Noemí Navarro, Noemimisma, la influencer que lucha por visibilizar el autismo: "Mi deseo es que ninguna familia se sienta sola cuando llega el diagnóstico"
Con una comunidad de 660 mil seguidores en Instagram, la publicación de un libro y la fundación de una organización sin ánimo de lucro, Madretea, esta creadora de contenido se ha convertido en abanderada del autismo
Noemí Navarro, alías Noemimisma en redes sociales, ya era creadora de contenido cuando su vida dio un giro. "La llegada de mis hijos fue un volantazo a mis inquietudes y aspiraciones. Con ellos llega el amor más incondicional que sientes como mujer y también te replanteas tus prioridades. En mi caso, el cambio vino con el diagnóstico de autismo de mi hijo, me di cuenta que algo tenía que hacer en mi vida para poder estar presente todo lo que yo necesitaba estar", confiesa la influencer para Vanitatis. Un momento crucial que, además de poner patas arriba su mundo, supuso el comienzo de una nueva etapa personal y profesional. ¿El motivo? "Que ninguna familia se sienta sola cuando llega un diagnóstico como el autismo". Algo que ella y su familia si que sintieron.
La falta de información, "tenía muchísimas preguntas y muchísimas incertidumbres que no era capaz de compartir porque nadie de mi alrededor estaba viviendo lo que yo estaba viviendo, aquello me hizo darme cuenta de lo poco que se conocía y se visibilizaba el autismo", y el vivirlo en su piel, le llevaron a escribir un libro y crear un fundación. 'El arte de no encajar' (Penguin) y Madretea son el manual y el lugar a los que ella le hubiera gustado aferrarse cuando el autismo entró de lleno por las puertas de su casa. Su historia es de la muchas madres, la de muchas familias y la de muchas personas, pero la suya, en concreto, merece la pena ser escuchada y leida. Descubre que hay detrás de la influencer que lucha por visibilizar el autismo.
PREGUNTA. ¿Quién es Noemí Navarro?
RESPUESTA. Soy una mujer con muchas inquietudes a nivel vital, con mucha necesidad de movimiento y actividad, mamá de dos niños preciosos y creadora de contenido, que me parece el mejor trabajo del mundo y por el que me siento muy afortunada.
P. Cuéntame tus inicios en redes sociales…
R. Yo empecé en redes sociales muy de carambola, porque tenía un perfil privado en 2016 y un día de verano decidí subir una foto de mi hijo pequeño que en ese momento tenía cuatro meses. Unas amigas me habían regalado una ranita azul con un estampado de nubes preciosa para él, así que le hice una foto con esa ranita y la subí a mi Instagram, en ese momento puse mi perfil público. Esa foto tuvo muchísimo alcance. Poco a poco empecé a investigar cómo funcionaban las redes sociales y me pareció tan apasionante que decidí dedicarme a ello. A día de hoy, 9 años después, jamás imaginé que aquel hobby terminara siendo mi trabajo y me permitiera disfrutar de experiencias tan increíbles y conocer a personas que han aportado muchísimo en mi vida.
P. Como creadora de contenido, ¿cuál es tu objetivo, qué quieres mostrar?
R. Mi obsesión en las redes sociales es que la gente descargue las mochilas de expectativas que se nos han impuesto como sociedad y que vivamos una vida un poco más relajada. A mí no me importa mostrarme en momentos en los que el entorno no es el ideal, mi maquillaje no es el ideal, mi cuerpo es real sin filtros, y mi maternidad también lo es. Y obviamente, uno de los grandes fines del gran altavoz que tenemos es la visibilizacion de autismo, puesto que tanto mi hijo como yo estamos diagnosticados. Me gusta mostrar cuáles son nuestras dificultades y nuestros avances y sobretodo desmitificar tantas y tantas cosas que se han dicho con respecto a nuestra condición.
P. ¿Qué sientes al saber que influyes en otros?
R. En realidad, no soy consciente de que, detrás de mi teléfono, hay personas de carne y hueso a las que mi contenido les entretiene, les aporta algo, incluso les hace reflexionar sobre su propia manera de entender la vida. Para mí en realidad es muy loco, que, aunque solo fuera una persona, simplemente a través de mi teléfono y mi contenido sea capaz de aportar algo positivo a su vida. Es un sentimiento que no se puede explicar y que solamente se comprende cuando me encuentro por la calle con alguien de mi comunidad y podemos hablar cara a cara. Es lo más brutal y satisfactorio que yo he vivido en este trabajo.
