Nuevo marqués de Moratalla: falso secuestro, batalla fraternal y autopsia innecesaria
  1. Famosos
BATALLA NOBILIARIA

Nuevo marqués de Moratalla: falso secuestro, batalla fraternal y autopsia innecesaria

El BOE acaba de entregar el título al heredero, a quien su madre, Soledad Cabeza de Vaca, retiró todo derecho a su legado. La batalla entre hermanos llegó a los juzgados

Foto: Soledad Cabeza de Vaca, en su querida Biarritz.
Soledad Cabeza de Vaca, en su querida Biarritz.

Sofá, mantita y tele. Pónganse cómodos, como si fueran a ver la última peli de tarde de los sábados, porque esta historia tiene miga. Aquello de que la realidad supera la ficción es aquí evidente. El BOE acaba de publicar que Isidro Forester Labrouche Cabeza de Vaca es ya el nuevo marqués de Moratalla, un título por el que lleva años de lucha encarnizada. Con su hermano adoptivo, Germán de la Cruz Cabeza de Vaca, y con su madre, Soledad Cabeza de Vaca, fallecida en 2017 tras haber desheredado a su único hijo biológico, el actual marqués.

LEA MÁS. Así es la mansión donde falleció la marquesa de Moratalla

Todo empezó cuando Forester Labrouche, preocupado por la gran fortuna de su madre (valorada en más 150 millones de euros), le propuso que fuera su mujer, Stephanie, quien la gestionara. La marquesa se negó en redondo y surgieron entonces unas disputas que han provocado las situaciones más rocambolescas. Y con un mal final para Forester: su salida absoluta del testamento de su madre, algo que permite la ley suiza, por la que se regían ambos. Hay que tener en cuenta que el patrimonio de la marquesa procede de otra herencia, la que Soledad (sus allegados la llamaban Sol) recibió de su madre, Olga Leighton, viuda de Frank J. Mackey, fundador del Banco HSBC.

La finca Domaine de Coumeres, donde vivía la marquesa. (Google)
La finca Domaine de Coumeres, donde vivía la marquesa. (Google)

Olga tenía una querencia especial por su nieto Forester y lo dejó, junto a Soledad, como depositario de un millonario fideicomiso. Sol logró, además, ampliar esa cantidad gracias a su buen ojo para los negocios, en especial con los caballos, una empresa con la que llegó a competir con nombres tan potentes como el de Aga Khan. Además fue una avezada amazona, algo que quedó claro en su herencia, en la que la finca equina del sur de Francia tiene un gran peso.

Desheredado

Nada de eso ha podido tocar su hijo biológico, el actual marqués, quien tras años de disputas, decíamos, fue desheredado en favor de su hermano adoptivo, Germán, quien llegó a la familia con siete años procedente de un orfanato de Colombia. Forester, que entonces tenía 28 años, no aceptó su presencia y llegó a acusar a Germán de secuestrar a su madre. Fue en 2016, cuando Germán se había mudado a la maravillosa mansión Domaine de Coumeres para cuidar a su madre, en esta degenerativo avanzado -sufría alzhéimer-.

LEA MÁS: Lío en la nobleza por los títulos franquistas

Desde Vanitatis no hemos logrado respuesta de ninguna de las partes, que no suelen aparecer en prensa. Germán de la Cruz hizo una excepción en 2017, cuando concedió una entrevista a ‘Vanity Fair’: “Levantarse una mañana y ver en la prensa que has secuestrado a tu propia madre es muy duro. Cuando lo leímos, nos derrumbamos todos en la casa. Ha sido el ataque más violento que hemos recibido”, declaró desde su mansión francesa.

Fuerte discusión

Hasta allí se había trasladado meses antes Forester con su mujer, Stephanie, y su hija adolescente, Olga, que no conocía a su abuela. Pero nada logró ablandar la firme decisión de la marquesa y aquel encuentro terminó en discusión y posterior denuncia. Una denuncia que llegó a los juzgados suizos y que fue desestimada al considerar que no existía tal secuestro. El caso llegó también a la prensa, en especial la francesa, donde en medios como ‘Le Monde’ se hizo saña con la guerra fratricida.

A la muerte de la marquesa, todos, los hijos, la esposa y la adolescente, aparecían en la esquela que publicaron varios medios internacionales, entre los que se incluye el español 'ABC'. Parecía que había llegado la tregua si no hubiera sido por un detalle: el funeral de doña Soledad se iba a celebrar 11 días después de su muerte. ¿Los motivos? Su hijo biológico había pedido una autopsia porque creía que las circunstancias de la muerte de su madre no eran normales. La justicia volvió a negarle la razón y el distanciamiento con su hermano aumentó hasta convertirse en algo insalvable.

LEA MÁS: Juan Carlos I, 51 títulos, mientras que Felipe VI, 0

“Visto lo establecido en el Real Decreto de 27 de mayo de 1912, [...] este Ministerio, en nombre de S. M. el Rey, ha tenido a bien disponer que, previo pago del impuesto correspondiente, se expida, sin perjuicio de tercero de mejor derecho, Real Carta de Sucesión en el Título de Marqués de Moratalla a favor de don Isidro Forester Labrouche y Cabeza de Vaca, por fallecimiento de su madre, doña María de la Soledad Cabeza de Vaca y Leighton”. Ahora, con este documento en mano, el nuevo marqués puede recuperar lo único que su madre no pudo arrebatarle, ni en vida ni a su muerte: un título nobiliario que le corresponde de forma legítima.

Aristocracia