A la venta la mansión que fue el hogar familiar de Carolina de Mónaco y Ernesto de Hannover
A 50 kilómetros de París, la ‘Manoir du Mée’ fue comprada por Carolina de Mónaco en 1998 y allí vivió con su marido Ernesto de Hannover y sus hijos durante 6 años. En 2009 dejaron de convivir y en 2010 la vendió
Hay un dicho que es “si las paredes hablaran…” que es una forma más coloquial para sugerir que un lugar ha sido testigo de secretos, historias o encuentros más que llamativos y que, de revelarse, darían mucho que hablar. Ese es el caso de la mansión ‘Manoir du Mée’. Ubicada a tan solo 50 minutos de París, en Le Mée-sur-Seine, esta majestuosa construcción de 500 metros cuadrados vuelve a estar a la venta por nada menos que 2,7 millones de euros.
Más allá de sus características arquitectónicas -de las que ahora hablaremos- el encanto de esta casa reside en lo que guarda en su recuerdo, de lo que se vivió entre sus paredes. En el propio portal inmobiliario en el que se anuncia se presume de ello como atractivo de esta casa destacando que anteriormente fue propiedad de Karl Lagerfeld y posteriormente a su buena amiga Carolina de Mónaco. “La propiedad trasciende el simple concepto de bien inmueble. Ha servido como residencia, hogar familiar y espacio creativo”, destacan.
Hablar del tiempo de Karl Lagerfeld es más fácil de hacerlo públicamente en un sitio web así que del de la princesa monegasca. “Karl Lagerfeld realizó varias sesiones fotográficas para Chanel en los jardines, situando así la finca en un contexto histórico más amplio, entre la moda, el arte y el patrimonio”, dicen de la vida del que fuera director creativo de Chanel. También varios desfiles precisamente de la ‘maison’ francesa.
La de Carolina de Mónaco fue, en cambio, algo menos glamurosa y un poco más controvertida. La hermana de Alberto II y Ernesto de Hannover compraron esta propiedad en 1998. Poco después, un 23 de enero de 1999, se darían el ‘sí, quiero’. La hija de Grace Kelly ya estaba embarazada de la primera y única hija del matrimonio, Alexandra de Hannover, que nacería el 17 de julio de ese mismo año.
El matrimonio vivió allí durante 6 años y esta fue la casa que acogió los primeros años de la única hija de Carolina de Mónaco que ostenta el título de princesa. De hecho, medios como ‘Point de Vue’ aseguran que en sus paredes todavía cuelgan algunos dibujos que hizo esta cuando era niña. El matrimonio entre Carolina y Ernesto, como bien es sabido, hizo aguas y la convivencia llegó a su fin en 2009, aunque nunca llegaron a divorciarse oficialmente.
En 2010, Carolina de Mónaco vendía la propiedad dejando atrás muchos recuerdos y en su interior muchos objetos personales. Años más tarde, en 2017, ‘Le Parisien’ publicaba una entrevista con Anne-Lise Schaich, directora de una productora, contando algunos detalles hasta entonces desconocidos de la ‘Manoir du Mée’ a raíz de haber rodado en la propiedad la película ‘Enchantées’ en agosto de aquel año.
“Cuando Anne-Lise me pidió que alquilara la mansión para una película, acepté de inmediato”, decía Patrick Morel, quien le había comprado a Carolina de Mónaco la mansión. Según recoge este último medio mencionado, durante los días de rodaje las actrices Alice David y Charlotte Gabry durmieron en las antiguas habitaciones que un día fueron de Carolina y Ernesto, también de Alexandra y Carlota Casiraghi.
“El despacho del príncipe de Hannover se convirtió en una sala de reuniones y sus dos coches, que se encontraban en la propiedad, se utilizaron en algunas escenas”, contaban también. Dos años después, en 2019, su propietario tenía previsto convertir la mansión en un pequeño hotel.
Ahora esta mansión puede ser de cualquiera que pueda hacerse con una inmueble valorado en 2,7 millones de euros. Esta propiedad cuenta con una superficie habitable de unos 500 metros cuadrados construida en una parcela de unos 5.000 destaca por ser muy luminosa gracias a los enormes ventanales de estilo francés.
En su interior en cuanto a zonas comunes se dispone de “una cocina espaciosa, un comedor con vistas al parque, salones” así como “un espacio más íntimo que incluye una sala de juegos, bar y una biblioteca con chimenea”. En la planta de arriba, destinada al descanso, hay 7 habitaciones, cada una con su propio baño en suite y vestidor.
Construida en el siglo XVIII, pese al paso del tiempo y el cambio de propietarios, todos ellos han mantenido su esencia histórica y su encanto a través de elementos originales como “suelos de parqué de Versalles, molduras, rieles para cuadros, chimeneas”.
En la misma finca se encuentra también una casa para huéspedes independiente del hogar principal de unos 184 metros cuadrados.
Hay un dicho que es “si las paredes hablaran…” que es una forma más coloquial para sugerir que un lugar ha sido testigo de secretos, historias o encuentros más que llamativos y que, de revelarse, darían mucho que hablar. Ese es el caso de la mansión ‘Manoir du Mée’. Ubicada a tan solo 50 minutos de París, en Le Mée-sur-Seine, esta majestuosa construcción de 500 metros cuadrados vuelve a estar a la venta por nada menos que 2,7 millones de euros.