Javier Moro se alza como ganador de la 60 edición del Premio Planeta
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Javier Moro se alza como ganador de la 60 edición del Premio Planeta

No hubo margen para demasiadas sorpresas. El escritor madrileño Javier Moro, oculto tras el seudónimo Agustín San José, se alzó ganador la 60 edición del Premio

Foto: Javier Moro se alza como ganador de la 60 edición del Premio Planeta
Javier Moro se alza como ganador de la 60 edición del Premio Planeta

No hubo margen para demasiadas sorpresas. El escritor madrileño Javier Moro, oculto tras el seudónimo Agustín San José, se alzó ganador la 60 edición del Premio Planeta de novela, dotado con 601.000 euros, con la obra "El imperio eres tú". La novela ganadora, presentada bajo el título seudónimo "El emperador del fin del mundo", es una minuciosa crónica de la vida del emperador de Brasil Pedro I, que reinó en la primera mitad del siglo XIX.

En la misma velada literaria en la que se ha otorgado el primer premio, el jurado, integrado por Alberto Blecua, Ángeles Caso, Juan Eslava Galán, Pere Gimferrer, Carmen Posadas, Rosa Regàs y Carlos Pujol ha seleccionado como finalista la novela "Tiempo de arena", de Imma Chacón.

Nada más conocerse el fallo, Javier Moro comentó que la novela ganadora "cuenta una fase de la larga historia de la lucha del hombre por la libertad, en concreto del primer emperador de Brasil, Pedro I, que forjó la independencia de la primera nación", uno de los personajes, ha dicho, "más sorprendentes, pintorescos y originales". Ante Don Felipe, Moro ha recordado que Pedro I era "español, nieto de Carlos IV, digno y glorioso antepasado vuestro", que estuvo siempre del lado de la historia, en una época de monarquías absolutas. Según el autor de "Pasión india", el final de Pedro I, con la guerra civil portuguesa puede ser interpretado como "el preludio de nuestra guerra civil".

Lara congregó a los Príncipes y una corte de políticos en campaña

Estamos en precampaña electoral y se nota en el ambiente. Por eso, en los eventos sociales, los políticos se dejan caer; ya se sabe que la primera regla de la comunicación es dejarse ver. Y si el anfitrión es el presidente del grupo Planeta, José Manuel Lara, no hay más que decir. Lara concedió anoche el sexagésimo premio que lleva el nombre de su grupo, el más importante galardón de las letras españolas, económicamente hablando: son 601.000 euros para el ganador y 150.250 euros para el finalista, un pellizco que, sin duda, también hará feliz a Hacienda, que sacará un buen bocado. 

El resultado de las supuestas deliberaciones del jurado (Alberto BlecuaÁngeles CasoPere GimferrerCarmen PosadasRosa RegàsJuan Eslava Galán y Carlos Pujol) fue una sorpresa relativa, porque antes de que comenzase el acto ya corrían los nombres de Javier Moro como ganador y de Inma Chacón como finalista. O sea, que los rumores, en el Planeta, nunca se equivocan. Y eso que durante la cena se van anunciando periódicamente votaciones y más votaciones sobre las diez novelas finalistas, eliminando las de menor puntuación, hasta que al final quedan dos. Esas dos siempre son presentadas bajo seudónimo. Pero una parte del público ya conoce de antemano incluso quién se oculta tras esos seudónimos. El ganador es, pues, el misterio peor guardado de la velada. 

Los 60 años del premio tuvieron un millar de invitados, pero también unos invitados de lujo: los Príncipes de Asturias y de Gerona, Felipe y Letizia. Por ello era una cena de gala: Señores, traje oscuro; señoras, traje de cóctel. Sin saberlo, al Príncipe le esperaba una sorpresa. El protagonista del libro ganador es, ni más ni menos, que un antepasado suyo: Pedro I de Brasil y IV de Portugal. Resulta que su madre era la Infanta Carlota Joaquina y su abuelo, Carlos IV, circunstancia que el propio Moro le explicó al recoger el premio de sus manos. Pura casualidad. 

En la mesa presidencial, Lara sentó también al presidente del Congreso de los Diputados, José Bono, y al presidente de la Generalitat, Artur Mas, con su esposa, Helena Rakosnik, además de a la ministra Ángeles González-Sinde, a la presidenta del Parlamento catalán, Núria de Gispert, y a la escritora Ángela Becerra. Degustaron ensalada de judías tiernas con magret de pato, foie a las pimientas y langostinos de primero y tronco de rape con salsa al vino blanco, verduritas y legumbres de segundo, para acabar con mozart de chocolate con avellanas caramelizadas de postre, café y mignardises. Para beber, Blanc de Blancs, de Giró Ribot, tinto Viña Heredad, de Segura Viudas, y Aria Brut Nature, también de Segura Viudas. 

Los Príncipes se saltaron el cuantioso aperitivo, servido, como la cena, por Prats Fatjó, la empresa de la que es propietario Joan Gaspart, dedicado ahora a sus negocios y retirado de la primera línea del mundo del fútbol. Un día antes, Lara había convocado una comida de presentación del premio, en el hotel El Palace, el antiguo Ritz, que también regenta Gaspart. El hotelero, como quien no quiere la cosa, vigiló entre bambalinas el desarrollo del evento, antes de desaparecer discretamente. 

