Las vacaciones a 'La dolce vita’ de Alexandra de Hannover: un gozzo clásico, un restaurante histórico y un recomendación de lectura
La hija de Carolina de Mónaco y Ernesto de Hannover se encuentra con su novio disfrutando de uno de los lugares más
Desde las 9 y 24 minutos de la mañana del domingo 21 de junio ya es oficialmente verano en el hemisferio norte, lo que justifica cualquier tipo de escapada en calidad de vacaciones. En el caso de Alexandra de Hannover, hija del malavenido matrimonio de Carolina de Mónaco y Ernesto de Hannover, que reaparecía públicamente el pasado miércoles en Villa Paloma una de las sedes del Nouveau Musée National de Monaco, para inaugurar junto a su madre y su hermana Carlota Casiraghi la exposición 'Victor Brauner. L'Aventure Magique', dedicada al artista surrealista de origen rumano.
Quién sabe si antes o después -esto es lo que tiene las redes sociales, que ya nada tienen que ver con la cronología de la propia vida-, la joven disfrutó de unos días de descanso en uno de los lugares más típicos de esta estación y a donde peregrinan miles de personas del todo el mundo por sus playas inigualables, pequeños pueblos pesqueros que todavía conservan su encanto y privacidad y donde gozan de unas temperaturas increíbles: la Costa Amalfitana.
En su último post de Instagram, Alexandra de Hannover ha compartido con sus más de 34.000 seguidores algunas idílicas postales de la escapada que ha hecho con su novio, Ben Sylvester Strautmann, y al menos una de sus amigas. En la primera de las imágenes sale a bordo de un clásico gozzo, una embarcación de origen mediterráneo, tradicionalmente fabricada y/o cubierta de madera, que se caracteriza por su proa y popa redondeadas. Sin duda, algo que encaja a la perfección en la clásica estética que tenemos todos de la costa italiana.
Alexandra de Hannover también disfrutó durante esta escapada de uno de los restaurantes clásicos de la zona: Lo Scoglio da Tommaso. Se trata de un hotel con un restaurante familiar fundado en 1958 y que se encuentra en el pueblo costero de Marina del Cantone, en Massa Lubrense. Lo que más destaca de él, además de su increíble carta (destaca por su cocina tradicional basada en productos frescos del mar y de su granja familiar), es la terraza del propio restaurante, que se encuentra sobre un muelle de madera que se adentra en el mar Tirreno.
En las fotografías compartidas por la sobrina de Alberto II de Mónaco se puede ver parte de la comanda: una ensalada de tomates ‘cuore di bue’ aliñados con aceite de oliva y coronados con abundante albahaca fresca; unas polpette (albóndigas) servidas sobre una base de salsa de tomate, también con hojas de albahaca de guarnición; spaghetti o linguine con verduras salteadas; y lo que parecen también unos spaghetti aglio e olio.
Y por último, que no es menos importante, también la lectura en la que se encuentra ahora mismo inmersa: ‘Cassandra at the Wedding’ (‘Cassandra en la boda’), de Dorothy Baker, una historia que se desarrolla en un caluroso día de finales de junio. Su protagonista sale de dar clases en la universidad para irse a la finca de su familia donde se casará su hermana. Ella considera que esta boda es un error y va dispuesta a intentar convencerla de todas las formas posibles.
Desde las 9 y 24 minutos de la mañana del domingo 21 de junio ya es oficialmente verano en el hemisferio norte, lo que justifica cualquier tipo de escapada en calidad de vacaciones. En el caso de Alexandra de Hannover, hija del malavenido matrimonio de Carolina de Mónaco y Ernesto de Hannover, que reaparecía públicamente el pasado miércoles en Villa Paloma una de las sedes del Nouveau Musée National de Monaco, para inaugurar junto a su madre y su hermana Carlota Casiraghi la exposición 'Victor Brauner. L'Aventure Magique', dedicada al artista surrealista de origen rumano.