Taylor Swift y Blake Lively eligieron dos looks coordinados para celebrar el cumpleaños de la cantante: vestido negro y taconazo, cada una a su estilo. La homenajeada optó por lucir piernas con un vistoso minivestido negro de tirantes y lentejuelas de la firma Clio Peppiatt, que recreaba el cielo nocturno con aplicaciones de una luna en cuarto menguante, estrellas y nubes, cuyo precio es de 2.189 euros.
Blake Lively y Taylor Swift, muy coordinadas en el cumpleaños de la cantante. (Gtres)
Remató su look con unas sandalias de plataforma, con pulsera al tobillo y altísimo tacón en negro, que dejaban ver su cuidada pedicura en rojo, y un bolso metalizado. Y para combatir el frío de la gélida noche neoyorquina, Taylor Swift llevó un abrigo de pelo negro que reposaba sobre sus antebrazos. Asimismo, lució unos espectaculares pendientes en oro blanco y diamantes de la colección Move Uno de Messika Paris, y una gargantilla de diamantes.
Para su look de belleza optó por un maquillaje y un peinado muy clásicos, y que nunca fallan. Eyeliner negro, sombras en tonos luminosos y unas pestañas de escándalo definían su mirada, mientras que llevaba los labios de un rojo intenso, al igual que su pedicura. Llevó el cabello liso y suelto, con la raya y el flequillo a un lado.
Las jóvenes son inseparables desde hace casi una década. (Gtres)
Por su parte, la mujer de Ryan Reynolds, que no asistió a la celebración, se decantó por un sugerente vestido de cuero ajustado, de tirantes y largo midi, con un pronunciado escote y una generosa abertura lateral. Lo combinó con unas botas altas de cordones de Christian Louboutin, con un tacón de aguja de vértigo y la característica suela roja que es el sello de la firma. Completaba el look un bolso dorado acolchado de Chanel, varios brazaletes y unos pendientes de aro dorados. Como su amiga, lució la melena suelta, aunque Lively se decantó por unas glamurosas ondas.
Swift y Lively llegaron al exclusivo restaurante Freemans en un vehículo negro, junto con el equipo de seguridad de la cantante, y después se dirigieron a la discoteca The Box, donde continuaron la celebración y se reunieron con otros amigos.