P. ¿Cuál es la relación con tus seguidores? ¿Qué significa para ti tu comunidad?
R. Aunque el día a día hace que sea muy difícil poder llegar a todos y cada uno de los comentarios, me esfuerzo mucho por sacar muchos ratos durante mi día para poder contestar mensajes y tomar la temperatura a determinados temas y hablar con mi comunidad. Para mí ellos lo son todo porque sin ellos yo no estaría aquí. Si ellos no hubieran confiado en mí o no les gustara lo que intento transmitir con mis redes, muy probablemente, ni siquiera estaría haciendo esta entrevista. Los influencers vivimos para nuestra comunidad o al menos así lo entiendo yo. Porque sin comunidad no hay influencer.
P. ¿Cómo ha cambiado tu vida tras ser madre?
R. La maternidad hace que te des cuenta de lo primarios que son nuestros instintos, y dejas de mirarte el ombligo para sacar adelante una vida que pasa a ser más importante que la tuya propia. La llegada de mis hijos fue un volantazo a mis inquietudes y aspiraciones. Con ellos llega el amor más incondicional que sientes como mujer y también te replanteas tus prioridades. En mi caso y más con la llegada del diagnóstico de autismo de mi hijo, me di cuenta que algo tenía que hacer en mi vida para poder estar presente todo lo que yo necesitaba estar. Y una cosa llevó a la otra, emprendí y dejé mi trabajo anterior, ahora me dedico a hacer publicidad y crear contenido en redes sociales. Pero si algo he tenido claro es que, yo tengo que seguir siendo yo, y siempre procuro reservar una parcela privada que nutro y alimento con cosas que me hacen sentir bien y mantener la cordura. Porque si yo no estoy bien, tampoco voy a poder cuidar bien. Y esto es algo que transmito también en mis redes sociales al resto de madres. Que aunque nuestra prioridad son nuestros hijos, nosotras no podemos descuidarnos en darnos nuestro espacio y nuestros mimos.
P. ¿Cómo, cuándo y por qué fundaste Madretea?
R. Cuando llegó el diagnóstico de mi hijo, tenía muchísimas preguntas y muchísimas incertidumbres que no era capaz de compartir porque nadie de mi alrededor estaba viviendo lo que yo estaba viviendo. Aquello me hizo darme cuenta de lo poco que se conocía y se visibilizaba el autismo. Además, por parte de la administración, no existe un recurso fácil y accesible, como una hoja de ruta para las familias, que de pronto se encuentran con un diagnóstico y que no saben muy bien qué hay que hacer. Hay información en Internet, pero está dispersa y no es clara del todo. Asimismo, tu estás tan asustado con el diagnóstico que te acaban de dar que tampoco tienes tus sentidos al 100% para enterarte de todo lo que hay que hacer. Así que poquito a poquito fuimos creando una comunidad en la que primero, a través de un canal en Instagram, subimos contenido muy diverso sobre muchísimas cuestiones que tienen que ver con el autismo, de una manera muy sencilla y con un lenguaje que cualquier persona podría entender. Porque una de las cosas que a mí me pasaba al principio es que no entendía los términos en los que los profesionales me hablaban al referirse a las dificultades de mi hijo. Después escribí un libro que se llama 'El arte de no encajar', que fue el libro que a mí me hubiera gustado leer cuando el diagnóstico llegó a mi casa. Un relato en el que podrías sentirte como si estuviéramos juntas tomándonos un café y estuviera contándote como me sentí y como lo asumimos en casa, y sobre todo, que pusimos todo de nuestra parte, en cuanto a acompañamiento, terapia y todo lo que mi hijo necesitaba. Y más recientemente llegó la asociación Madretea y nuestra gran plataforma en forma de web. Ambos recursos están destinados a ordenar la información que existe en Internet con respecto al autismo y que está de fácil acceso. Y en el caso de la asociación, impulsar iniciativas que nos permitan crear una comunidad fuerte y sólida en el que ninguna familia se sienta sola cuando llega un diagnóstico como el autismo.
P. ¿Qué es el autismo y qué supone ese diagnostico para las familias?
R. El autismo tiene muchísimas definiciones, pero la que me parece más sencilla es que el autismo es una manera diferente de entender el mundo. De forma habitual, las personas autistas presentan dificultades para las relaciones sociales, en ocasiones también las tienen con la manera de comunicarse. La llegada de un diagnóstico, así para las familias suelen venir con muchísima incertidumbre, porque en realidad no tenemos ni idea de lo que implica. Hay muchos miedos, porque las referencias que existen de autismo ahí fuera, en el cine o en las series, suele presentar personas con unos estereotipos muy marcados y el autismo es muy amplio, y las dificultades varían en función de una persona u otra. Por eso se denomina espectro autista. Porque no existe un único tipo ni una sola manera de presentarse.
