Es noticia
Menú
Nina Ricci llena de color y creatividad una nueva era colaborativa
  1. Estilo
  2. Moda
PARIS F/W 2022

Nina Ricci llena de color y creatividad una nueva era colaborativa

Antes de revelar una nueva era para la casa el próximo otoño, el estudio de Nina Ricci rinde homenaje a su saber hacer histórico

Foto: Nina Ricci. (Vanitatis)
Nina Ricci. (Vanitatis)

Antes de revelar una nueva era para la casa el próximo otoño, el estudio de Nina Ricci rinde homenaje a su saber hacer histórico de la mano de sus directores creativos desde 2018, Lisi Herrebrugh y Rushemy Botter. Piezas artesanas, hechas a mano una a una por quien Robert Ricci llamó 'manos de hadas', la colección revisita los fundamentos del guardarropa en 'total looks' aerodinámicos: sastrería elegante, pantalones anchos, faldas cortas, cuellos gráficos y vestidos tulipa.

placeholder Nina Ricci. (Cortesía)
Nina Ricci. (Cortesía)

Esta temporada además añaden un par de prendas especiales, míticas en la marca: su capa y el estampado de flores, rediseñados en un camuflaje utilitario adaptado para la ocasión. Los colores y las texturas chocan en una divertida mezcla. El tul vaporoso y el mohair esponjoso equilibran el nailon ultrarreflectante y la lana de pata de gallo.

placeholder Nina Ricci. (Cortesía)
Nina Ricci. (Cortesía)

En cuanto a los colores, protagoniza la colección una paleta arcoíris que recorre desde el rosa empolvado, al azul celeste o el rojo manzana caramelizada (típico de sus perfumes) contrasta con tonos profundos de blanco helado, caqui terroso y negro carbón.

Este invierno también veremos una gama de accesorios más amplia, en donde se reflejan los colores de los que hemos hablado antes en sus galácticos sombreros plexi techno, botas metalizadas hasta el muslo y bolsos acolchados de doble correa.

placeholder Nina Ricci. (Cortesía)
Nina Ricci. (Cortesía)

Para este espectáculo digital, Nina Ricci ha mostrado un viaje audiovisual al proceso de creación de la colección junto con su estudio y atelier. Como la audacia y la feminidad siempre han sido parte integral de su ADN, la casa parisina abre sus puertas a los Ricci's Faces, talentos eclécticos de las industrias creativas, marcando el comienzo de un capítulo colaborativo único en la historia de la marca.

placeholder Nina Ricci. (Cortesía)
Nina Ricci. (Cortesía)

La casa de Nina Ricci era una delicada rareza en el mundo de la alta costura de principios del siglo XX en París. Aunque durante muchos años fue una de las casas de haute couture más exitosas de esa ciudad, nunca se consideró que estuviera al mismo nivel que sus rivales de la época: Su clientela, que le dio un gran éxito financiero durante gran parte de su vida, eran principalmente ciudadanas francesas de la alta burguesía, no tanto aristocráticas e internacionales, como les podía suceder a Chanel, Vionnet o Lanvin.

Su historia

Nina Ricci nació Maria Nielli en Turín (Italia) en 1883. Nina fue un apodo de la infancia que se quedó. Su padre era zapatero y cuando Nina, una de cinco hijos, era joven, trasladó a la familia y su negocio a Montecarlo. Después de su muerte, la familia se dispersó y Nina, junto con su madre y su hermana, se fueron a París. Aunque solo tenía 14 años, consiguió trabajo como costurera. Unos años más tarde, mientras viajaba en autobús, conoció a Luigi Ricci, el hijo de un joyero florentino, con quien se casó al poco tiempo, cambiando su nombre a Nina Ricci. A los 23 años, dio a luz a un hijo, Robert, el hombre que luego desempeñaría un papel aún más duradero en la marca que su fundador, y a quien crio sola después de enviudar con solo 27 años. En 1908, Ricci se unió a House of Raffin, donde trabajaría durante los siguientes 24 años, controlando su propio departamento completamente autónomo dentro de la organización, con sus propios talleres, costureras y clientela. Su creatividad, aunque no del todo del gusto burgués, no era tan parisina como para alienar a su cliente principal: la mujer de clase media alta de provincia. De hecho, Ricci tenía un lucrativo negocio paralelo vendiendo sus patrones a modistas y costureras regionales, además de vender sus creaciones directamente. Hoy la firma pertenece al grupo español Puig.

Antes de revelar una nueva era para la casa el próximo otoño, el estudio de Nina Ricci rinde homenaje a su saber hacer histórico de la mano de sus directores creativos desde 2018, Lisi Herrebrugh y Rushemy Botter. Piezas artesanas, hechas a mano una a una por quien Robert Ricci llamó 'manos de hadas', la colección revisita los fundamentos del guardarropa en 'total looks' aerodinámicos: sastrería elegante, pantalones anchos, faldas cortas, cuellos gráficos y vestidos tulipa.

Nina Ricci