Las claves del nuevo retrato oficial de Harald de Noruega por su cumpleaños: sin Mette-Marit y en plena crisis reputacional
El posado, limitado al rey, su hijo y la futura reina, llega cuando la familia atraviesa semanas complicadas y subraya visualmente la cadena dinástica y el futuro de la institución
El nuevo retrato oficial de Harald de Noruega por su 89º cumpleaños. (Instagram / @detnorskekongehus)
Harald de Noruega cumple 89 años en un momento incómodo para la monarquía del país. Probablemente uno de los más delicados de los últimos años. Desde hace unas semanas, la institución vive una enorme presión mediática por el juicio contra Marius Borg, el primogénito de la princesa Mette-Marit. Como era de esperar, este proceso judicial ha salpicado, de lleno, la imagen pública de la familia. Pero no solo eso. A este escándalo, que ha hecho correr ríos de tinta en la prensa internacional, se suma el vínculo —en el pasado— de la esposa del príncipe Haakon con Jeffrey Epstein.
En este contexto, el nuevo retrato de Harald de Noruega no deja lugar a interpretaciones ingenuas: el rey posa únicamente junto a su hijo, el príncipe heredero Haakon, y la princesa Ingrid Alexandra. Además, como se puede ver, la composición de la imagen está pensada al milímetro. El monarca aparece sentado en el centro, ocupando el único asiento y marcando visualmente la autoridad. Haakon de Noruega y su vástago permanecen de pie detrás, formando una estructura estable alrededor del soberano. Eso sí, el gesto más significativo es la mano de la joven apoyada en el hombro de su abuelo, con el que introduce cercanía familiar y una lectura de continuidad generacional.
Harald de Noruega junto al príncipe Haakon y la princesa Ingrid Alexandra. (Instagram / @detnorskekongehus)
El vestuario sigue esa línea de sobriedad. Los tres han optado por trajes oscuros y formales. Sin condecoraciones, uniformes ni elementos ceremoniales que puedan convertir la imagen en algo protocolario. Harald de Noruega lleva corbata rosa, un detalle que suaviza la imagen. Por su parte, el príncipe Haakon ha elegido un azul claro neutro y la princesa Ingrid aparece con un conjunto oscuro sencillo y sin joyería llamativa. En sí, el conjunto transmite normalidad y una cierta idea de institucionalidad moderna, muy propia de las monarquías escandinavas, donde el exceso visual suele evitarse hasta en los retratos oficiales.
La monarquía noruega, en jaque
Más allá de los detalles, lo relevante es el encuadre institucional de la imagen. No aparecen ni la reina Sonia ni la princesa Mette-Marit. Lo que reduce la imagen a la cadena sucesoria estricta: rey, heredero y futura reina. Cabe apuntar que, como señalan desde Casa Real noruega, la instantánea fue tomada "a principios de este invierno en conexión con la celebración del cumpleaños de la princesa". Es decir, cuando aún no se habían publicado los correos electrónicos entre la esposa del príncipe Haakon y Jeffrey Epstein. Así, la fotografía funciona como un recordatorio visual de que, pese a todo, la línea de sucesión permanece clara y definida.
El príncipe Haakon con la princesa Mette-Marit y Marius Borg. (Gtres)
Como decíamos, estos dos escándalos —el de Marius Borg y el de la princesa Mette-Marit— han motivado que la corona noruega viva su mayor crisis reputacional en mucho tiempo. Ambos casos han dañado la percepción pública y han obligado a la Casa Real a moverse con más cautela de la habitual en su comunicación. De ahí que busquen reforzar la visibilidad de Ingrid Alexandra. También se puede ver que intentan mantener la imagen institucional centrada en Harald y Haakon para poner el foco en la línea sucesoria más estable y menos expuesta a las polémicas.
Harald de Noruega cumple 89 años en un momento incómodo para la monarquía del país. Probablemente uno de los más delicados de los últimos años. Desde hace unas semanas, la institución vive una enorme presión mediática por el juicio contra Marius Borg, el primogénito de la princesa Mette-Marit. Como era de esperar, este proceso judicial ha salpicado, de lleno, la imagen pública de la familia. Pero no solo eso. A este escándalo, que ha hecho correr ríos de tinta en la prensa internacional, se suma el vínculo —en el pasado— de la esposa del príncipe Haakon con Jeffrey Epstein.