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NOVIOS REALES

De Fernando León a Jesús Rollán y Álvaro Bultó: los amores de la infanta Cristina

Desde que abandonó el núcleo familiar con 25 años hasta que le dio el 'sí, quiero' a Iñaki Urdangarin, la hija del rey Juan Carlos ha conocido el amor en varias ocasiones

Foto: Álvaro Bultó. (Cordon Press)
Álvaro Bultó. (Cordon Press)

La infanta Cristina ha sido, de los tres hermanos Borbón Grecia, la que supo mantenerse más alejada del interés mediático. Al ser la mediana de la familia, atrajo menos atención y creció pensando que podía pasar desapercibida. Si no hubiera sido por los escándalos y tropelías del caso Nóos, que la llevaron a sentarse en el banquillo de los acusados, su vida habría estado marcada por la rutina. Madre de familia de cuatro hijos con un marido deportista, guapo y triunfador y un trabajo a tiempo parcial que la permitía dedicarse a sus cosas. Este era el perfil público.

Fue la primera de los hermanos que se independizó de la unidad familiar siendo soltera. Nunca se había visto una cosa así en Zarzuela. El envoltorio elegido para dar forma a esa decisión fue el Campeonato Mundial de Vela adaptada que se iba a celebrar en Barcelona tras finalizar las Olimpiadas del 92. Tenía 25 años y esa independencia elegida tenía un trasfondo amoroso en forma de Fernando León, un canario rubio, de ojos azules y al que había conocido en un curso de vela. Él como profesor, ella como alumna. De esta relación se sabe muy poco. Se movían en grupo en Barcelona y por lo tanto no llamaban la atención.

Alexia y Carlos Morales. (Getty)
Alexia y Carlos Morales. (Getty)

Uno de los intermediarios de este primer romance fue Carlos Morales, que se casaría años después con la prima Alexia. León y Morales eran canarios y compartían regatas de alto nivel e iniciativas para promocionar el turismo náutico. En aquellos meses hubo una cortina de humo promoviendo una supuesta relación de la infanta con Felipe (actual rey de los belgas), que pasaba temporadas en España. Esta alternativa nunca fue real, igual que la supuesta atracción hacia Cayetano Martínez de Irujo. Si hubo algo, fue flor de un día, igual que la idas y venidas con el actor Juanjo Puigcorbé o José Luis Doreste. Al vivir en Barcelona sus amoríos tenían menos transcendencia mediática.

Y si el regatista León fue la excusa para marcharse de casa, Álvaro Bultó fue la confirmación del primer amor serio de la duquesa de Palma.

Álvaro Bultó, en una imagen de archivo. (Cordon Press)
Álvaro Bultó, en una imagen de archivo. (Cordon Press)

Fue en Baqueira donde se vieron por primera vez. En una cena hubo química y en las pistas, también. Hasta que la infanta decidió llamarlo para quedar. De vuelta a Barcelona comenzaron a verse: unas veces en San Antonio, la finca familiar en Tarragona, o en el piso de la infanta en el barrio de Sarrià. Como buen aventurero que era, le ofrecía planes de ocio muy diferentes a los que estaba acostumbrada. Llegaron a practicar rafting ante el horror de los escoltas. Pero la historia, que duró tres años, no puedo ser. La infanta era una mujer muy celosa y Bultó era un hombre muy extrovertido con gran éxito entre las mujeres y además era muy complicado compaginar agendas. El aventurero pasaba mucho tiempo fuera de Barcelona y la novia llevaba muy mal esa actividad donde era él quien marcaba las citas.

Álvaro Bultó fallecía el 23 de agosto de 2013 y para la exduquesa de Palma fue una tristísima noticia. Su relación no funcionó, pero mantuvieron siempre el contacto.

Pasión por el deporte

Después llegaría a la vida de Cristina Jesús Rollán. Se licenció como ingeniero agrónomo aunque su verdadera pasión era el waterpolo. Fue portero de la selección española que se alzó con la medalla de plata en las olimpiadas del 92 y medalla de oro en Atlanta 96. Precisamente en este lugar fue donde la infanta se percató de que no había nada que hacer. Rollán tenía novia y no quiso entrar en el juego amoroso de la hija de los Reyes de España. Quedaron como amigos. El portero del equipo de waterpolo murió en el 2006 de una manera trágica a los 37 años.

El waterpolista Jesús Rollán. (Cordon Press)
El waterpolista Jesús Rollán. (Cordon Press)

Fue entonces cuando la infanta Cristina se fijó en un muchacho alto, rubio, de ojos azules y con el mismo perfil físico que Bultó y Fernando León. Preguntó quién era el sujeto en cuestión y le dijeron que un chico vasco que vivía en Barcelona y se dedicaba al balonmano. Era íntimo de Rollán y fue este quien los presentó.

El definitivo

Iñaki Urdangarin tenía novia y, según se dijo en aquel momento, con planes de futuro para casarse. La infanta irrumpió como un ciclón en la relación y Carme Camí se enteró de que su pareja se había comprometido con Cristina de Borbón en el gimnasio, donde corría en la cinta mientras miraba la televisión. Fue tal el shock que la tuvieron que atender ante el ataque de ansiedad que había sufrido.

La infanta Cristina e Iñaki Urdangarin. (Getty)
La infanta Cristina e Iñaki Urdangarin. (Getty)

La historia con Iñaki fue la gran apuesta y la infanta Pilar, la que confirmó, sin querer, la noticia. A partir de ese momento hubo que controlar la situación y desde Zarzuela se puso en marcha la 'operación boda'. El 3 de mayo de 1997 se celebró la petición de mano, a la que acudieron las familias directas de los novios. Ese día se fijo la fecha de boda para cinco meses después: el 4 de octubre se casaban en la catedral de Barcelona. Iñaki tenía 29 años y Cristina, 31.

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