Logo El Confidencial
Y el arcoíris estalló

¿Qué hay detrás del último cambio de look de Taylor Swift?

Es una de las personas más influyentes del mundo y su constante cambio de look es ya una herramienta mediática. Country, retro, urbana… Taylor Swift ha vuelto a cambiar de look… ¿Por qué?

Foto: Taylor Swift en la gala de la revista 'Time' de 'Las 100 personas más influyentes del año 2019'. (Reuters)
Taylor Swift en la gala de la revista 'Time' de 'Las 100 personas más influyentes del año 2019'. (Reuters)

Cada pequeño movimiento de Taylor Swift está perfectamente orquestado y viene seguido de una estrategia de marketing capaz de lograr que todo el mundo hable de ella.

Si Kim Kardashian la difama, ella hace un disco como respuesta al que le sigue una multimillonaria gira internacional. Si la prensa se ríe de su forma de bailar, ella crea un espectáculo cargado de coreografías. Y aún no hemos podido localizar a quien se metió con su look country al inicio de su carrera porque desde entonces no hay año, o más bien álbum, en el que Taylor Swift no cambie de look.

‘Me!’ ha sido la palabra, o más bien el 'single', que ha sacudido, una vez más, el estilo de Taylor Swift. Los tonos pastel han traído de vuelta la imagen más edulcorada y 'girly' de la cantante, que se ha decolorado en rosa fucsia las puntas de su melena shaggy y de paso ha recuperado del fondo del armario las chorreras, el mix de estampados -no a lo Olivia Palermo sino naíf- y los trajes de chaqueta y pantalón más dulces y oversize. Un nuevo look que respira Taylor antigua.

La Taylor Swift de 2019. (Getty)
La Taylor Swift de 2019. (Getty)

Aquel look romántico con el que la cantante estadounidense saltó a la fama entonando 'Love Story' fue parodiado durante años y poco a poco, igual que dejó de hacer música country y de tocar el banjo en sus actuaciones, Swift fue borrando el romanticismo de su imagen, convirtiéndose en una sexy mujer enfundada en un mono de lentejuelas con botas hasta el muslo de la mano de su último disco 'Reputation' (2017).

Todas las canciones del álbum estaban destinadas a quienes le habían hecho daño en el pasado. Kim Kardashian la llamó 'serpiente' y Taylor convirtió al reptil en el hilo conductor de su gira y ahora con 'Me!' quiere desmostrar que la mala racha ya pasó y que ahora ha renacido del capullo convertida en algo mejor, de ahí que su nuevo animal sea la mariposa, la cual lleva revoloteando sus looks y redes sociales en los últimos meses.

Taylor, camaleónica. (Getty)
Taylor, camaleónica. (Getty)

Precisamente aquella oscuridad de su anterior etapa influyó directamente en su look. Un abrupto adiós a los vestidos midi a la cintura, los salones de colores, los crop tops, las minifaldas y los shorts; hola a las sudaderas con letras góticas, los labios burdeos, las mosqueteras XXL y los bodis, bien ajustados.

Acostumbradas a ver a una Taylor Swift muy delgada y tonificada, a partir de 2017 su imagen comenzó a ser más voluptuosa, algo sobre lo que habló en una entrevista con 'Elle' Estados Unidos. Con el nombre '30 cosas que he aprendido en 30 años', la cantante confesaba que había asumido la verdadera forma de su cuerpo y que ahora comía lo que le apetecía, sin excesos, pero sin restricciones.

Pero frente a aquella imagen oscura y tremendamente vengativa -sus letras en las que repartía leña son dignas de estudio- y además de su evolución física, la vida de Taylor Swift cambió radicalmente ya que apareció Joe Alwyn, un incipiente actor británico que ha tambaleado la forma de actuar de Swift, ahora mucho más reservada en su vida sentimental.

Y de repente rubia platino. (Getty)
Y de repente rubia platino. (Getty)

En este viaje a los entresijos estilísticos y de belleza -más adelante analizaremos la evolución beauty de la cantante-, es imposible separar la vida sentimental de la vida estilística de Taylor Swift. En un intento por agradar a Anna Wintour, Taylor cambió su ideal melena midi por una carré, en un claro guiño a la directora de 'Vogue', ya que precisamente la cantante era la portada del número de mayo y la gala del MET 2016 estaba a la vuelta de la esquina.

Al carré le siguió el color platino y un look entre punky y underground en el que los labios iban en colores estridentes y el estampado estrella era el de serpiente. Todo el mundo se preguntaba dónde estaba Taylor Swift.

La guinda del pastel fue que, de forma totalmente inseperada, y tras un vídeo grabado en dicha gala del MET en el que Taylor bailaba con mucha complicidad con el actor Tom Hiddleston, la cantante dejaba a su novio de por aquel entonces, el DJ Calvin Harris, y acto seguido cambiaba de look. Su carré rockero se convirtió en un carré ultrachic y el platino poco a poco tornó en un rubio más natural. Su imagen urbana también se disipó y Taylor volvió a los looks retro, luciendo piernas, zapatos Oxford, sweaters y Tom Hiddleston del brazo como nuevo novio a la moda.

