La técnica que debes usar con las personas que te ridiculizan en público o en privado, según la psicología
A nadie nos gusta que se burlen de nosotros o nos dejen en ridículo, con estos consejos podrás aprender a mantener la calma y a actuar de la mejor manera
La sensación que nos deja una humillación es difícil de digerir, ya que sentimos que nuestra dignidad ha sido pisoteada, algo que puede generarnos una gran frustración y dolor. Algunas personas responden con ira, otras con tristeza y algunas intentan devolver el agravio.
Pero no todas las respuestas son adecuadas, por lo que saber cómo gestionar unahumillacióncon inteligencia emocional nos permite proteger nuestra autoestima y evitar que nos afecte.
No es fácil aguantar una humillación. (Pexels)
Aunque en el momento en que nos hayan ridiculizado resulte complicado no perder los nervios, aprender a manejar este tipo de experiencias nos ayudará a afrontarlas con mayor seguridad en el futuro.
Cuando nos ridiculizan, es normal que nos invadan emociones intensas. En estos casos, actuar impulsivamente puede empeorar la situación, por lo que lo mejor es darse un momento para reflexionar antes de responder.
Lo más acertado es reflexionar antes de actuar. (Pexels)
Aunque el comentario o la actitud de la otra persona nos haga sentirnos heridos, no siempre tiene una intención de ataque directo. Puede que quien nos ridiculizó simplemente estuviera teniendo un mal día o que tenga ese comportamiento habitual de desconsideración hacia los demás.
Una forma efectiva de reaccionar es mostrar sorpresa en lugar de enfado. Muchas veces la persona que nos ha dejado en evidencia no es consciente de haberlo hecho y, si lo es, nuestra actitud lo dejará desprevenido.
No caer en la venganza. (Pexels)
Reflexionar sobre la posible motivación de quien nos humilló nos ayuda a poner la situación en perspectiva. Comprender el trasfondo de su comportamiento o su situación personal puede ayudarnos a no interiorizar la humillacióncomo algo personal.
Aunque el deseo de venganza sabemos que está ahí, los psicólogos aconsejan evitar tomar represalias, ya que estassolo alimentan el conflicto y pueden hacer que terminemos en una situación aún peor. Recuerda que no reaccionar con agresividad no significa ser débil.
Pero, sin lugar a dudas, una de las mejores estrategias que podemos tomar es no permitir que lo sucedido nos afecte más de lo necesario. Las palabras de los demássolo tienen poder sobre nosotros si les damos importancia.
Si la persona que nos ridiculiza es alguien cercano como un amigo o un compañero de trabajo, lo mejor es establecer distancia e, incluso, alejarnos de esa persona para preservar nuestra salud mental y emocional. Recuerda que manejar la humillación con inteligencia emocional nos ayuda a fortalecer nuestra autoestima y a no permitir que los comentarios de los demás definan nuestra valía.
La sensación que nos deja una humillación es difícil de digerir, ya que sentimos que nuestra dignidad ha sido pisoteada, algo que puede generarnos una gran frustración y dolor. Algunas personas responden con ira, otras con tristeza y algunas intentan devolver el agravio.