenando las salas, para que continúe construyendo entretenimiento con sentido, emoción y conciencia.
Hay trayectorias que parecen escritas al margen de cualquier lógica, como si avanzaran guiadas por una geometría secreta. La de Ana Jara (Valencia, 1995) es una de ellas. Actriz que hoy reúne a casi tres millones de seguidores y que conquistó Latinoamérica y Europa con ´Soy Luna´, relevo directo del fenómeno Violetta en el panorama juvenil de Disney Channel, su historia no se inicia en un set iluminado ni en un teatro consagrado. Nace, en cambio, sobre unas tablas mal ensambladas en la plaza de una apacible localidad conquense: La Cierva. Allí, entre fiestas patronales y luces improvisadas, comenzó a delinearse la intérprete que ahora encabeza ´Me has robado el corazón´, comedia romántica que llega a los cines junto a Óscar Casas.