Sus grandes hits fashion

Taylor Swift de 2018 a 2014. (Cordon Press)
Taylor Swift de 2018 a 2014. (Cordon Press)

Además de su música, otro momento de radical importancia para la moda eran sus salidas del gimnasio. Mientras el común de los mortales sale del gym con un moño hecho 'malamente', unas mallas y una sudadera XL, ella salía con minifaldas, crop tops, vestidos entallados, tacones de infarto y el pelo tan peinado como si el gimnasio tuviera peluquería incorporada.

Taylor, en continua transformación. (Getty)
Taylor, en continua transformación. (Getty)

Acompañando al disco '1989' (2014), Taylor Swift cambio su look cortando su melena y dejándose un midi inspirado en su superamiga Karlie Kloss, que le dio a su imagen un twist retro y ultrasexy en el que no faltaban los labios rojos, el delineado de ojos ultragatuno y, por supuesto un cambio de estilo en el que descubrimos las espectaculares piernas de la cantante y sus tonificados brazos. Los vestidos minifalderos, los tops ajustados y las sandalias de tacón de 10 centímetros se convirtieron en su uniforme preferido.

El tímido sexy


Taylor en clave sexy. (Getty)
Taylor en clave sexy. (Getty)

Cuando tímidamente se alejaba del country y tonteaba con un Kennedy, Taylor comenzó a descubrir su cuerpo y le dijo adiós a las faldas plisadas y los vestidos de vuelo para encomendarse a los cuerpos entallados y los vestidos de gala más hollywoodienses.

También en clave Hollywood. (Getty)
También en clave Hollywood. (Getty)

Y volviendo aún más atrás en el estilo de Taylor -aún nos queda el capítulo folk-, encontramos reminiscencias del romanticismo, los recogidos clásicos y los trajes de chaqueta en la Taylor de 2012, promocionando el álbum 'Red', tonteando con los labios rojos y cortando por primera vez su flequillo.

Por aquel entonces las claves del estilo de la cantante eran ser mona, discreta y correcta. No cometía excesos con ninguno de sus outfits, no se dejaba llevar por tendencias y evitaba, cuidadosamente, los looks country. Su prenda estrella eran los vestidos con vuelo y manga raglán.

El country siempre fue su credo. (Getty)
El country siempre fue su credo. (Getty)

Y esta era ella, tierna, todavía menor de edad y ya compositora de canciones de éxito. El country era su credo y Tim McGraw era su Dios, algo que su look reflejaba, desde las botas cowboy hasta los vestidos al cuello y los aros con plumas. Su pelo solo tenía una forma de ser: rizado y con volumen.

La relación de Taylor Swift con su peluquero

Y para comprender toda la evolución del estilo de Taylor, no podíamos olvidarnos de sus cambios de look. Su cabello natural, rubio y rizado, era la seña de identidad de sus comienzos en la carrera musical. En la misma entrevista a 'Elle', la cantante declaraba que su cabello nunca ha vuelto a ser así y que ahora añoraba sus rizos naturales. Sus cejas, sin embargo, eran menos naturales de lo que son ahora. Sí hasta en Estados Unidos se llevaban las cejas hilo en la década de los 2000. Sobre su maquillaje, aquellas sombras azules..., nada que comentar; la maquillaba su madre.

Su beauty evolution. (Getty)
Su beauty evolution. (Getty)

Su cambio de look más efectivo y que nunca la ha abandonado ha sido el flequillo. Ya sea recto o a un lado, la magia para lograr que sus ojos parezcan más grandes está en cubrirse las cejas con el flequillo y nunca renunciar al delineado. Todos sus maquillajes son así. Después del flequillo vino el cabello liso con ondas en las puntas, look que la acompañó hasta que entró en su vida el estilista amante de las tijeras y la longitud de su cabello comenzó a recortarse.

Con la melena midi consechó éxitos millonarios y afianzó su relación con los labiales rojos para crear un look vintage muy favorecedor que fue modificando poco a poco y según las circunstancias. Le siguió el carré ultraliso y con flequillo Cleopatra que terminó en un platino oxigenadísimo.

Tras un break en el que no supimos nada de ella, volvió de nuevo con un corte de pelo a la moda, el shaggy, pero como nunca lo había hecho antes, al natural, con ondas muy suaves y un aspecto casi 'dejado'. Pero los verdaderos seguidores de Taylor Swift, aquellos que elucubran teorías conspiranoicas, sabían que se trataba de un look de transición hasta el florecimiento de la verdadera Swift. Shaggy, flequillo, ondas y las mechas rosas como elemento disruptor, el nuevo look de Taylor Swift es un renacimiento tras su oscura etapa de crisálida.

Moda

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios