La crisis que atraviesa la Familia Real noruega ha puesto al límite a casi todos sus integrantes. “Quisiera expresar mi más profundo pesar por mi amistad con Jeffrey Epstein. Es importante disculparme con todos por haberos decepcionado. Algunos mensajes intercambiados entre Epstein y yo no reflejan la persona que quiero ser. También pido disculpas por la situación en la que he puesto a la Familia Real, especialmente al rey y a la reina”, ha declarado Mette-Marit. A esto se suma el proceso judicial de su hijo, Marius Borg, acusado de 38 delitos, un caso que apunta a prolongarse en el tiempo.
Sin embargo, por primera vez, la princesa Marta Luisa no aparece en ningún conflicto. Alejada de los focos desde que publicase su documental en Netflix, disfruta de la vida familiar junto a su hija Leah Isadora y su marido, el chamán Durek Verrett. Aunque no todo es felicidad, ya que ha fallecido la suegra de la princesa.
Durek y Marta Luisa el día de su boda. (EFE)
“Este fin de semana, Veruschka Urquhart había fallecido, a la edad de 82 años”, explicaba el diario Se Og Hør. Aunque nacida como Sheila Farmer, pero adoptó el nombre de Veruschka Urquhart tras su divorcio. A lo largo de su larga vida, tuvo cinco hijos: tres niñas y dos niños. “La hermosa mujer, de origen noruego, quería que algunas de sus cenizas se esparcieran sobre el agua en Oslo para poder regresar a sus raíces”, añaden.
Una noticia ante la que tanto Durek como Marta Luisa se mostraron indiferentes, ya que no mantenían un vínculo estrecho con ella. De hecho, ella lamentaba no tener ya contacto con su hijo, con quien, según publicó Se og Hør, discrepaba profundamente sobre el rumbo que estaba tomando su vida, una diferencia que terminó por romper la relación entre ambos.
Durek Verret ha perdido a su madre. (EFE)
La distancia era tal que, aunque suegra y nuera llegaron a hablar por teléfono, nunca se conocieron en persona y Veruschka no fue invitada a la boda de la pareja, celebrada a finales de agosto de 2024. A ese enlace sí asistieron los reyes Harald y Sonia de Noruega, pese a que también habían mostrado su oposición a la relación.
Aunque vivieses distanciados, compartían un relato marcado por los poderes espirituales y la controversia. Ella aseguró que Durek heredó sus dones, aunque sostuvo que él los ha desviado “hacia la manipulación, alejándose de la búsqueda de la luz divina y del servicio al bien común”, recogía el diario. Veruschka llegó incluso a predecirle que se casaría con una princesa de Noruega, una profecía que él nunca tomó en serio y que terminó cumpliéndose de forma tan sorprendente.
La pareja se casó en 2024. (EFE9
Como consecuencia de esas declaraciones, realizadas a pocos días de su boda, Durek tomó una decisión drástica: amenazó con llevar a su madre ante los tribunales si no cesaba en sus declaraciones públicas sobre él. En la carta enviada, se advertía: “Hemos sido informados de que usted ha realizado y continúa realizando afirmaciones difamatorias, falsas y provocadoras que perjudican el buen nombre y la reputación del chamán, quien niega categóricamente todas esas declaraciones”.
Aquella fue la última comunicación entre madre e hijo, dejando al descubierto la profunda ruptura que los separaba. Tras su fallecimiento, él ha optado por guardar silencio, aunque no se ha distanciado por completo de su familia, ya que mantiene el contacto con una de sus hermanas y con un hermano, ambos presentes en su boda. No obstante, su mayor apoyo es su sobrina Alexandria, quien actúa como su manager. Precisamente este fin de semana celebraba su cumpleaños, ocasión que aprovechó para dedicarle un extenso y emotivo mensaje en el que expresaba su gratitud y admiración por ayudar “a que todo esto sea posible y para que yo pueda seguir apoyándolos a todos ustedes”.
La crisis que atraviesa la Familia Real noruega ha puesto al límite a casi todos sus integrantes. “Quisiera expresar mi más profundo pesar por mi amistad con Jeffrey Epstein. Es importante disculparme con todos por haberos decepcionado. Algunos mensajes intercambiados entre Epstein y yo no reflejan la persona que quiero ser. También pido disculpas por la situación en la que he puesto a la Familia Real, especialmente al rey y a la reina”, ha declarado Mette-Marit. A esto se suma el proceso judicial de su hijo, Marius Borg, acusado de 38 delitos, un caso que apunta a prolongarse en el tiempo.