Políticos en el escaparate

Pero si algún acto social se puede considerar importante en Barcelona, ésa es la cena oficial de concesión del Premio Planeta. Acuden políticos, empresarios, escritores, economistas, actores, comediantes y toda una variada gama de personajes más o menos populares. Anoche tuvo un peso especial la clase política. Asistieron, por ejemplo, el consejero de Economía, Andreu Mas-Colell; el consejero de Cultura, Ferran Mascarell; el portavoz del Gobierno, Francesc Homs; el alcalde de Barcelona, Xavier Trias; el diputado de CiU Josep Sánchez Llibre; el cabeza de lista del PP por Barcelona, Jorge Fernández Díaz, que fue compañero de mesa y habló largo y tendido con el ex ministro Eduardo Zaplana, incluso tras acabar la velada; el ex diputado popular Enrique Lacalle, al que los rumores apuntan como uno de los beneficiados si el PP gana las elecciones el 20-N y que, afirman, ya está labrándose un buen cargo. 

Incluso acudieron los que estaban y ya no están, al menos de momento: el ex alcalde Jordi Hereu y el ex presidente José Montilla, que el 20-N intentará ganarse la plaza de senador; o el ex secretario general de ERC, Joan Ridao. Por cierto, Montilla y Homs, dos universos distantes años luz, coincidieron en la entrada del evento. Resulta que fueron de los primeros en llegar y se vieron abocados a un tête-à-tête que, con todo, acabó siendo de una cordialidad inusual. 

Pero a todos les ganó la partida el escritor Eduardo Mendoza. Fue el más madrugador, la primera personalidad en llegar a la cita. Y es que la noche le trae agradabilísimos recuerdos, por algo ganó los 600.000 euros el año pasado. Había una nutrida representación de las letras. Desde Fernando Delgado hasta Leopoldo Abadía, pasando por Nativel PreciadoAna María Matute o Fernando Schwartz

La ex ministra Anna Birulés fue una de las más activas en la velada. Y la más rápida. A los pocos segundos de dar por terminado el acto, abordó al Príncipe con quien departió como viejos amigos. A saludar a los invitados de lujo acudieron también los Tous, dueños del imperio de joyería, aunque tuvieron que esperar a que Felipe acabase de hablar con el televisivo Manel Fuentes, que, por cierto, compartió mantel con viejos conocidos suyos, como Julia Otero Àngel Casas

No dejaron de asistir Patricia Rato y Pepe Sancho, dos rostros que se han convertido en asiduos del evento. Como Judit Mascó y su marido. O como Nuria Roca y Marta Robles, que departieron largamente durante los aperitivos 

Pero si de la literatura y la comunicación hubo una nutrida representación, del mundo económico y empresarial hubo una avalancha. El presidente de Abertis -y asesor económico de Artur Mas-, Salvador Alemany, repitió asistencia, lo mismo que Liliana GodiaCarlos CuatrecasasJosep Oliu (presidente del Banco Sabadell, donde Lara tiene metido un buen fajo en acciones); Pedro Fontana, que compagina su despacho en Áreas con otro en Esade, cuyo Patronato preside; Carlos Tusquets, presidente de Banco Mediolanum y miembro del consejo asesor económico de Mas; o el cabeza visible del grupo Metrópoli, José María Xercavins

El acto comenzó poco después del inicio del partido que enfrentaba, a pocos centenares de metros de allí, al FC Barcelona con el Racing de Santander. Pero ello no fue obstáculo como para que el director general azulgrana, Antoni Rossich, cambiase las frías gradas del estadio por las sillas revestidas del Palacio de Congresos. Lógico, si se tiene en cuenta que Rossich había consejero delegado de la división internacional del grupo Planeta hasta hace poco más de un año. Los vicepresidentes Javier Faus yCarles Vilarrubí también se ausentaron del estadio para acompañar a Lara, pero no así Sandro Rosell, que no tuvo más remedio que atender a sus obligaciones como presidente del Barça y hacer de anfitrión en el Camp Nou. Menos mal que el Barça cumplió y le dio otra alegría con un rotundo 3-0 frente a los cántabros. 

Harto de problemas legales

Al final, cuando ya había pasado de largo la medianoche, Javier Moro e Inma Chacón comparecieron ante la prensa. El madrileño, sobrino de Dominique Lapierre, habló de su libro, El imperio eres tú, que narra la historia de Pedro I, el primer emperador del Brasil, un pintoresco y mujeriego personaje, “un hombre que luchó por la libertad, que independizó Brasil, un amante fogoso, pero también un marido terrible”. Y es que, esta vez, quiso escribir sobre alguien muerto. La última protagonista de sus libros, Sonia Gandhi, esposa del asesinado Rajiv Gandhi y epicentro de la novela El sari rojo, intentó hacerle la vida imposible. “Me echó encima toda la batería de sus abogados, a pesar de que no había nada que pudiera considerarse delictivo en lo que contaba”. Con Pedro I de Brasil y IV de Portugal, no tendrá ese problema: murió en 1834. 

La obra de Inma Chacón (hermana gemela de la fallecida poetisa Dulce Chacón), titulada Tiempo de arena, trata de la historia de tres hermanas a finales del siglo XIX y principios del XX que han de vivir en una época en la que a las mujeres se les niegan los derechos.