Logo El Confidencial
FAMILIAS REALES

Tessy de Luxemburgo, la infanta Cristina y otros royals que perdieron sus títulos

Tras la noticia de que Tessy dejará de ser princesa el próximo 1 de septiembre, analizamos otros royals que han perdido sus títulos

Foto: La infanta Cristina en una imagen de archivo. (Limited Pictures)
La infanta Cristina en una imagen de archivo. (Limited Pictures)

Ya hay sentencia de divorcio para Louis y Tessy de Luxemburgo. El matrimonio se separó en 2017, pero no ha sido hasta esta misma semana cuando se ha conocido la decisión del juez. Cuestiones económicas aparte (que puedes leer pinchando aquí), lo que llama realmente la atención es que los grandes duques le han dado un plazo de cinco meses a su exnuera para que deje de utilizar el título de princesa. Así pues, a partir del 1 de septiembre la ex de Louis pasará a ser conocida simplemente como Tessy Anthony, su apellido de soltera.

Eso sí, le dejan añadir el Nassau (siendo el completo Tessy Anthony de Nassau) para compensar esa retirada de título. Cuando Louis y Tessy se casaron en 2006 teniendo ya un hijo de medio año, el príncipe decidió renunciar a sus derechos dinásticos y se acordó que ni ella ni sus hijos tendrían título real. Pero en 2009, el gran duque quiso tener un detalle con ella y sus dos nietos, Gabriel y Noah, y les dio a los tres los títulos de príncipes, con tratamientos de Altezas Reales, por lo que desde ese día era conocida como su alteza real la princesa Tessy de Luxemburgo, princesa de Nassau y de Borbón-Parma, una dignidad a la que dirá adiós en poco tiempo.

Tessy y Louis de Luxemburgo con sus hijos en una imagen de archivo. (Getty)
Tessy y Louis de Luxemburgo con sus hijos en una imagen de archivo. (Getty)

No es Tessy la única que ha renunciado o se ha visto obligada a renunciar a sus títulos. El ejemplo más cercano que tenemos es el de la infanta Cristina. A pocos días de cumplirse su primer año como Rey y en un golpe de efecto, la Casa Real comunicó la decisión de Felipe VI de revocar a su hermana el título de duquesa de Palma, que le fue concedido por su padre, don Juan Carlos, con motivo de su boda con Iñaki Urdangarin. Su implicación en el caso Nóos provocó que el monarca decidiera tomar este paso no exento de polémica. Y es que al día siguiente se filtró una carta de la Infanta a su hermano en la que ella le ofrecía su renuncia. Al final no se aclaró quién de los dos tomó la decisión.

Como consecuencia a la revocación de Cristina, Iñaki Urdangarin también perdió el título de duque de Palma. También Jaime de Marichalar vivió algo parecido en 2009. Al igual que a Cristina, don Juan Carlos entregó a la infanta Elena el ducado de Lugo por su matrimonio. Al divorciarse la pareja, Marichalar perdió el tratamiento de duque de Lugo del que había disfrutado hasta entonces.

La infanta Elena y Marichalar. (EFE)
La infanta Elena y Marichalar. (EFE)

En la familia británica son tantos los divorcios que se han vivido que toman la decisión sobre qué hacer con los títulos según el caso. Por ejemplo, con Sarah Ferguson se decidió que tras su separación del príncipe Andrés pasara de ser conocida como la duquesa de York a Sarah, duquesa de York. Un cambio mínimo pero que ahí está. Algo parecido ocurrió con Lady Di. Durante su matrimonio con Carlos fue tratada como su alteza real la princesa de Gales y tras el divorcio en 1996 como Diana, princesa de Gales.

Otro divorcio que trajo consigo cambios en los títulos fue el del príncipe Joaquín de Dinamarca y Alexandra Manley. Tras su boda en 1995, Alexandra se convirtió en su alteza real la princesa Alexandra de Dinamarca. Su divorcio en 2005 fue un auténtico mazazo para la reina Margarita, quien quería muchísimo a su hasta entonces nuera y, aparte de dejarle una tiara y una casa, le concedió el título personal de condesa de Frederiksborg, además de no retirarle el tratamiento de Alteza Real a no ser que se volviera a casar. En 2007 Alexandra volvió a pasar por el altar con el fotógrafo Martin Jorgensen -del que ya está divorciada- y pasó a ser conocida solamente como Alexandra, condesa de Frederiksborg.

Alexandra y Joaquín. (Getty)
Alexandra y Joaquín. (Getty)

Tres de las cuatro hermanas del rey Carlos Gustavo de Suecia tuvieron que despedirse de su tratamiento de Alteza Real. ¿El motivo? Margaretha, Désirée y Christina tuvieron matrimonios morganáticos -la unión realizada entre dos personas de rango social desigual-, por lo que perdieron esa dignidad aunque por cortesía se les dejó seguir utilizando el título de princesa. Tan solo Birgitta se casó con alguien de su estatus, el príncipe Johann George de Hohenzollern, por lo que sí mantuvo el tratamiento de Alteza Real y es la única de las cuatro hermanas que sigue presente en la línea de sucesión al trono sueco.

Pero el caso más sorprendente es el de Japón. Y es que todas las mujeres de la familia real pierden su título si no se casan con un noble. Eso sí, para compensar se les otorga una gran cantidad de dinero. Así le ocurrió recientemente a Ayako, que se casó con un 'plebeyo' el pasado mes de noviembre y desde entonces ya no es conocida como princesa, sino simplemente como Ayako Moriya (el apellido de su marido).

La boda de Ayako. (Reuters)
La boda de Ayako. (Reuters)

Casas Reales

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
2 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios