Charisse Verhaert: la novia que no quería ser modelo
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Charisse Verhaert: la novia que no quería ser modelo

Estos días ha salido a la luz la firma del vestido de novia con el que la modelo Charisse Verhaert llevará al altar a Julio José

Foto: Charisse Verhaert: la novia que no quería ser modelo
Charisse Verhaert: la novia que no quería ser modelo

Estos días ha salido a la luz la firma del vestido de novia con el que la modelo Charisse Verhaert llevará al altar a Julio José Iglesias: Manuel Mota. Ha sido uno más de los detalles publicados en la prensa desde que se conociese que, por fin, la pareja contraerá matrimonio en España antes de que finalice el año. La enfermedad de Miguel Boyer, marido de la madre del novio, ha sido uno de los impedimentos a la hora de pensar en una boda.

No viene de nuevas el anuncio. Ya en 2010 Verhaert aseguró que se casaba de forma inminente con Julio José pero el enlace no acababa de llegar nunca. Poco o muy poco se sabe de la modelo que robó el corazón de Julio José Iglesias allá por 2004 en Miami, donde ambos vivían.

Charisse nació en 1982 en la localidad holandesa de Wilrijk, un distrito de la ciudad de Amberes en Flandes. Cuando tenía 15 años ya destacaba por su alta estatura y su larga melena rubia. Un día, mientras iba del colegio a su casa, se decidió a ir de compras. Fue entonces cuando la cazatalentos de una agencia, al más puro estilo Hollywood, la descubrió. Enseguida le pidió hacer unas pruebas de fotogenia que la acabaron encaminando al mundo de la moda. Ella empezó a reir, como dijo más tarde en varias entrevistas, incapaz de imaginarse a sí misma como una modelo.

En apenas unos meses ya se encontraba formando parte de Dominique, una agencia que había nacido cuando ella apenas contaba con tres años de edad. Toda modelo belga que se precie de serlo ha pasado por la agencia donde Verhaert dio sus primeros pasos profesionales. Sin embargo, ella aún no se consideraba una modelo profesional, como declararía en posteriores entrevistas. En el plazo de esos meses también firmó contrato con la agencia Elite Model. Era tan solo una niña jugando a ser modelo.

Fue en Paris, donde se quedaba en el apartamento de un amigo, donde hizo su primera entrevista a los 18 años.  El periodista que acudía a entrevistarla se quedó boquiabierto con el apartamento que le habían dejado unos amigos para residir: estaba en una de las zonas más exclusivas de París y, en principio, pensó que era de ella. Sin embargo, solo se alojaba allí de forma esporádica para un trabajo, y reconocía que con su propio dinero jamás hubiese podido costear algo así-

En aquella entrevista con la publicación Ché  ya sabía bien lo que era el mundo de la moda: “Si me encuentro con chicas de 18 años, he de darme cuenta de que nunca más viviré en su mundo de pensamientos. He pasado por mucho y he visto demasiado…una pena” le contaba con resignación, como habiendo aceptado las reglas de un juego capaz de robar juventudes de forma cruel. Por entonces ya no dependía de su madre, la que la convenció a la hora de pasar las primeras pruebas fotográficas cuando tenía 15 años.

En 2002 se produjo su salto definitivo a Estados Unidos, ya que se fue a vivir a Miami recién salida de la adolescencia. Allí decidió seguir yendo a la universidad y seguir con su preparación en el mundo de la moda, firmando un contrato como modelo con Ford Models. La niña que declaraba en París sentirse”tímida” ante las fotografías en ropa interior empezaba a convertirse en una mujer que, poco tiempo después, conoció al hijo mayor de Julio Iglesias.

Por aquel entonces, Julio José tenía varios puntos en común con Charisse. Antes que cantante o participante en Tu cara me suena, el hijo ‘no famoso’ (ese honor parece tenerlo Enrique) de Julio Iglesias había sido descubierto como modelo por el fotógrafo Bruce Weber. Así que el romance se inició partiendo de esa base en común: la de dos jóvenes que saben lo que es estar en el ojo del huracán desde una edad temprana.

En los años del noviazgo resulta curioso el ir y venir de aplazamientos de boda y también la cada vez más ascendente popularidad de la modelo belga. “Julio José va a ser un padre perfecto” aseguró a Diez Minutos hace más de un año en una de esas entrevistas en las que la boda se veía en un horizonte que acabó resultando lejano.

Charisse ha encajado como un guante en la familia de su novio. Hace poco, en diciembre de 2011, se la pudo ver visitando un mercadillo londinense en una zona céntrica de Madrid junto a Ana Boyer, hermana de Julio José. Las dos se declaraban incondicionales de la moda british. El caso es que el compañerismo entre las dos jóvenes era claro a la vez que Julio José vivía su momento de más alta popularidad gracias al programa Tu cara me suena.

Ahora que parece que la boda ya va bien encaminada, Charisse parece contenta de que las profesiones de ambos los hagan coincidir para poder darse el ‘sí, quiero’. Y ahora que su rostro aparece en las revistas de medio mundo, seguro que se acuerda de aquella tarde en la que alguien le preguntó a una niña de 15 años si quería ser modelo.