Conseguir que el arroz quede en su punto —ni seco, ni pegado ni excesivamente caldoso— es uno de los retos más habituales en la cocina diaria. Un resultado que parece sencillo, pero que depende en gran medida de los tiempos y del control del fuego.
En este contexto, el chef Joseba Arguiñano comparte una forma de prepararlo que se basa precisamente en eso: ajustar bien los tiempos. "Os voy a enseñar cómo hacer un arroz en su punto, ni seco, ni pegado, ni caldoso", explica en un vídeo difundido en redes sociales.
El proceso comienza con una base sencilla. Primero, rehoga unos ajos en aceite para aportar sabor y, a continuación, añade el arroz, al que da un par de vueltas antes de incorporar el agua. En este caso, utiliza una proporción de "el doble y un poquito más", según sus propias palabras.
A partir de ahí, el punto clave está en la cocción. "Va a ser 20 minutos en total", señala, antes de explicar el método que propone: dividir ese tiempo en tramos de cinco minutos alternando la intensidad del fuego. "Cinco a toda leche, cinco más suave, otros cinco a toda leche y los últimos cinco con el paño encima", detalla.
La elección del arroz y su cocción son clave para conseguir el punto adecuado. (Freepik)
Este último paso, cubrir el recipiente con un paño durante los minutos finales, es el detalle que marca la diferencia en su técnica. Según muestra, permite que el arroz termine de hacerse manteniendo el grano suelto y en su punto.
El resultado, tal y como enseña al final del vídeo, es un arroz seco y separado, listo para acompañar platos sencillos. "Está suelto, bien hecho y en su punto", concluye, sugiriendo además una combinación clásica: huevo frito y tomate para completar un arroz a la cubana.
Conseguir que el arroz quede en su punto —ni seco, ni pegado ni excesivamente caldoso— es uno de los retos más habituales en la cocina diaria. Un resultado que parece sencillo, pero que depende en gran medida de los tiempos y del control del fuego.