P. ¿Cómo quieres ayudarlas desde Madretea?
R. A mi me gustaría que Madretea fuera el portal de referencia de habla hispana en el que cualquier familia que ha recibido un diagnóstico de autismo para su hijo o incluso si el diagnóstico se recibe cuando uno ya es adulto, puedan encontrar información real y sencilla sobre todo aquello. Siempre con recursos, con profesionales, centros y actividades adaptadas a las personas autistas. Y obviamente brindar una comunidad de apoyo para que nadie más se vuelva a sentir tan sola como me sentí yo.
P. ¿Qué iniciativas impulsáis?
R. En abril de este año lanzamos un Family Day, en el que se congregaron unas 1.700 personas, tanto con autismo como personas que simplemente venían a pasar el día, y fue muy bonito ver interactuar a todo el mundo. Había castillos, hinchables, actividades, escuelas de baile, foodtrucks… Fue un espacio muy bonito. También hemos lanzado actividades deportivas en las que celebridades e influencers se han sumado para dar visibilidad a esta condición. Y recientemente estamos haciendo una primera aproximación a activaciones de 'running' para personas que no han corrido nunca o tienen un ritmo de carrera que no sea profesional. Luego nos vamos todos juntos a desayunar. Y en estos grupos también han empezado a venir personas autistas que también quieren correr. Es muy bonito.
P. ¿Cómo lo viviste tú en primera persona?
La llegada del diagnóstico de autismo a mi casa fue como lo es, en muchas casas, un shock. Con la incertidumbre y los prejuicios que tiene algo de lo que nunca te has informado. Pero muy pronto me di cuenta de que mi hijo necesitaba una madre fuerte y valiente, que le acompañara y le ayudara a aprender todo lo necesario para ser una persona adulta lo más autónoma posible. En este camino, me apoyé en muchos profesionales tanto para mi hijo como para mí, y una de las cosas que me has me ayudó fue las sesiones con mi psicóloga, sobre cómo afrontar un futuro que para mí era tan incierto.
P. ¿Cómo es el día a día de una madre, influencer y emprendedora?
R. Pues es el día de cualquier madre, solo que en mi caso tengo un trabajo con mucha exposición y en el que me lo paso muy bien, tanto que a veces se me olvida que estoy trabajando. Emprender requiere en muchos casos un salto al vacío y no siempre se tienen las herramientas ni la valentía para hacerlo cuando crees que toca. Pero si algo he aprendido es que la vida te coloca donde tienes que estar y a mí ahora me ha puesto por delante un reto en el que sé que vamos a ayudar (y ya estamos ayudando) a muchísimas familias y personas que necesitan sentirse comprendidas.
P. ¿Qué te gustaría que la gente dijese de Madretea?
R. Tengo que reconocer que ya estoy recibiendo algún spoiler sobre lo que algún día yo soñé que fuera Madretea. Recibo a diario muchísimos mensajes de agradecimiento de familias, que se han sentido acompañadas con los vídeos, con todos los recursos que hay, con las denuncias que también publicamos sobre cosas en el sistema que no están bien, personas que nunca habían oído hablar de autismo y que están absolutamente sensibilizadas por todo lo que compartimos desde Madretea… Quiero que Madretea sea lo que a mí me hubiera gustado encontrar cuando recibí el diagnóstico de mi hijo y el mio propio.
Noemí Navarro, alías Noemimisma en redes sociales, ya era creadora de contenido cuando su vida dio un giro. "La llegada de mis hijos fue un volantazo a mis inquietudes y aspiraciones. Con ellos llega el amor más incondicional que sientes como mujer y también te replanteas tus prioridades. En mi caso, el cambio vino con el diagnóstico de autismo de mi hijo, me di cuenta que algo tenía que hacer en mi vida para poder estar presente todo lo que yo necesitaba estar", confiesa la influencer para Vanitatis. Un momento crucial que, además de poner patas arriba su mundo, supuso el comienzo de una nueva etapa personal y profesional. ¿El motivo? "Que ninguna familia se sienta sola cuando llega un diagnóstico como el autismo". Algo que ella y su familia si que sintieron.