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Renacimiento y Barroco: identificamos las pinturas de la boda de los Alba

Las pinturas de motivos religiosos y el consabido homenaje a Santa Teresa de Jesús protagonizaron el mural en el que figuraban varias obras de estilos muy similares

Foto: Los novios frente al mural con las pinturas. (EFE)
Los novios frente al mural con las pinturas. (EFE)

A mediados del pasado julio, Carlos Fitz-James Stuart, el duque de Alba, visitó Alba de Tormes, una pequeña localidad de Salamanca. Entre otras actividades, el hijo de doña Cayetana se paseó por el convento de San Juan de la Cruz. Su objetivo: visitar una de las mayores exposiciones dedicadas a a su admirada Santa Teresa de Jesús. Y allí, entre las obras exhibidas en 'Vítor Teresa', nombre de la muestra, se encontraban varias que llamaron poderosamente su atención: la 'Santa Teresa' de Carreño de Miranda o la 'Santa Teresa de Ávila' de José Ribera, por ejemplo.

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La Santa Teresa de José Ribera. (Sotheby's)
La Santa Teresa de José Ribera. (Sotheby's)

Entonces nadie sospechaba que una réplica de esa pintura figuraría en el mural del altar de la boda de su hijo, Fernando Fitz-James Stuart, con Sofía Palazuelo. Según informa la Casa de Alba a Vanitatis, la obra de Carreño figuraba en ese mural junto a cinco más. El ojo experto de nuestro medio identifica, sin embargo, a la legendaria 'Santa Teresa de Ávila' de José Ribera, con la paloma mensajera en el extremo izquierdo del encuadre y una calavera en el inferior. La obra original, realizada en el siglo XVI, fue vendida por la casa de subastas Sotheby's en 1998 por unos 171.000 euros.

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Según el listado de obras que la Casa de Alba ha proporcionado a este medio, dos de las otras seis obras que acompañaron a los duques de Huéscar en el altar pertenecen a la propia Fundación Casa de Alba. Se trata de 'La Virgen contemplando a Jesús dormido', de Mariotto Albertinelli, y 'La Virgen dando de mamar al niño', de Carlo Maratta.

'La Virgen contemplando a Jesús dormido', de Albertinelli. (Fundación Casa de Alba)
'La Virgen contemplando a Jesús dormido', de Albertinelli. (Fundación Casa de Alba)

La primera, obra renacentista que muestra a la Virgen con el niño Jesús dormido, fue adquirida por el XIV duque de Alba y VII duque de Berwick, Carlos Miguel Fitz-James Stuart. La segunda, según la web oficial de la fundación, fue adquirida en Florencia el 19 de enero de 1814 y es una clara muestra de pintura barroca. Su autor, Maratta, falleció en Roma en 1713 y la copia original se encuentra actualmente en el palacio de Liria.

'La Virgen dando de mamar al niño' de Maratta. (Fundación Casa de Alba)
'La Virgen dando de mamar al niño' de Maratta. (Fundación Casa de Alba)

Las otras obras pictóricas son 'El Salvador' de Giovanni Francesco Barbieri, un pintor barroco italiano que se formó en la escuela de los caravaggistas romanos y al que todo el mundo conocía como il Guercino. Su apodo significa, en italiano, 'el bizco', lo cual no le impidió crear algunas de las obras más importantes de su época. El grueso de su obra se dedica, generalmente, a los asuntos bíblicos y mitológicos. La sexta pintura es 'La Sagrada Familia' de Benvenuto Tisi, il Garofalo, pintor renacentista de la escuela de Ferrara.

Una de las instantáneas de la boda del duque de Huéscar con Sofía Palazuelo. (EFE)
Una de las instantáneas de la boda del duque de Huéscar con Sofía Palazuelo. (EFE)

El cuidado en la reproducción de las pinturas fue uno de los detalles más sorprendentes del enlace del sábado. El mural en el que figuraban, rodeado de arbustos, se convirtió en el motivo estrella de la decoración de la boda. La elección de las obras revela el gran gusto por el arte de los novios, cuyas actividades culturales compartidas supusieron un punto de encuentro entre ellos.

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Del Guercino a Maratta, es evidente que las elecciones de Fernando y Sofía a la hora de decorar su boda con motivos artísticos, no pudieron ser más acertadas: un poco de religión y un homenaje a la Santa Teresa tan admirada por los Alba. Como dijo Mahfuz, el arte debe ser “gusto, diversión y alucinación”. Justo lo que también fue esta boda de alta cuna e ilustres invitados.

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