Las marcas españolas para vestir (bien) a una adolescente en una boda, un evento o una gala: de Brownie a Noon
Madres de hijas entre los 12 y los 17 años que os vayais a enfrentar a la complicada tarea de vestirlas para una boda, comunión o similar, esta va a ser vuestra guía de marcas aprobadas por las adolescentes
La escena se repite cada primavera en muchos hogares: invitación a una boda, comunión o evento especial sobre la mesa… Y una adolescente frente al armario que declara que no tiene nada que ponerse. Vestir a chicas entre los 12 y los 17 años para una ocasión formal puede convertirse en una pequeña odisea familiar. Demasiado infantil, demasiado serio, demasiado arreglado, demasiado básico: encontrar ese punto medio entre el estilo que ellas quieren y lo que el protocolo sugiere no siempre es sencillo. Y en medio de la negociación estética aparecen nuevas referencias, marcas que conocen bien el lenguaje de las adolescentes y que consiguen que el vestido de evento no suene a imposición.
Porque si algo tiene claro esta generación es que no quiere disfrazarse para una boda ni parecer una versión mini de los adultos. Prefieren prendas que puedan volver a usar, siluetas cómodas, guiños de tendencia y marcas que hablan su mismo código estético. Ahí es donde entran en juego firmas españolas como Brownie, Noon y otras etiquetas que han entendido perfectamente ese equilibrio. Para las madres que esta temporada se enfrentan al reto de vestir a sus hijas adolescentes para bodas, bautizos, comuniones o galas, esta guía reúne algunas de las marcas que cuentan con la aprobación más exigente de todas: la de ellas
Brownie
'Feels' es el nombre de la primera colección cápsula que Brownie ha creado para acompañar a sus fieles y jóvenes clientas en celebraciones y eventos familiares. Consolidada como la marca de moda que adoran las niñas bien, ha sido concebida con una estética femenina, sofisticada y llena de carácter. ¿Las claves? Colores intensos, texturas luminosas y siluetas fluidas. Además de conjuntos de dos prendas con pantalón y falda, la línea incluye vestidos, chaquetas o capas, todo para crear el total look perfecto.
Noon
Partiendo de ese objetivo, otra de las firmas que veneran las adolescentes, Noon, ha presentado 'One', "pensada para aquellos momentos únicos que merecen ser celebrados con estilo". Aquí los vestidos y las faldas son el grueso de la colección. Puedes encontrar modelos estampados (siempre con motivos botánicos) y otros lisos bien en un color o con dos en bloque. 'One' se completa con fulares, capas y americanas.
Mango
El impecable trabajo que el equipo de diseño de Mango está haciendo con su línea 'teen' se traduce en ventas en masa de sus colecciones cada temporada. Las chicas Mango optan por la comodidad sin renunciar el estilo: monos asimétricos, capas de punto, kimonos y pantalones bombachos. La diferencia de su catálogo están en los accesorios con las joyas como estrellas del look.
Nícoli
Nícoli la marca fundada por Fátima Ojeda, lleva más de 30 años vistiendo a niños y jóvenes. Primero recién nacidos, luego niños y por último, adolescentes, la firma ha crecido de manera natural con ellos y hoy es una de las más codiciadas. Para los eventos, su propuesta es cañera: tejidos de gasa, colores neutros y potentes, y bordados de pedrería para elevar las piezas.
Zúa
Cerramos esta guía con Zúa, una de las últimas en llegar a los armarios de las jóvenes. Enfocada en la última etapa de la adolescencia, sus looks respiran madurez y sofisticación. Aunque su especialidad son las chaquetas acolchadas y las blusas románticas, bien conjugadas, pueden ser las piezas angulares de un atuendo para un evento. Encontrarás también prendas satinadas.
La escena se repite cada primavera en muchos hogares: invitación a una boda, comunión o evento especial sobre la mesa… Y una adolescente frente al armario que declara que no tiene nada que ponerse. Vestir a chicas entre los 12 y los 17 años para una ocasión formal puede convertirse en una pequeña odisea familiar. Demasiado infantil, demasiado serio, demasiado arreglado, demasiado básico: encontrar ese punto medio entre el estilo que ellas quieren y lo que el protocolo sugiere no siempre es sencillo. Y en medio de la negociación estética aparecen nuevas referencias, marcas que conocen bien el lenguaje de las adolescentes y que consiguen que el vestido de evento no suene a imposición.